Balance y expectativas
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2017/12/deseos31.jpg)
Opiniones diversas sobre lo vivido en 2017 y los deseos de cada uno, en lo personal, laboral, pero también para el país y la ciudad
Un año que termina siempre es un buen momento para hacer un balance, pero también para proyectar qué queremos para 2018, encarando nuevas metas y arrastrando otras que aún están pendientes. La esperanza y los deseos predominan porque con la llegada de un nuevo año se abre otra oportunidad para mirar hacia delante y, si es necesario, volver a empezar.
Ecos Diarios relevó opiniones de distintas personas de nuestra ciudad, que se desempeñan en diferentes ámbitos, quienes hicieron su propio balance, en lo personal, laboral o profesional, pero también se refirieron a la ciudad y al país. Algunos prefirieron hablar más sobre el rumbo de la Argentina y cómo ven a Necochea, mientras que otros hicieron un balance más espiritual, buscando aportar una visión positiva sobre las cosas. Logros, objetivos, proyectos, temas pendientes y una mirada sobre el pasado reciente, presente y futuro de nosotros mismos.
“Somos un país serio”
El comerciante Luis Ale consideró que el 2017 fue un buen año a nivel país. A su criterio, se manifiesta en varios rubros de la economía y agregó que se va a sentir positivamente en la temporada.
“Hay muchas expectativas principalmente en el campo, los productores tienen más confianza y están con ganas de producir”, indicó, destacando que “el que arriesga, siempre gana”.
A nivel país, dijo que “el mundo ahora nos tiene en cuenta porque la Argentina es un país serio porque estamos haciendo los deberes bien”
En lo personal, mencionó que también fue un año triste por la pérdida de Gerónimo Venegas, aunque mantiene vivo su recuerdo y su espíritu de fe y optimismo.
Para el año que viene, está confiado en que el 2018 será mucho mejor que el 2017 que está terminando y, según manifestó ya se va a empezar a notar en la temporada porque “va a venir gente de todo el país”. En ese sentido, aseguró que esta perspectiva la nota en su comercio (Ocasiones Víctor), que lo tiene abierto desde hace más de 50 años. “No le tengamos miedo a Mar del Plata ni a ninguna otra ciudad porque Necochea tiene una riqueza enorme por las bellezas naturales”.
“Un buen futuro para el comercio”
Alberto Salvador aseguró que fue un buen año para el sector gastronómico. En su caso, ha trabajado muy bien al mediodía y a la noche en su restaurante y ha podido mantener a su personal durante todo el año. Según detalló, llegando noviembre y diciembre, se incrementó notoriamente el movimiento, lo que lo llena de perspectivas para el verano.
En lo que respecta a la ciudad, indicó que “pese a la crisis que se está viviendo, veo mejor a Necochea, más limpia, principalmente en el sector de la playa y de los balnearios. De todas maneras, advirtió que “hay cosas que hay que seguir arreglando, pero lo importante es la que gente quiere trabajar”.
“Los años que se inician siempre se empiezan con esperanza, yo tengo unos cuantos años, pero realmente me siento muy feliz porque estoy cansado de trabajar”, dijo entre risas. Recordó que empezó en Mi Cantina como cocinero cuando tenía 19 años y hoy con 74 años es el dueño del restaurante.
Entre sus deseos, pidió que el comercio tenga un futuro bueno y que todos trabajen, destacando la cantidad de locales nuevos.
“Positivismo ante todo”
La comerciante Andrea Pignatelli calificó de “positivo” el año porque su familia está unida y están todos bien y, para ella, es “lo más importante”.
En el aspecto laboral, indicó que “fue un año en el que se empezó a perfilar una luz que no estábamos teniendo”, aunque reconoció que “costó pasar el invierno”. Sin embargo, en el final de año, principalmente en los meses de noviembre y diciembre hubo un importe repunte de las ventas más sostenido, después de un año con altibajos en sus dos locales de indumentaria femenina (Rimmel). “El animo de la gente también cambió, no sé si porque vino el verano, por las fiestas o porque uno trata de ponerse mejor, pero se ve más esperanza y esto se manifiesta también en las ventas”, analizó.
Para 2018, espera “avanzar en lo personal, en lo laboral, en lo familiar y que todos sigamos juntos”. Entre sus mayores deseos, pidió positivismo ante todo –algo que, según contó, trata de mantener siempre-, perseverancia, trabajo y salud que es lo principal.
Etapa de cambios
El abogado Marcelo Schwarz consideró que fue un año complejo y de muchos cambios. “Fue un año de adaptación porque el país cambió sensiblemente en varios aspectos y se está viviendo una transición y esto hace que todos nos estemos acostumbrando a transitar por una serie de variables que en algunos aspectos son prometedoras y en otras son complicadas”.
Su año laboral fue de “mucho trabajo”, pero con buenas perspectivas para el año próximo.
Desde lo político, consideró que “el año terminó bastante movido a nivel nacional y algunas cuestiones tienen que mejorarse”. Como necochense, observó que todavía hay asignaturas pendientes y esperó que en los próximos meses se puedan ir revirtiendo. “Estamos ante el comienzo de una nueva temporada y las renovadas expectativas y el optimismo de siempre están, pero vemos que la ciudad tiene temas pendientes sobre los que hay que trabajar mucho. Esperemos que en los próximos años sean tiempos de crecimiento, aunque tampoco la ciudad escapa a cuestiones de naturaleza nacional”.
