El arte de expresar emociones
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Sol Piedra. Bailarina de tango y folclore que se proyecta como diseñadora de ropa

“A los cuatro empecé a bailar folclore”, expreso Sol Piedra y aunque entiende que sus raíces están en este género, también se ha desarrollado en otros ritmos y en la actualidad se destaca como bailarina de tango y realiza presentaciones junto a su profesor Alejandro Valdéz en el marco del espectáculo “Las voces del tango”.
Simultáneamente, cursa el profesorado de danzas clásicas en el Instituto Fracassi con Estela Robian y el año próximo se convertirá en profesora pero además, tiene un emprendimiento como diseñadora de ropa.
Cabe destacar que también ha incursionado en la danza jazz, hizo el instructorado de salsa y otros ritmos “pero siempre me quedo con el tango y el folclore, es lo que más me gusta”.
Sol afirmó que sus raíces están en el folclore “porque vivíamos en el campo y para nosotros es una tradición familiar”.
Aprendió a abrazar esta danza a muy corta edad y a pesar que cursó el profesorado no lo finalizó y se perfeccionó mucho en Rueda Internacional.
En sus comienzos formó parte de la Agrupación Ponchos Colorados y posteriormente pasó por otros grupos y en los últimos años hace algunas presentaciones puntuales junto a su pareja de baile, Diego Bello.
No puede definir cuál de los dos ritmos prefiere porque “son dos emociones muy distintas las que uno expresa, yo amo bailar”
Apasionada
Es mamá de tres hijos y nunca dejó de bailar, pasión que ha transmitido a sus descendientes “todos están relacionados con la danza y el mayor integra la Escuela de Malambo”, afirmó orgullosa.
A medida que se desarrolla el diálogo es fácil advertir la pasión que pone en todo lo que hace y cómo ha logrado compatibilizar sus estudios, presentaciones, ensayos con su vida familiar y además, llevar adelante su proyecto como diseñadora de ropa.
“Esto también es una cosa familiar porque mi madre y mi abuela son modistas”, destacó Piedra.
Decidida a buscar un oficio hace nueve años comenzó a tomar clases de corte y confección con su abuela y desde hace seis se dedica a confeccionar los vestuarios para espectáculos de danza, realiza ropa informal y a medida.
“Tengo contacto con muchas escuelas de danza y me ayuda mucho el hecho de ser bailarina porque sé que tipo de tela conviene porque yo también la uso”, expresó Piedra.
Ama lo que hace y aunque a veces el esfuerzo puede resultar cansador indicó que “son las dos profesiones que elegí y trabajo con gusto”.
Giras y estudios
La bailarina junto a su pareja y profesor de baile, Alejandro Valdéz forman parte del espectáculo “Las voces del tango” y han hecho presentaciones en nuestra ciudad, San Cayetano.
Sol tiene 30 años, está casada y tiene tres hijos, Nació en la zona de Energía, y vivió en el campo hasta los 12 años.
Luego, su familia se trasladó a Necochea donde ella cursó la primaria y secundaria en la escuela del Barrio 9 de Julio.
Su anhelo es seguir creciendo profesionalmente y en lo referido a la confección de ropa dijo que “el día de mañana me gustaría hacerme de un nombre y tener un buen local donde diseñar alta costura”.
Sin embargo no olvida su pasión por la danza que hoy está enfocada en sus estudios de danza clásica y de tango para seguir desarrollándose artísticamente.
La bailarina estuvo alejada del tango durante cinco años y luego de una presentación acompañando a un amigo surgió la invitación para participar en la Ruta del Tango que le ha abierto muchas puertas, “la semana pasada bailamos para los participantes del Mundial de Casín”.
En ese sentido dijo que “han pasado muchas cosas lindas y van a seguir pasando. Espero llegar a muchos lugares y que nos conozcan”, puntualizó Sol.