“El circo lo descubrí cuando empecé con la acrobacia aérea”
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Lucrecia Bonzón. Es profesora de Educación Física y además es payasa. Unió su amor por el movimiento y el entrenamiento físico
Por María Cecilia Gotta
Redacción
Cuando está vestida con su equipo de gimnasia es la profesora de Educación Física Lucrecia Bolzón y cuando se cambia el atuendo y aparece con una peluca, comienza la magia de Pepina, una payasa que despliega alegría y diversión. “El circo lo descubrí yo sola cuando empecé con la acrobacia aérea y me gustó poder fusionarlo con mi profesión y siendo entrenadora comencé a transitar este camino donde trabajo en grupo y con el cuerpo”, señaló.
Si bien afirmó que le gustan todas las disciplinas que realiza, detalló que “Pepina es una payasa que tiene su atuendo y aparece con su mantel para hacer magia” e indicó que a los más chicos lo que más les gusta es el número final que presenta de magia con fuego.
“A mí me gustan todas las disciplinas, doy acrobacia aérea y me encanta, la gimnasia artística, también me gusta, ambas tienen similitudes y sus diferencias, pero no tengo una preferencia por una”, mencionó.
La acrobacia aérea es una disciplina que se fue conociendo un poco más con el paso de los años y aporta beneficios conjugados con lo artístico, donde la persona trabaja la fuerza, la coordinación y la flexibilidad.
“Lo que más llama la atención en la acrobacia aérea, son las telas, el trapecio, cuerdas, y aros”, detalló Lucrecia.
El clown llegó luego de haber estudiado la carrera de Educación Física. “Vine a Necochea cuando tenía 22 años con mi hija de 2 años y nos adaptamos rápidamente porque el grupo de educación física me recibió muy bien y los profesores también”.
Lucrecia estudió siendo mamá, estando sola y también trabajaba animando cumpleaños en peloteros, cuando eran un boom estos espacios.
“Yo cursé la carrera llevándola a mi hija y todos fueron muy amables en este sentido y mi hija se adaptó a mi realidad y a mi actividad, es decir, desde que me fui del pueblo para poder estudiar necesitaba de esa colaboración y nunca tuve un problema con ella, se portaba súper bien. Inclusive mis compañeros fueron muy importantes porque al momento de rendir y entrar al aula se las dejaba a ellos y me la cuidaban en el pasillo”, detalló.
Años atrás el profesorado se daba en turno mañana y tarde y era difícil tener un trabajo estructurado, por lo que Lucrecia comenzó a trabajar en peloteros, dándole esta posibilidad.
Con el paso de los años, luego de animar cumpleaños y peloteros, armó una compañía con una amiga, se llamaba “Una rota para una descosida”, donde animaban juntas.
Si bien, hoy no está conformado de esta forma, Lucrecia continúa sola, ya que es una pasión.
“El proyecto fue mutando y hoy soy la payasa Pepina, que inclusive en la pandemia brindó funciones por zoom”, dijo.
RETRATO
Oriunda de San Manuel
Lucrecia nació en San Manuel, donde recuerda que tuvo una linda infancia. “Tengo tres hermanos y siempre jugaba en la tranquilidad que tiene el pueblo que siempre te permite jugar en la calle con total libertad, con amigos y vecinos o pasar un fin de semana en el campo de algún amigo”, detalló.
En sus ratos libres aprovecha estar en contacto con la naturaleza que ofrece Necochea, la playa o el parque.
Asimismo tiene pendiente viajar, conocer nuevos lugares y seguir creciendo profesionalmente. ///