“Creo que vamos a tener una etapa de grandes cambios y esperemos que por el bien de todos los argentinos, esos cambios sean favorables”, culminó.
“Inteligencia y corazón”
La profesora de yoga Julia López señaló que fue un buen año, pero con muchos temas pendientes para trabajar, como por ejemplo, la queja permanente y la disconformidad con lo que nos pasa.
“Con la filosofía del yoga, hay que aprender que cada cosa que está aconteciendo es un aprendizaje para ver qué es lo que puedo hacer para encontrar siempre el lado positivo y seguir cambiando. Tanto desde lo personal, como desde lo laboral y también a nivel ciudad y país, ella propone el concepto de resiliencia, que es la capacidad de los seres humanos a adaptarse positivamente a situaciones adversas.
“Muchas veces no nacemos en el lugar o en el entorno que merecemos sino en el lugar y con las personas que nos van a ayudar a evolucionar, por eso hay que aprovechar donde estamos”, explicó Julia, quien hizo una reflexión desde el yoga de los momentos que vivimos como personas, ciudadanos, argentinos, donde la queja, los enojos, las grietas, divisiones, las guerras en el mundo, son cosas de todos los días y que hay que empezar a superarlas también desde uno.
“Que el nuevo año nos ilumine a todos para tener la inteligencia y el corazón, porque no todo es mental, que tengamos esa luz, esa claridad, esa espiritualidad para uno y para todos”, deseó Julia, y agregó que: “Que queramos lo bueno para uno y para todos”.
“A veces depende de uno”
La kinesióloga Agustina Iglesias mostró una mirada optimista de la vida en general, haciendo hincapié en la necesidad de esforzarse, a veces con sacrificio, para lograr aquello que uno anhela.
En lo personal y profesional, hace un balance sumamente positivo, aunque asegura que ha trabajado mucho este año que termina. Emprendió nuevos proyectos laborales que le permitieron darles trabajo a más personas y, en ese sentido, elogió la reactivación de los créditos hipotecarios y también los destinados para el sector comercial y empresarial. Además consideró que las obras sociales –algo fundamental en su rubro-, están más ordenadas, incluso IOMA, pese a que todavía aclaró que los valores están bajos.
De todas maneras, insistió en que “como todos los años, las cosas se ganan con sacrificio y con esfuerzo”, dejando claro que hay muchas cosas que siempre dependen de uno.
En lo que respecta a la ciudad, no ve cambios relevantes ni tampoco perspectivas de una buena temporada. “Vas a la playa y es siempre lo mismo”, se quejó, detallando que “a excepción de unos pocos locales que intentan renovarse, después hay varios armados improvisadamente”. “No noto directamente en la gente de Necochea espíritu de cambio”, expresó.
Otro tema que le preocupa es la falta de trabajo para aquellas personas que no están capacitadas y que tampoco tienen medios económicos para salir adelante.
Para el 2018, espera que por lo menos sea igual que éste. “Creo que las cosas van cambiando y si bien la gente está preocupada, yo creo que todo va a ir mejor. Si uno apuesta con ganas, con sacrificio, con buenas energías, todo se puede lograr. El cambio no debe venir sólo desde el gobierno sino también desde uno”, manifestó Agustina.
Buen saldo para el rubro agrícola
Carlos Fuente hizo un balance de su actividad de venta de máquinas e insumos agrícolas que, según sus cálculos, fue mejor que otros años. “En la parte agrícola, estamos cerrando un buen año, si bien los precios de los comodities no han aumentado y las cosas sí, pero estamos ante una cosecha buena y una siembra de gruesa que viene muy bien así que las expectativas también son muy buenas”.
Para él, no está acompañando la parte crediticia, porque considera que los créditos están “un poco caros” y “los productores se han ido bastante a la hacienda”. De todas maneras, dijo que haciendo una comparación con otros años, “se está más firme”, lo que lo hace pensar que si todo sigue así, el próximo año va a ser “muy bueno”.
Sin embargo, en otros rubros, como por ejemplo el comercio en general, para él, la situación es distinta. “En muchos casos no la están pasando tan bien y no están facturando lo que creían que iban a facturar”, agregó.
Con relación a la ciudad, consideró que “Necochea no está peor que otros años”, aunque “podría estar mejor”.
Se mostró esperanzado para 2018 y aseguró que el rubro agrícola va a andar bien, aunque se mantuvo cauteloso a la hora de opinar sobre el resto de los sectores de la economía.
“Una esperanza nueva”
Hugo César Bicarelli dijo que termina el año “en la lucha, como todo el mundo”. “Al país lo veo complicado en lo que respecta la economía, con mucha incertidumbre, pero esperemos que mejore”, manifestó.
En lo personal y familiar, consideró que fue un año tranquilo y el trabajo se mantuvo.
Con la ciudad se mostró crítico, lamentando el estado en que está. “Siempre a Necochea le falta algo, principalmente ahora que empieza la temporada”, indicó, mencionando la falta de servicios y dio el ejemplo de los escasos cajeros automáticos que existen en el sector de la Villa.
“Siempre el año nuevo, te da una esperanza nueva”, expresó Bicarelli, quien se desempeña como jefe del Correo de Necochea. Como deseo, manifestó: “Esperemos que los que gobiernan se acuerden de los que estamos en el medio, los trabajadores”.///