El Cañón del Atuel, un lugar de ensueño
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Un escenario que no se agota sólo en las bellezas naturales sino que cuenta con una gran cantidad de actividades recreativas para desarrollar en el río
Un paisaje de ensueño colmado de colores y los encantos cuyanos; tranquilidad en su máxima expresión; naturaleza pura…son algunos de los tesoros que esconde el Cañón del Atuel. Montañas con un degradé de tonos verdes, rojizos y más oscuros en sus cumbres; junto a un curso de agua serpenteante hacen de este destino un sitio ideal para disfrutar con actividades al aire libre.
El río Atuel se interna entre las formaciones rocosas formando remansos que invitan a relajarse; o se lanza por el relieve accidentado provocando saltos que acompañan su veloz recorrido. El rafting es una de las alternativas para recorrerlo, al igual que los paseos en catamarán.
Si de disciplinas náuticas se trata, el lago que forma la presa de Valle Grande y el impresionante Embalse del Nihuil serán el escenario indicado: natación, buceo, jet esquí, remo, motonáutica, windsurf convocan a los amantes del riesgo y el ambiente acuático. Su rica fauna íctica también los hace una excelente opción para la pesca deportiva.
Pero aquí no se agotan las propuestas: los visitantes que llegan en busca de la aventura y la adrenalina también podrán satisfacer sus deseos. Cabalgatas por senderos agrestes ;rappel y escalada, desafiando los paredones rocosos; tirolesa, trekking, y hasta la posibilidad de observar los paisajes desde las alturas en un parapente, se suman a la nutrida cartelera que ostenta este rincón de la Provincia de Mendoza.
Circuito del Atuel
La Villa turística de El Nihuil, rodeada por el embalse más grande de la provincia de Mendoza, en sus 9600 ha de extensión cobra vida una variada especie ictícola que invita al pescador a dar rienda suelta a su deporte favorito.
El lago permite apreciar un espectáculo de colorido sin igual, cuando los amantes del windsurf despliegan cientos de velas multicolores, al igual que los practicantes del kitesurf, deslizándose raudamente sobre las aguas serenas.
A tan sólo 10 km. y en contraste con esta gran masa de agua, se alzan las dunas que llegan a medir hasta 200 m. de altura y se extienden sobre una árida zona de 30.000 ha. Escenario del Dakar en varias oportunidades, la constante alteración del relieve hace propicio vivir una experiencia única con la compañía de un guía especializado.
Descendiendo desde la Villa de El Nihuil hasta Valle Grande nos encontraremos con un serpenteante camino consolidado, El Cañón del Atuel, que recorre paisajes geológicos que dejan maravillados a quienes se internan a través de las numerosas y variadas figuras que el viento, el agua y el tiempo supieron tallar: Museo de Cera, Sillón de Rivadavia, El Lagarto, Los Viejos, Los Monstruos, la Ciudad Encantada, El Mendigo, Los Jardines Colgantes, Los Monjes; entre otros, así como de la cadena de embalses y centrales hidroeléctricas que alimenta el mismo Río Atuel.
Así llegamos a la presa del Valle Grande, que contiene un inmenso espejo de agua verde esmeralda que es una tentación para la práctica de actividades náuticas.
Al continuar descendiendo se encuentran los más variados servicios gastronómicos, de alojamiento y turismo aventura, que invitan a practicar trekking, rappel, senderismo, escalada y tirolesa; vuelos en parapente, safaris fotográficos y cabalgatas, rafting, kayak, doky y cool river.
“Alma de la tierra”
El río Atuel es un río de la Argentina, un afluente del río Desaguadero que discurre principalmente por el sur de la provincia de Mendoza y llega en menos medida hasta el noroeste de la provincia de La Pampa. Atuel, proviene de un vocablo puelche «Latuel» que significa «Alma de la tierra». La cuenca ocupa el sector más meridional de las que integran el sistema del Desaguadero y drena una superficie aproximada de 39.404 km². El Atuel tiene una longitud aproximada de 790 km (otras fuentes hablan de más de 600 km1).
Al poco se une a su confluente el arroyo Salado, en la localidad de «La Junta». A partir de allí es parte de importantes obras de potencial hidráulico, con cinco presas: Nihuil, Nihuil I, II y III y el Compensador Valle Grande.
La cuenca hidrológica activa del Atuel se encuentra en la región occidental, donde las precipitaciones pluvionivales —de 600 a 800 mm anuales— alimentan a ríos y arroyos. El río atraviesa distintos ambientes geográficos desde su nacimiento, hasta la llanura desértica en su tramo final en donde dividido en varios brazos penetra en los bañados del Atuel, un importante humedal. El principal de esos brazos, que llega a unirse con el río Salado, es el arroyo de la Barda. El Atuel es el quinto afluente importante del Desaguadero, tras los ríos San Juan, Mendoza, Tunuyán y el Diamante.
El río Atuel en su tramo superior tiene el dique nivelador Rincón del Indio, canal marginal. En su tramo medio, el dique nivelador Negro Quemado, canal Real del Padre y canal Margen Derecha y en su tramo inferior impermeabilización de los canales Nuevo Alvear y de los conductores Bosch, Chistopherson, Lange, etc.
El Atuel cuenta para realizar sus derrames con 545 km de canales y la más importante red de colectores de las distintas cuencas, con una extensión de 850 km. Las aguas de este río son aprovechadas para la agricultura y el abastecimiento poblacional por el intermedio de los siguientes canales: Izuel, Jáuregui, Soitué y Los Claveles.