El asado, protagonista en la mesa de los domingos
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Las pastas se siguen eligiendo, pero en menor medida. Con el tiempo, se van perdiendo algunas tradiciones
Todas las familias tienen sus costumbres y tradiciones, muchas veces con los abuelos, que generalmente son quienes reúnen a los hijos y a sus familias, con la comida de por medio. Asado o pastas, son las opciones más elegidas en los almuerzos de los domingos, pero teniendo en cuenta las respuestas de los entrevistados, el asado es el protagonistas en la mayoría de las mesas, aunque las pastas siguen siendo elegidas, pero no como años atrás cuando particularmente había una abuela que amasaba la pasta, y recibía a los familiares con los fideos, ravioles o sorrentinos caseros, acompañados de una buena salsa con queso rallado.
En diálogo con Ecos Diarios, Juan Marraro, presidente del Centro Cultural de Necochea recordó que siendo chico se reunía con primos y tíos en la casa de su abuela. “Ella sabía cocinar muy bien y se hacían unos asados bárbaros y recuerdo que la mesa era largísima. Era muy divertido”.
En cambio hoy en día, siguen estando los asados presentes, del cual disfruta del “ritual” de punta a punta, pero el lugar de encuentro es la casa de su hermana. “No tenemos más esos asados familiares, ahora las reuniones son con menos gente”, dijo, aunque destacó que tanto su madre como su hermana aprendieron a cocinar muy bien como su abuela y el menú a veces varía con comidas gourmet.
El médico Ariel González, también elige el asado de los domingos, pero recordó que algunas costumbres se pierden cuando faltan las abuelas que eran las que amasaban las pastas.
“Se comía en la casa de mi tía, en la mía o en lo de mi abuela, en general eran pastas caseras, ya que no existían las fábricas de pastas, y tengo muy presente los ravioles de seso de mi abuela, la mesa llena de harina y jugando con los recortes de pasta”, detalló.
Actualmente Ariel, tiene un fogón y el fuego siempre lo invita a tirar algo de carne a la parrilla y cocinar algún corte.
“Para mí es algo práctico, sencillo, porque prendes el fuego y cocinas la carne en un rato. En mi caso soy el encargado de elegir la carne y me gusta cambiar, por ejemplo un domingo hago pollo, otro asado, cerdo y las achuritas son infaltables, chorizos y mollejas”.
Por su parte, Roberto Gonzáles Mendizábal, viene de una familia de campo, por lo tanto la carne está en primer plano, aunque ahora la elección es mixta.
“A mi padre le gustaba hacer asados y estaban muy arraigada esa costumbre, de comer mucha carne, pero no solamente los domingos sino todos los días”, señaló.
Antes no se hacían problema por el colesterol o la presión, a diferencia de ahora que la gente generalmente se cuida y controla.
Mendizábal indicó que “al asado lo hago yo, me gusta compartir el momento previo con una picada, charlas y la idea es disfrutar de la comida y de la compañía de la familia”.
Costumbres
Andrea Pignatelli, aseguró que se reúne todos los domingos, y van cambiando entre el asado y las pastas.
“Cocinamos mi mamá, mi marido Patricio o yo. A él le gusta hacer el asado y cuando hay pastas mi mamá hace el tuco, y yo pongo voluntad, pongo la mesa”, dijo entre risas.
La generación de su mamá reconoció que es mucho más voluntariosa que la suya. “Antes mi mamá amasaba pero ahora ya no lo hace más, así que Patricio hace asado o compramos los ravioles de verdura”, indicó y aseguró que “no tengo registro de no almorzar juntos, para mí es un placer”.
Asimismo, Eugenia Quagliaroli coincidió que su mamá amasaba pastas, y como buena familia de italianos hacían en cantidad.
Al respecto recordó que “en aquel entonces mi madre cocinaba y no había freezer, por lo que cuando se terminaba de comer repartía los canelones por el vecindario porque siempre sobraba”.
Eugenia recordó que en su casa se comía pastas o asado, depende la época del año. “Como teníamos una churrasquera al aire libre se comía asado en la época de primavera o verano y en otoño o invierno eran pastas”, señaló.
Hoy por hoy, Eugenia tiene un grupo de amigos, con quienes se reúne para conversar y comer.
Si bien el asado lo hacen sus hijos, Eugenia es especialista en hacer cazuelas y canelones.
En su caso, Mariana Barros Hurtado, prefiere el domingo estar en familia, con su hija y su madre, ya que durante la semana trabaja y está en contacto con mucha gente, por lo que prefiere estar tranquila.
“En mi casa cocino yo, hago carne al horno, tengo mi parrilla y cocino para mis amigas, pero no somos de comer pastas”, dijo, aunque, recordó que “cuando era chica comíamos asado o íbamos a comer afuera en familia y durante muchos años cocinó en mi casa Marcela, que nos hacía comidas riquísimas, muy elaboradas”. ///