El consumo de alcohol en los jóvenes
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Por iniciativa propia, un grupo de médicos comenzó a reunirse con el objetivo de crear conciencia acerca de las consecuencias negativas que acarrea el consumo de alcohol en los adolescentes que, según manifiestan, va en aumento y cada vez en edades más tempranas.
La primera reunión se desarrolló a fin de empezar a delinear acciones preventivas e informativas que apunten a los jóvenes y a sus padres. Uno de los principales temas en los que hacen hincapié son los daños severos que produce el alcohol en chicos de 13 a 18 años, en los que todavía sus órganos están en etapa de desarrollo.
Decidieron comenzar a trabajar en la problemática a raíz de los casos de chicos con coma alcohólico que deben ser trasladados por las ambulancias durante los fines de semana. La intención es frenar, de alguna manera, esta tendencia que crece.
En todas las épocas los jóvenes tomaron alcohol cuando todavía no se les estaba permitido, quizás a modo de rebeldía o por curiosidad para ver qué es lo que sucedía. Sin embargo, lo que llama la atención ahora es que el consumo cada vez empieza a edades más tempranas y además la cantidad que se bebe va en aumento. Directamente, en algunos casos, hay chicos que se juntan a emborracharse y las salidas con amigos pasan a segundo plano.
Por supuesto, es de destacar esta iniciativa de un grupo de profesionales que, desde el sector privado o desde una entidad intermedia, como es el Círculo Médico, intenten trabajar en esta problemática que afecta a los chicos de todos los sectores sociales. Sin embargo, también deja en evidencia la ausencia del Estado municipal en lo que respecta a las campañas de concientización y controles de boliches y almacenes, donde compran la bebida.
Tampoco se puede dejar de mencionar que este año la Provincia no habilitó la guardia de emergencias toxicológicas en el hospital Dr. Emilio Ferreyra. Desde hacía años se abría en verano durante los fines de semana, de madrugada, y estaba atendida por el Centro de Atención a las Adicciones (CPA). Seguramente este consultorio no iba a solucionar los problemas de fondo, pero significaba una asistencia más para los jóvenes que llegaban alcoholizados y también para los padres que a veces no saben cómo enfrentar el problema.
Es importante también trabajar en la elaboración de estadísticas –si es que están los datos – para poder analizar detalladamente las atenciones en los hospitales y centros de salud por consumo de alcohol, internaciones y traslados en ambulancia, con la idea de establecer de cuánto ha sido el aumento a lo largo de los últimos años. Los datos siempre permiten hacer un diagnóstico de situación, para saber hacia dónde y a quienes deben apuntar las políticas públicas de salud.
En temas de adolescencia y juventud, es de esperar que se haga un trabajo mancomunado entre varios sectores para abordar el tema de las adicciones de un modo integral. Cada uno debe asumir su responsabilidad, el Estado en todos sus niveles, las entidades intermedias, como el Circulo Médico y el CPA, el sector privado –como profesionales de la salud y clínicas-, las escuelas, y por supuesto, los padres que son quienes más cerca deben estar de sus hijos para guiarlos en el camino de la adolescencia para aprendan a decidir, elegir y ponerse sus propios límites.///