El componente impredecible del azar y el juego de quiniela
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2019/07/677-PERROTTA-e1564070754955.jpg)
La vigencia de las apuestas y el comportamiento de los jugadores en estos días
Los juegos de azar mantienen su vigencia y se acrecienta el número de ofertas diarias para aquellos que tienen el hábito de apostar habitualmente o para quienes lo hacen ante algún acontecimiento o fecha especial.
Cabe mencionar que en los juegos de azar las posibilidades de ganar o perder no dependen exclusivamente de la habilidad del jugador, sino que interviene exclusivamente el azar o la suerte, como se prefiera verlo.
Años atrás la gente acostumbraba a comprar billetes de Lotería y, de hecho, en nuestra ciudad ha habido varios ganadores de “la grande”, como se acostumbraba llamarla.
Al parecer, en tiempo de escasez económica es cuando se juega más, en particular a la quiniela. En estos casos hay quienes apuestan a varios números con la apuesta mínima de dos pesos y en contrapartida están aquellos que juegan fuerte.
En ese sentido, una empleada de una agencia tradicional recordó el caso de un cliente que acostumbra a jugar cien pesos a las cuatro cifras, 200 a las tres y cien a las dos y un día tuvo la buena fortuna de acertar las cuatro cifras haciéndose acreedor de $477.000.
En general los que acostumbran a jugar les gusta contar las partidas ganadas y hacen caso omiso al dinero gastado en sus apuestas, por caso aquellos que eligen gastar poco y poner esos pesos en varios números cuando ganan se llevan pequeños pozos y lo llegan a recuperar lo invertido pero igual se ponen contentos.
La quiniela es el más popular de los juegos de azar pero en orden de importancia le siguen el Quini 6 y el Loto que tientan a muchos por sus tentadores pozos.
Por caso, el Loto cinco tiene varios pozos con 78, 35 y 19 millones de pesos mientras que el Quini 6 tiene casi 40 millones para el cartón ganador.
La mayoría de estos juegos de apuestas, cuyos premios están determinados por la probabilidad estadística de acertar la combinación elegida y mientras menores sean las probabilidades de obtener la combinación correcta mayor es el premio.
Lo cierto es que muchos creen tener un dato certero y juegan con la seguridad que van a ganar mientras que otro universo lo hace para tratar de salir a flote y salvar algún trastorno económico.
Lo cierto es que cuanto más tentador es el premio, más bajas son las posibilidades de ganarlo. Pero finalmente alguien se lo lleva, uno de los nuevos juegos es la Plus que hace poco tiempo salió en Necochea y el ganador se quedó con 13 millones de pesos.
Cabe destacar que en nuestra ciudad funcionan 15 agencias oficiales y por allí pasa un público muy heterogéneo dado que contrariamente a lo que se podría suponer no apuestan sólo las personas mayores sino que los jóvenes también son afectos a jugar a la quiniela.
De acuerdo a lo que se pudo establecer, tampoco hay diferencias de género, y tanto hombres como mujeres intentan ser tocados por la buena fortuna.
La elección de los números es todo un tema en sí mismo, algunos siguen uno fijo y no lo abandonan nunca y otros suelen buscar entre los significados de los sueños, o por alguna fecha de aniversario o cumpleaños.
Los cumpleaños dan lugar para múltiples apuestas porque algunos se inclinan por el año de nacimiento, mientras otros prefieren poner sus billetes a la cantidad de años que cumple o la que deja. Y dicen los que saben que por cábala hay que seguirlo durante tres días.
La bolilla ganadora
La lista de números más jugados está encabezada por el 32, que por estos días salió un par de veces, y lo elige todo el mundo. Después siguen el 33, y continúa el 17, 11 y el 13 aunque no hay que olvidarse del 23 que es una de las fijas de estos días.
Lo cierto es que en el bolillero están todos los números, lo complicado es saber cuál será el ganador.
Los comportamientos son muy dispares, hay personas que se guían por los carteles donde se anuncian los números del día, que muchas veces aciertan, mientras que otros son rigurosos seguidores de ciertas fechas como el caso de la edad de Maradona que se dio durante varios años seguidos.
La asunción del nuevo Papa también hizo felices a los que apostaron al 88 y en estos días otro acontecimiento de relevancia mundial como la llegada del hombre a la Luna fue motivo de numerosas jugadas, y los que se inclinaron por el número 50 y el 69, tuvieron suerte, no así los que eligieron el 11 en honor a la nave, Apolo 11.
Más allá de que puede parecer simpático el hecho de jugar por algún motivo en particular y ganar unos pesos, para muchos es un medio para tratar de zafar y según dice un viejo refrán “el que juega por necesidad, pierde por obligación”.