El ataque al matrimonio Depierro y la marcada similitud con otro caso
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Hace tres años, la madrugada del 3 de julio de 2015, el productor agrario Horacio Rueda y su esposa resultaron víctimas de una banda de asaltantes que ingresó a la vivienda de la familia en La Dulce, golpeó brutalmente a la pareja y sustrajo dinero en efectivo, joyas y un arma de fuego
El violento ataque del que resultaron víctimas Guillermo Depierro (68) y su esposa, Shely Jacquier, que terminó en tragedia con el fallecimiento del conocido empresario, tiene bastante similitud con el asalto a mano armada que sufrió el matrimonio Rueda, en La Dulce.
Como en este nuevo caso que conmueve a la sociedad necochense, en el que actuó una banda de encapuchados y con guantes de lana, delincuentes sorprendieron al productor agrario y su mujer en la vivienda de la vecina localidad.
El atraco con exceso de violencia se produjo entre la 1 y las 4 de la madrugada del 3 de julio de 2015, hace tres años exactamente, valga la coincidencia con lo ocurrido en las últimas horas en la finca de calle 67 al 2700, de nuestro medio.
En el domicilio de avenida 33, de La Dulce, tres individuos encapuchados y con guantes, atacaron a Rueda y a su señora Nora Alonso, cuando descansaban.
Los malvivientes ingresaron por una ventana. Fueron hasta el dormitorio redujeron a las dos víctimas. Enseguida comenzaron a pedir dinero, en especial dólares.
La esposa del productor agropecuario y dirigente deportivo les entregó $ 50.000 que había en el domicilio, pero los ladrones no se conformaron y comenzaron a golpear al matrimonio con absoluta cobardía.
Lo torturaron
De la casa los integrantes de la banda también se apoderaron de joyas, especialmente recuerdos de familia y un arma calibre 22, que fue usado por los delincuentes para intimidar y agredir a la pareja.
Durante casi tres horas en que duró la pesadilla para el matrimonio, los encapuchados aplicaron trompadas, patadas y golpes con la culata del arma calibre 22, especialemente, sobre Horacio Rueda.
Como no les conformaba el botín, de manera cruel e inhumana, los ladrones provocaron descargas eléctricas con un velador sobre el productor agrario, lo que ocasionaba que se interrumpiera el suministro eléctrico en la casa.
Según la investigación del caso, los mismos delincuentes fueron quienes se encargaron de restablecer la conexión y en ningún momento permitieron que las dos víctimas consigan descubrir los rostros, ya que se mantuvieron cubiertos pasamontañas.
Con precintos
El matrimonio Rueda fue atado de pies y manos con precintos de plástico, muy similares a los que se usaron en el violento robo al empresario Guillermo Depierro y su señora, Shely Jacquier.
Una vez que los delincuentes se fueron de la vivienda del matrimonio dulcense, la mujer pudo zafar de la atadura de sus pies y llegó hasta la cocina. Después, Alonso tomó un cuchillo y con su marido lograron liberarse.
Las dos víctimas acudieron a la Unidad Sanitaria que se encuentra enfrente al domicilio y pidieron auxilio al personal del lugar. Luego se dio aviso al Destacamento de Policía de La Dulce y comenzó la investigación del grave caso perpetrado hace tres años.
La vivienda de los Rueda contaba con cámaras de seguridad, las cuales fueron levantadas por los malvivientes para impedir que se registre lo ocurrido.
Pero aparatos de filmación urbanos capturaron algunos movimientos de personas en el lugar, especialmente, cuando una camioneta y un automóvil se desplazaban en formas sospechosas en las cercanías a la casa de los dulcenses.
La banda sabía de la existencia de un arma en la casa
La Fiscalía y la Policía continúan con la investigación del caso que mantiene en vilo a la población por sus características y el luctuoso desenlace que tuvo: la muerte del empresario Guillermo Depierro.
Pero el violento robo en la vivienda de calle 67 entre 60 y 62 también provocó la señora Shely Jacquier, sea internada en el Hospital Municipal por un problema de salud.
Los tres encapuchados que ingresaron por la fuerza a la casa, una vez que redujeron a las dos víctimas y las ataron con precintos en una de las habitaciones, comenzaron a pedir la entrega de un arma de fuego y demás pertenencias.
A los investigadores les llama la atención cómo los delincuentes sabían con exactitud sobre la presencia del arma y el marcado interés que pusieron para adueñarse de la misma.
Es indudable que los malvivientes contaban con muy buena “información” sobre las dos víctimas, no sólo en cuanto al arma en la casa, sino también acerca de la venta de un inmueble y la supuesta presencia del dinero esa noche en el lugar.
Insistían con la plata
La mujer les dijo en todo momento a los integrantes de la banda que el dinero lo había utilizado en un reciente viaje realizado y en la adquisición de un vehículo, pero los ladrones insistieron en su propósito de obtener el presunto efectivo.
La traumática situación atravesada por espacio de más de una hora y medio en el interior de la vivienda de calle 67 al 2700, derivó en la descompensación que sufrió Depierro, quien fue golpeado por los individuos, según contó su esposa y uno de sus hijos.
La policía investiga también si hubo “un entregador” en el caso y no descarta ninguna de las hipótesis que se manejan junto a los integrantes de la Fiscalía Nº 30, a cargo de Horacio Sirimarco.
En las últimas horas se hicieron algunas diligencias en torno al hecho caratulado como “homicidio en ocasión de robo” y al cierre de esta edición también se mantenían reuniones permanentes entre los investigadores policiales y judiciales que desembocarían en otros procedimientos.
Buscan a los individuos
La intención es dar con los autores del violento robo que terminó con la vida del empresario de 68 años, quien regresaba a su casa junto a su esposa de hacer algunos mandados y ambos fueron sorprendidos por el grupo de encapuchados.
También se consultaron cámaras de seguridad de la zona y se colectaron nuevas declaraciones testimoniales en pos de sumar nuevas pruebas a la causa, pero hasta anoche no había detenidos.