El armado político de Rojas entre la confianza y el riesgo
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«Espera lo mejor,
planea para lo peor y
preparate para sorprenderte».
Denis Waitley.
En Necochea, el 5 de marzo, previo trabajo de un armado político casi de un año atrás se colocaba la piedra fundacional de un vecinalismo sin ideología, al decir de sus mentores, abarcativo a la provincia de Buenos Aires, con muchos actores, entre ellos uno de los impulsores de la idea, Arturo Rojas.
Este vecinalismo no se le parece en nada al conocido tradicionalmente. Dejamos aclarando que existen distintos espacios vecinalistas, esos partidos lograron el apoyo popular llegando algunos a tener éxito en la gestión y otros fueron desapareciendo lentamente producto de la caída de votos y las desavenencias internas, tal el caso de la Asociación Comunal Transformadora.
Este neo vecinalismo nacido recientemente no es testimonial ni ajeno a las raíces históricas de sus integrantes provenientes de la política, militantes y dirigentes que conocen su territorio, esta unidad donde se alinean algunos que gobiernan municipios y otros han sido intendentes, el objetivo inicial de este nucleamiento no sólo es pugnar por concejalías, diputaciones y senadurías, va más allá instalando sus propios nombres mirando de cara al 2023, para jugar en la NBA argentina de la política.
Rojas comulga a ese grupo que aspira revertir desigualdades en cuanto a la llegada de los recursos coparticipables, discutir la autonomía municipal o modernizar el sistema electoral en la Provincia, razones de índole administrativo que inquietan a quienes conocen el manejo de las comunas pero son cuestiones que, en honor a la verdad, no son del interés del vecino, consecuentemente argumentos fuera de la canasta recolectora de votos.
Se asegura que en el corto plazo podrá haber algunos más que se sumen al proyecto, con la estrategia común para presentarse por fuera de la polarización de Juntos por el Cambio y el Frente de Todos, teniendo cada distrito una realidad distinta como es el génesis característico del neo vecinalismo de «Nueva Necochea”.
Cada distrito tiene su particularidad
Necochea no es el mismo caso de otros lugares, aquí existe un Intendente que rendirá examen de gestión en medio de la pandemia y la crisis económica pero tiene a su favor un efecto residual de la boleta de Juntos por el Cambio que le abre la puerta a una tercera vía para revalidar el 2019.
Es una preocupación justificada la de Rojas que también sabe que afrontará riesgos a mitad de su mandato sin poder inscribir su nombre con letras de molde en la boleta, aunque haciendo “mutis por el foro” ante la grieta, ha logrado del poder central nacional y provincial un guiño con quien mantiene muy buen diálogo y no hace diferencia.
En esta coyuntura todos los integrantes de este neo vecinalismo se ayudan de alguna manera, de abajo hacia arriba dialogando con el Gobernador quien intenta seducirlos como cualquier gobernante dueño y señor de la lapicera que firma los cheques y, en este virtual romance político no hay quien no quiera llevar agua para su molino, es así que de acuerdo a la contingencia de cada distrito se acercan o se alejan del oficialismo sin manifestaciones ni definiciones reales y como en el “don Pirulero” cada cual atiende su juego, porque igual algo que puede quedar para la próxima salida en el 2023. La política consiste también en no sólo tener buenas cartas sino en jugar bien las que se tiene.
Incógnita en la lista y algunos indicios
Rojas intenta caminar con paso seguro, sobre un sendero lleno de piedras y dificultades poniendo prioridad como no podría ser de otra manera en la gestión de gobierno, aún hay muchas materias pendientes aunque el electorado siempre da una segunda oportunidad más en las primeras legislativas, teniendo a favor además las cifras que arrojan las encuestas contrarias al oficialismo nacional y provincial, pretendientes indiscutibles por su dogma de mejorar su última performance. No obstante, sin buena gestión no hay posibilidades de éxito electoral, sin la mesura y convicción para un armado electoral que seduzca el gran objetivo: lograr los concejales necesarios para respirar tranquilo con mayoría propia en los dos años que restan de gestión. Hay que ir en busca de aquellas personas que privilegian la ciudad y su gente por encima de la intransigencia y cuestiones personales, ya que la política tiene que ser una vocación de servicio y no una bolsa de trabajo privilegiada.
En pocos días «Nueva Necochea» tendrá su sede política, ya contando con todos los requisitos necesarios aprobados por la Junta Electoral, con los avales correspondientes para la presentación del partido con todo el encuadre legal cumplimentado, tal cual lo aseguró Rojas el pasado domingo, exactamente hace una semana atrás en Ecos Diarios, en ocasión de un extenso reportaje, argumentando un concepto que quiere hacerlo carne en cada uno de sus componentes: «acá no hay ideologías, las puertas están abiertas, siendo “Nueva Necochea” una apuesta netamente local, para nosotros el distrito está por encima de cualquier partido político».
Como solía decir Perón, no alejado al ideario del intendente «dos efectos tienen mucho poder en política, la información y la sorpresa», la primera no le falta a ningún intendente, después cada uno la usa como desea en el momento oportuno y lo segundo es lo que prepara Rojas. Algunas sorpresas en cuanto a la confección de su lista de concejales, donde con la excusa de que hay tiempo por delante y otras prioridades parecería demorarse según las voces de los pasillos, no así “in pectore” según el círculo íntimo del titular del Ejecutivo.
Aseguran que cuando esté definitivamente el calendario electoral, fecha precisa y la manera electoral, se abrirá paso a la instancia candidatos, que tendrán un Roja no pasivo, por el contrario, aunque no delinee la forma definitiva si la suscribirá. Por su experiencia en las “roscas” desde hace años se asegura que se pondrá al frente con nombre y apellido apuntalando la campaña entendiendo como buena su gestión, pidiendo el voto para los próximos dos años de mandato.
La única certeza, que ha trascendido, algo a lo que no renunciará es la composición no uniforme ya que albergaría corrientes de distintos pensamientos y proceder, conformado un esquema muy símil a la elección que lo llevó a la intendencia con el 64 % de los votos, algo imposible de repetir en este presente.
En la balanza tiene que buscar el equilibrio para que no se incline más de un lado que de otro y todos puedan pesarse en la misma, con una idea que ronda en su mente con él a la cabeza de la campaña, una posible lista de concejales con total renovación, caras nuevas, donde se alternen experiencia y juventud y, no es de descartar que más de un funcionario pueda dejar su lugar en el Ejecutivo para integrarse a la nueva nómina de candidatos a concejales, lo que sí quiere asegurarse que sean ediles que respondan plenamente a su proyecto y no al poco tiempo formen bloques unipersonales y apariciones de libres pensadores luego de haber subido por la lista de “Nueva Necochea” y algo que es innegociable, quiere concejales en campaña y en sus bancas si les toca asumir, que sepan todo de la gestión, la sientan y defiendan sin cortapisa.
En «Nueva Necochea» se continúa con el armado electoral, sabiendo que el presente no puede distraerse y el futuro no espera, seguir gobernando y gestionando sin detenerse un minuto, entendiendo también que es una elección muy importante, que en las urnas determinará dos cosas: si los dos años por delante para culminación de mandato queda cuestionado por el voto popular que no satisfizo las expectativas depositadas, o si avanza con manos más libres hacia el final de su mandato.
Es una dicotomía entre la confianza producto del micro clima que se vive en los despachos oficialistas o la realidad con los riesgos que ésta tiene a la vuelta de la esquina, los que siempre están presentes en política, algo se logra analizar pero nada es predecible con seguridad a la hora de abrir las urnas.