“El arte en todas sus ramas alegra y es maravillosa”
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Nora Felizia. Trabajó como bibliotecaria durante 36 años en el Colegio Nacional “José Manuel Estrada”
Por María Cecilia Gotta
Redacción
Desde muy chica Nora Felizia encontró en la biblioteca un lugar especial, donde viajaba a través de la lectura y se entretenía en más de una aventura que leía. Así fue como de a poco fue construyendo su amor por la literatura. Estudió bibliotecología en Buenos Aires y volvió a Necochea con el cargo de bibliotecaria en el Colegio Nacional donde estuvo durante 36 años.
“Recuerdo que cuando salía del Colegio Nuestra Señora del Rosario yo iba a la biblioteca cuando estaba ubicada en calle 62, donde había unos sillones para chicos y era una sensación hermosa estar con los libros”, detalló.
A medida que fue creciendo empezó a darse cuenta que no sentía solamente amor por la lectura sino que quería prestar un servicio en la docencia a través de los libros. “Quería despertarles a los chicos y adultos el amor por la lectura y por el conocimiento en si, es decir, enseñarles a buscar y hasta donde se puede llegar de un tema a otro”, dijo.
Nora trabajó con todos los niveles educativos, y recordó que era un placer que los alumnos encontraran lo que buscaban.
“Los libros a veces llegaban cajas y era imposible leerlos a todos, pero sabía de qué trataban y en base al autor, a qué publico estaban destinados”, indicó.
Nora tiene hermosos recuerdos, y a partir de su trabajo conoció muchos chicos y grandes que pasaron por la biblioteca. “Todo me apasionaba, cada edad tiene su encanto. Me acuerdo que los chicos corrían en los recreos y se peleaban por los libros y se acostaban en la parte del escenario de la biblioteca a leer en el sector infantil”, detalló.
En cambio en el nivel secundario, mencionó que les gustaba hacer investigación cuando los alumnos tenían horas libres o hacer algún trabajo, para incentivarlos a los chicos en la búsqueda.
Feria el libro
Nora participó de la feria del libro a partir del año 2002, cuando todavía estaba trabajando y continuó colaborando hasta la 15º edición, y en las últimas ediciones participó desde su rol de socia. “Es verdaderamente mucho el trabajo que se hace para poder organizarlo, se hace con mucho tiempo de antelación y los últimos dos años se hizo de forma virtual por la pandemia. A mí me gusta acompañar”, remarcó, e hizo hincapié que ahora son las nuevas generaciones las que deben continuar.
“La feria ya está instalada en la cuidad y las chicas la organizaron muy bien en la virtualidad, ya que manejan muy bien esas herramientas”, destacó.
La música es otra de las pasiones de Nora. Siempre estuvo presente en su familia y todos sus hermanos saben tocar un instrumento.
“Era algo que nos inculcaron nuestros padres, y a nosotros nos gustaba, inclusive veíamos conciertos”, dijo. Además recordó que en su casa hacían peñas, venían amigos de sus padres y la música siempre estaba presente.
Una de las hermanas de Nora fue Beba Felizia de Trobo, directora por muchos años del coro municipal y luego del Coral del Mar, del cual formó parte Nora, y ahí disfrutaron juntas muchos momentos, desde presentaciones, ensayos, viajes, etc.
“El arte y la música en todas sus ramas abre la cabeza, te ventila, te alegra, es maravillosa”, remarcó y consideró que la relación que tenía con su hermana fue especial porque Beba le llevaba 11 años. “Como ella no manejaba mucho la computadora, yo le bajaba las partituras, le imprimía los papeles, le preparaba los cancioneros, era su secretaria”, dijo con una sonrisa.
Hoy en día, Nora canta en el coro de la Parroquia Nuestra Señora de Lourdes en la Villa Díaz Vélez, donde animan las misas y afirmó que siempre es lindo compartir la música del repertorio con los fieles que se animan a cantar con el cancionero.///
RETRATO
Un ida y vuelta
Nora nació en Necochea y aseguró que la religión siempre estuvo presente en su vida. En su juventud concurría a la parroquia de la Medalla Milagrosa y cuando se mudó de barrio se acercó a la parroquia de Lourdes. Actualmente también integra un grupo de la parroquia que brinda viandas a los más necesitados.
“Donde hace falta ahí estamos, yo no estoy en la confección de las viandas pero colaboro en conseguir los alimentos y la gente que pueda colaborar”, indicó.
Para Nora un cable a tierra y donde logra desconectarse es la jardinería, la cual le gusta mucho ya que se conecta con la naturaleza.
Al mismo tiempo, disfruta mucho salir a caminar, “Necochea nos brida algo y no se puede cerrar los ojos”.
Nora mencionó que a través de la música y la literatura, logró brindar un servicio al otro, generar un ida y vuelta. “Generar que el otro sienta placer por la investigación de la lectura y que por intermedio de la iglesia haya un ida y vuelta con la música y la gente es maravilloso. Son dones que Dios me dio y que son para dar a los demás”. ///