El camino correcto y temas por cerrar
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2022/03/rojas-abalsamo-1.jpg)
«Hacer es la mejor
manera de decir»
José Martí.
.
Siempre han sido extendidas las exposiciones al inicio del período de sesiones legislativas por parte de los presidentes, gobernadores e intendentes, es una constante argentina repetida en varios lugares del mundo. Se dice que la «síntesis es la brevedad del talento», parecería imposible en la tradicional reseña del año de actividades no extenderse más allá de lo que una persona puede retener con atención en una charla sobre cualquier tema.
La reunión del miércoles en el Concejo Deliberante marcó la diferencia en la formalidad y el estilo con relación al bochorno producido el martes pasado en el Congreso en ocasión de la apertura de la asamblea legislativa donde hubo interrupciones al Presidente pero que también a su vez mintió sobre la realidad argentina, abandono del recinto por parte de los diputados del PRO, la vergüenza de un presidente de la República condenado por la Vice al quedar en la historia como un sojuzgado, casi ridículo por momentos y Cristina Fernández irrespetuosa como siempre, por citar solo sus ademanes en el minuto de silencio solicitado por el mismo Alberto Fernández. No vale la pena recordar más actos alejados del sentir democrático ante el pueblo espectador.
En Necochea en el inicio de sesiones ordinaria del deliberativo el Intendente convocó a trabajar juntos para cerrar problemas históricos. Hay que pasar del dicho al hecho y avanzar en este sentido, no descuidar las cosas de todos los días pero abordar los temas importantes que no es sólo responsabilidad del Departamento Ejecutivo, sino de los veinte concejales, que deberán salir del ostracismo; decir lo que piensan claramente, criticar sin obstaculizar y colocar primero al distrito de Necochea sobre los afanes individuales o las mentes estúpidamente ideologizadas en exceso.
En el marco de la apertura de sesiones ordinarias en el Concejo Deliberante el intendente Arturo Rojas se refirió a lo realizado en el año 2021 en cada una de las áreas como el mejoramiento de calles, 2.500 baches reparados, lograr una imagen positiva de plazas y paseos, cambio de iluminación, limpieza en general, preservación y cuidados de los espacios públicos, la economía municipal ordenada, proveedores al día y salarios atendidos en tiempo y forma. Sería la síntesis del informe de lo hecho por la gestión municipal.
Todo esto debería ser moneda corriente, casi de escasa difusión y sin merecer excesivos elogios por parte de la comunidad, sin embargo la base de cálculo al inicio fue cero. El Intendente en estos dos años y tres meses, está aprobado el examen, sin sobresaltos pero, siempre hay un pero, hasta que llegó enero y ocurrió lo que era de esperar, no faltaron turistas pero faltó el agua, como viene ocurriendo desde hace treinta años en temporada; para salir del paso se hicieron trabajos como no podía ser de otra manera pero, restan cuestiones de fondo para dejar el tema del agua solucionado definitivamente.
Una administración debería tener el modo adecuado para hacer lo correcto, a veces no ayudan los acontecimientos en un país inestable, sin reglas de juego claras, con inflación imparable y en nuestro caso una ciudad que viene relegada por gestiones municipales de hace años, sin el atrevimiento de producir cambios profundos, porque hubo gobiernos pusilánimes que no se animaron a hacer lo que se debería haber hecho. La incapacidad a los cambios es una complicidad con el pasado, quedarse sin avanzar es una paralización y tiempo hermoso perdido al discutir los mismos temas los cuales son una constante que tiene atrapada a la dirigencia.
El edificio del casino así, no puede pasar este año
Hay una historia de fracasos a la que se suman las dos últimas licitaciones que no cerraron, ahora habría un mes para que el Departamento Ejecutivo presente un nuevo proyecto y en tal sentido un Concejo Deliberante que será factor clave en esa instancia renovadora, armonizar una propuesta conjunta realista y que reactive toda esa estratégica zona.
Es de esperar que la demagogia no aparezca en algún bloque buscando el fácil aplauso de un sector social siempre dispuesto al llamado de la utopía. Hay que tener los pies sobre la tierra y ser sensatos.
Los concejales deberán pensar con la cabeza dejando a un lado los cantos de sirena hay que exigirles mayor grado de compromiso serio, sin irrealidades, brindarle a la comunidad un proyecto creíble, que seduzca, siempre dentro del orden pre establecido lo que ya fue votado por amplia mayoría cuando se determinó la venta de las tierras del ex complejo, de la cual hoy ya se habla de una posible subasta pública.
La tercera será la oportunidad que determinará el futuro de ese lugar en este año 2022 que, ojalá marque el fin de ese adefesio y se pueda comenzar una nueva etapa.
Este Concejo tiene una responsabilidad única ante la historia necochense. Olvidarse de la fantasía de aquellos nueve millones de dólares, que hoy ya son una anécdota y versar sobre un monto razonable, abarcando además el balneario ex Aca y el Jardín de Rocas convirtiéndolo en un jardín de rosas.
Definiciones que no pueden esperar
La playa de camiones de Quequén, mal llamado «El Chiquero», un nombre ganado por la realidad de una época, un lugar por donde pasarón cien mil camiones anuales promedio en los últimos años. Durante la administración López se hicieron avances de mejoras de calles y salidas por distintos laterales que agilizaba el ingreso y salida y en la actualidad tiene mejor iluminación, mayor organización y, por otra parte incomprensiblemente debe ser una de las pocas playas de este tipo sin servicio de restaurante, baños en condiciones, lugar donde reparar camiones o lavadero de unidades o sea brindar mejor servicio al transportistas quienes muchas veces llegan con sus familias esperando la descarga.
Si el Estado no lo puede hacer por que no tercerizar servicios. La actualidad requiere otra medida que debe ser urgente, no permitir a ningún camión andar por las calles de Quequén, tomando el mismo como un automóvil u otro medio de locomoción. Debería aplicarse una ordenanza de prohibición, el camión debe quedar estacionado en lugar habilitado para propietarios de acá o en las playas, evitaríamos posibilidades de accidente, destrucción del asfalto y molestia continua al vecino.
Este año debería ser de unidad de criterios para la acción a plasmar claramente sobre el futuro del parque «Miguel Lillo» esto no equivale a hacer cualquier cosa en cualquier lugar, como viene ocurriendo actualmente o militar sobre el parque que no se toca, porque se supondría que es propiedad de algunas minorías que creen ser los capataces de la vieja estancia de los Díaz Vélez.
No podemos seguir como hasta el presente donde cada idea levanta sospechas, enfrentamientos fundamentalistas ya que parece un absurdo que de la apertura del frente costero nadie se anima a hablar aunque, más de uno, está totalmente de acuerdo que se haga cuando toma un café con quien suscribe semanalmente este comentario.
La actual administración debe concretar viejas deudas que tiene la política con la sociedad para hacer honor al nombre Nueva Necochea y cumplir con la temeraria promesa lanzada el 2019 que nuestra ciudad será la mejor de la Argentina al finalizar el mandato.///