El autodiagnóstico se acrecienta con el libre acceso a la información
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2017/08/autodiagnostico03.jpg)
Con el uso de Internet, muchos hacen consultas ante determinados síntomas, automedicándose y generando altos niveles de angustia
La realidad es que hoy por hoy, con el libre acceso a la información por medio de Internet, el uso de las redes sociales y la adquisición de medicamentos sin receta acrecientan a que mucha gente se haga un autodiagnóstico, se automedique, generando altos niveles de angustia e incertidumbre, dado que la computadora simplemente brinda datos, pero no es la información o la respuesta indicada para esa persona en particular, sino que es una tendencia que generan las mismas páginas.
En la era digital, no hay control de qué información es veraz y cuál no, causando dudas y temor en quien lo lee, a veces pensando lo peor. Hay páginas que son informativas, bastante certeras y otras que obviamente confunden y no ayudan para nada.
Esta consulta virtual también se da porque, al tener la necesidad de saber ya, lo que uno tiene, o en el afán de saber porqué tiene determinado síntoma, consulta rápidamente a un dispositivo y la respuesta es instantánea, pero no verdadera.
Muy distinto es que el profesional de la salud le diga a su paciente que lea sobre determinado término o enfermedad.
Pero muchas veces, frente a los resultados de un análisis, hay personas que “googlean” cierta palabra y terminan angustiándose, previo a visitar al médico.
Hay profesionales de la salud que reciben a sus pacientes y estos le dicen que mirando en Internet “orina amarilla”, deriva en una enfermedad, solicitando que le haga determinando análisis.
En este sentido, el médico Ariel González aseguró que “muchas veces resulta que esa orina de ese color se lo provocó algo que comió y enseguida piensan en lo peor, en una hepatitis, pero lo cierto es que Internet es un lugar de consultas y de angustia principalmente, porque no termina resolviendo nada”.
Sumado a esta situación del autodiagnóstico, está la automedicación, que se da también por la gran facilidad de obtener remedios sin receta en las farmacias. Una situación común es la consulta que se les hace a los auxiliares de farmacia frente a un dolor de garganta, cuadros gripales, etc.
Inclusive en los avisos publicitarios se dice la famosa frase, consulte con su farmacéutico, en lugar de ser el médico, para que no se automediquen.
Por eso es común ver mucha gente esperando en las farmacias para comprar un remedio sin receta médica. Esta situación sin lugar a duda que facilita un autodiagnóstico.
Al respecto, González opinó que “el problema surge no por el medicamento, sino porque de esa manera se tapan otros síntomas, generando un ámbito distinto, en donde el organismo no toma el camino real y concreto”.
Consulta al médico
Algo que hay que destacar es la importancia de la consulta médica, del interrogatorio al paciente y de la interacción médico-paciente.
Los médicos consultan primero cuándo empezó el dolor, en qué momento se agravó el cuadro, si se atenuó, es decir, que los profesionales, tienen distintas formas y elementos para hacer un diagnóstico.
En esta época es común que muchos traten de evitarse esa consulta a través de una llamada telefónica, una foto por WhatsApp, etc.
Los pediatras por ejemplo reciben por día una cantidad importante de consultas via WhatsApp, por trivialidades, sin distinguir días ni horarios.
El tema cruza el límite, a tal punto que muchos padres ven en WhatsApp la posibilidad de ahorrarse un viaje hasta la guardia pediátrica.
Antes estas situaciones no existían, y ahora se espera que se resuelva la situación vía red social.
También hay pacientes que le comentan al doctor que estuvieron mirando en Internet y a partir de un síntoma, mencionan el temor frente alguna enfermedad, teniendo cuadros de angustia importantes, frente a la confusión que se genera.
Asimismo, están las reacciones adversas. Por ejemplo, a partir de una erupción, suspenden tratamientos que venían haciendo y que no son convenientes, ya que no lo consultan con el médico.
Hay casos muy puntuales donde los médicos pueden llegar a dar una respuesta por teléfono, siempre y cuando se conozca al paciente y en cosas sencillas, pero es lo mínimo. Lo fundamental es tomar conciencia y concurrir al médico. ///