El atroz encanto de correr al turista
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2019/02/correcaminos-1.jpg)
En enero hicimos referencia al tráiler de Arba que se encuentra estacionado en plena calle 83, como un elemento perturbador, ocupando espacio en la mini peatonal. No sólo ha llegado a Necochea la agencia de recaudación provincial, también lo ha hecho la Afip y el Ioma. No se entiende la decisión “marketinera” de estos organismos en temporada. Resulta cómico que alguien que esté de vacaciones piense en sus compromisos como contribuyente, cuando lo que se busca es la paz y la tranquilidad, y tratar de evitar todo aquello que altera y pone de mal humor durante el resto del año.
En Monte Hermoso balneario que hace 50 años era un caserío, sobre la arena poblada de almejas, hoy es toda una ciudad que en pleno centro comercial y turístico se encuentra un móvil de la Defensoría de la Provincia y otro de una compañía de seguros que pasan videos sobre seguridad, resultando un elemento educativo y atractivo a su vez para el veraneante. Aunque esto no es el fin del presente comentario sirve para hacer comparaciones, más allá que estas siempre resulten odiosas.
Ya lo hemos dicho en su momento, cuando se implementó por primera vez el estacionamiento medido, en el radio céntrico de Necochea en el año 1973 y al igual que en 1985, 1988 y el que rige actualmente, Ecos Diarios consideró un acierto la disposición puesta en práctica, porque siempre desde estas columnas propugnamos el orden urbano y todo aquello que contribuya en mejorar las condiciones de vida en la ciudad, en todos sus aspectos.
El sistema medido en la Villa Díaz Vélez el que fue aprobado por el Concejo Deliberante el 13 de noviembre del año 2013 siguiendo el proyecto de ordenanza de Unión Peronista-Partido Fe que en aquel entonces, estaba lejos todavía la idea de Cambiemos.
Cumpliendo con el expediente aprobado, el esquema comenzó regir, en diciembre del 2015, con un horario exagerado desde las 9 hasta las 24, durante todos los días de enero hasta el último día de febrero, comprendiendo el sector que va desde la avenida 2 (ambas aceras) hasta la 10 (exceptuada) y de 79 (ambas aceras) hasta la 89 (ambas aceras). En la práctica el sector comprendido y horario resulto un fiasco y se modificó.
Comerciantes de la Villa, entidades y la misma Asociación de Hoteles se habían opuesto al cobro para dejar el auto estacionado sobre el cordón de la vereda. Aduciendo, esta última entidad, que el fin es meramente recaudatorio. Lo que resultó absolutamente cierto. Se había dicho oportunamente que los fondos serían destinados exclusivamente a la generación de obras y servicios a ser desarrollados en la Villa Díaz Vélez y en el Parque Miguel Lillo, en tanto que se crearía la Comisión de Evaluación y Seguimiento constituida por dos representantes de entidades de bien público o cooperativas de trabajo; tres integrantes del Departamento Ejecutivo; un miembro de cada bloque y uno del Ente Necochea de Turismo (Entur). Han pasado seis temporadas desde aquel momento y de esta comisión no se sabe nada.
La semana pasada Ecos Diarios volvió a consultar a comerciantes y residentes de la Villa y manifestaron su total desacuerdo con la medida implementada, aunque se haya acortado el horario a 12 horas, de 9 a 21 desde unos veranos atrás.
Como no hay que ser muy despierto para darse cuenta que la norma es antipática, en su momento se dijo sin argumento valederos “que no se va ahuyentar a los turistas”, para agregar que “el sistema rotativo” de estacionamiento los beneficiará a ellos y a los propios necochenses”, admitiendo además los cuestionamientos de algunos comerciantes. Se estimó que podrían recaudarse en la primera temporada 2,5 millones existiendo la posibilidad que parte de ese monto sea afectado a diversos fines. Si hacemos una base de cálculo de un dólar a $ 10,19 pesos, hoy sería algo de $ 9.500.000. De ser así aquel pronóstico va de suyo el interés municipal por mantener implementado el sistema. Se advirtió en diciembre que se procedería de forma implacable con los infractores pero, hay lugares que no pasa un verificador en todo el día, y la viveza criolla hace de las suyas.
Los fundamentos esgrimidos fueron que el estacionamiento medido arrojó resultados positivos, principalmente, en lo que se refiere a lograr una debida circulación y consecuente rotación de los vehículos, al tiempo que se puso de relieve que el sistema significa un ingreso de fondos para el municipio, a los fines de desarrollar tareas de “embellecimiento” en determinadas arterias. También se agregó que la actividad implica una fuente de trabajo genuina.
Paradójicamente la Cámara Comercial solicitó el año pasado que no se aplicara, en el centro, los sábados por la tarde, porque atentaba contra el normal movimiento comercial. Y así se hizo atendiendo el clamor de los dueños de los negocios.
Hemos escrito innumerables comentarios a través de los años señalando el desorden en el tránsito, haciendo hincapié en la falta de cumplimiento de los horarios de carga y descarga de mercaderías; estacionamiento en doble fila, en lugares no permitidos, escapes libres, circulación de camiones y semáforos que no funcionan, y un sin número de irregularidades que conviven en la vía pública, ya conocidas por todos. Las razones que se invocan para el ordenamiento del tránsito, en la zona de la Villa no son conducentes, el tránsito es vehículos en movimiento y estacionamiento es vehículos detenidos. No cambia en nada cobrar o no cobrar
Por nuestra parte agregamos nuevamente, lo que ya dijimos en ocasión de discutirse esta ordenanza, hay que tener en cuenta que la Villa no posee, lamentablemente, un centro comercial concentrado; salvo la calle 83, al que también se transforma en peatonal, con sus bares y pizzerías, y una cuadra de avenida 2 entre 83 y 85 con algunos locales y el juzgado que no atiende en enero; en el resto del amplio radio son casas particulares, hoteles, residenciales y algunos edificios
Al no haber centro comercial importante no hay demanda de estacionamiento breve, por gestiones que demanden poco tiempo, tal como ocurre en la zona bancaria.
Los residentes frentes al mar, en muchos casos son inquilinos, no tienen cochera en el edificio y en la Villa tampoco hay muchas playas de estacionamiento privadas. Los días pico todas están colmadas. En el resto de las cuadras, pagando o no pagando el lugar es escaso por la cantidad de entrada a garajes que hay cada 10 metros y es una zona de residencia permanente
Más que el aforo por hora, que si se compara con lo que cobra una playa de estacionamiento es considerablemente menor, para el turista es un tema engorroso, complicado, tedioso, molesto e incómodo activar la aplicación en su celular y posterior carga.
Otro punto que no se puede soslayar, es la política de seducir al turista, hay que tener en cuenta lo antipático que resulta complicarle la vida a quienes nos visitan y generando inconvenientes iguales a los que padece durante todo el año, y al mismo vecino por algo que, en definitiva, no le genera ningún beneficio. Hoy no podemos darnos el gusto de que se nos critique más, y con justa razón, en este caso por algo que no soluciona nada. Necochea está complicada, qué gusto de seguir complicándola más. Si se tuvo en cuenta la solicitud de la Cámara de Comercio, sería atinado reconsiderar para la próxima temporada la situación planteada en la Villa Díaz Vélez.