“El arte es la visualización de las ideas”
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Alumnas de la Escuela de Arte “Orillas del Quequén” realizaron la escultura en homenaje al amor por el prematuro
Un grupo de alumnas de la Escuela de Arte “Orillas del Quequén” trabajó bajo la coordinación de la profesora Marina Rosso para dar forma y concretar el proyecto de realizar una escultura en homenaje al amor por el prematuro.
Se trata de una iniciativa que impulsó el Servicio de Neonatología del Hospital Municipal “Dr. Emilio Ferreyra”, que ya cuenta con el Rincón del Prematuro en la plaza Güemes y puso llevarse a cabo gracias al trabajo conjunto de los integrantes del mencionado servicio y las por entonces alumnas de la escuela que cursaban la especialidad escultura en la cátedra de 4º año.
El equipo de trabajo que coordinó Rosso estuvo integrado por las hoy profesoras, Paula Pagani; Camila Garesio; Valeria García; Mariana Francese, Laura Zubía; Tiara Laluk y Michelle Parada.
Vale destacar que el monumento se inauguró días pasados y demandó dos ciclos lectivos de intenso trabajo y aunque estaba terminado desde fines de 2017, recién ahora se lograron completar las gestiones para su definitivo emplazamiento.
Rosso fue la encargada de descubrir la placa del monumento y para la docente tiene un significado especial dado que tiene un nieto de casi cinco años que fue prematuro, “este proyecto nació a partir de una situación personal y por voluntad del equipo de médicos se decidió instalarlo en el Rincón del Prematuro”, afirmó.
En ese momento era profesora de la Escuela de Arte, en la especialidad escultura y le pareció oportuno abrir el juego porque “era una obra grande con posibilidades de emplazamiento y la podía incluir en la cátedra, además de significar una apertura de la escuela a la comunidad”.
Ensamble
Del ensamble de estas posibilidades las alumnas comenzaron a trabajar en el tercer año de la carrera con el armado de los bocetos para presentarlos al Servicio de Neonatología.
Una vez que definieron un diseño que reflejara la idea, continuaron trabajando durante cuarto año de su carrera.
Los fondos para su realización se obtuvieron de la venta de rifas que organizó el servicio del hospital, “hace dos años se juntaron $10.000 que nos permitió comprar materiales”, contaron.
Vale mencionar que la obra demandó unos 700 kg de arcilla para el armado y modelado, yeso para el molde y la figura definitiva está realizada en cemento blanco y marmolina.
La figura representa un bebé, su madre y todos los brazos que brindan amor para que salga adelante en un momento crítico de su vida, además tiene una serie de estrellas de metal, “que tienen que ver con la alegría y la luz y con aquellos prematuros que han recibido el amor pero no llegaron”, manifestó Rosso.
La escultura pesa más de 700 kilos, tiene una altura de 1,60 por 1,80 de ancho y 80 centímetros de profundidad, está asentada sobre una base de unos 80 centímetros que fue construida por personal de Espacios Públicos.
Las escultoras expresaron su satisfacción por haber podido hacer realidad este proyecto que comenzaron a trabajar en la escuela, “Marina nos presentó el boceto y lo pasamos a una maqueta a escala”, destacó Mariana Francese.
Una vez que modelaron la figura en arcilla hicieron los moldes y continuaron trabajando en el domicilio de Paula Pagani “ahí hicimos el llenado de los moldes”.
Estilo
Respecto a lo que representa la escultura Pagani dijo que “el arte es subjetivo pero esta obra tiene un estilo bastante realista, apunta a los brazos, a esa gente que trabaja cuidando a los bebés que nacen en determinadas condiciones”.
Por su parte, en el centro hay un niño pequeño y muchas manos que lo abrazan, es la figura de la madre “pero también el de un montón de personas que asisten a esos bebés, tanto médicos, enfermeras como familiares”, expresó Tiara Laluk.
La mano de obra estuvo a cargo de las alumnas que trabajaron con entusiasmo y también les sirvió para promocionar su carrera.
Agradecieron especialmente la colaboración de familiares, como Roberto Rivero y Omar Siebert que aportaron sus conocimientos y ayudaron con el traslado de la obra.
Asimismo, el área de Espacios Públicos se encargó de construir el pedestal donde se asentó la escultura que está mirando hacia el sector de Neonatología y acondicionaron los juegos y entorno del Rincón del Prematuro.
Como se indicara anteriormente, las escultoras realizaron un arduo trabajo desde aquel boceto primitivo hasta ver consolidada la obra que tiene una connotación tanto importante como es hacer referencia al amor que reciben los prematuros “que es lo que los hace salir adelante”.
En tanto que, Valeria García agradeció la posibilidad que tuvieron de trabajar con Rosso “porque nos dio muchas herramientas para concretar este trabajo que tiene muchas horas y mucho compromiso”, puntualizó.
