El balance de una competidora de la Rio-Mar: «La situación era peligrosa»
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La atleta local, Emilia Juliano, hija del juez Mario Juliano, que por estos días también está haciendo el desafío solidario de los 1500 kilómetros en bicicleta, hizo un balance de lo vivido durante la tradicional competencia río-mar y dijo que fueron «pocos los afortunados» que pudieron completar el objetivo, porque «la situación era peligorsa».
«Ésta imagen es de ayer, en esas condiciones nadamos la Rio-mar», dijo mostrando una foto con el mar embravecido.
«Los lobos de mar diremos que estaba con la temperatura ideal, que estaba divertido, que había olones, que estaba escarseado en contra extremo, que pagamos en la serie, entre otras cosas. Tenemos el conocimiento de lo que estamos enfrentando. De eso se trata ser nadador de aguas abiertas. Tener la confianza, experiencia y respeto para saber si podemos hacerlo o seguir adelante. Fue una carrera desde cualquier punto de vista (nadadores, kayakistas, entendidos u opinólogos) muy difícil».
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«La situación en altamar era peligrosa, gente asustada y perdida, pocos sabían dónde tenían que ir o cuánto faltaba, los kayakistas asistiendo de a varias personas, entre los nadadores también lo hacíamos. La salida fue para mi gusto la mejor parte… pero pocos fuimos afortunados. Gente tragando agua y patas para arriba de este a oeste. Salían cuando no podían más o cuando la marejada los terminaban sacando, y corrían por la orilla hasta el arco a buscar la medalla».
«Como siempre al pisar tierra firme empezas a enterarte de la gente con hipotermia, descompuestos, hospitalizados, etc… Todo termina de la peor manera, un nadador desaparecido y que continúa sin aparecer. Seguramente lo más fácil es atacar a una persona para justificar lo que pasó. Es difícil poder analizarlo tan pronto… pensar que le pudo haber pasado a cualquiera de los que estábamos ahí, hasta donde llega el límite de las cosas. Espero que algo tan horrendo sirva de lección para tomar conciencia de lo que hacemos, respetar y sabernos humildes ante la naturaleza. No puedo evitar cerrar con lo trillado: Ella manda.»