El crimen de Navarrette: un ataque a balazos producto de la actual violencia irracional
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La víctima recibió tres proyectiles por la espalda y murió horas después cuando era asistida en el Hospital Municipal Ferreyra
El crimen de Héctor Leonardo Navarrete (30) fue el fiel reflejo de la violencia irracional que está enquistada en nuestra sociedad. El hombre fue baleado por la espalda y recibió tres proyectiles que le provocaron graves heridas internas.
“Pepo”, como le decían sus familiares y amigos, falleció tras sufrir un shock hipovolémico cuando era sometido a una cirugía en el Hospital Municipal Ferreyra, donde en principio los facultativos lograron estabilizar su cuadro de salud.
Pero horas después la situación se complicó y el joven que tenía un taller de reparación de moto dejó de existir en la madrugada del 20 de setiembre de 2016. El brutal ataque se produjo alrededor de las 21 del lunes 19, en la zona de avenida 98 y calle 65.
La investigación judicial y policial especuló desde un primer momento que las balas estarían dirigidas al individuo que manejaba la motocicleta en la que viajaba Navarrette en el asiento trasero.
Por semejante agresión, está imputado de “homicidio agravado por el uso de arma” Diego González, quien está sindicado como el autor de los disparos, pero un hermano suyo y otro joven de apellido Almaraz, también serán juzgados desde mañana.
La audiencia está prevista en la sala del Tribunal Criminal Nº 1, a partir de las 10 y se espera la participación de varios testigos.
Brutal agresión
Según investigadores de la Fiscalía y la oficina de Delitos Complejos, la víctima de la agresión recibió tres disparos de arma de fuego y uno de esos proyectiles de una pistola calibre nueve milímetros fue la que generó las lesiones gravísimas en el cuerpo de Héctor Leonardo Navarrette.
El hecho se produjo en la zona de avenida 98 y calle 65, frente al barrio Fonavi, en momentos en que el hombre de 30 años se movilizaba en una moto junto a Jonatan Pinnavaría.
Precisamente, Pinnavaria conducía el rodado luego que su amigo “Pepo” Navarrette le hiciera algunas reparaciones en su taller del barrio Fonavi.
De acuerdo con la información recogida por el personal policial que colectó pruebas en el escenario del violento episodio, los motociclistas fueron interceptados por un automóvil Volkswagen Bora, de color gris oscuro.
En un momento de la marcha por la avenida 98, del auto descendieron tres personas con armas de fuego en sus manos y allí se comenzaron a escuchar los disparos que estab dirigidos hacia el rodado menor.
Navarrete, quien viajaba en el asiento trasero, fue alcanzado por las balas.
Urgente al Hospital
El joven que manejaba la moto, Jonatan Pinnavaría, quien será uno de los principales testigos del caso, trasladó hasta el nosocomio local a Navarrete y lo dejó en manos de los profesionales de la salud.
Cuando la policía llegó al Hospital para conocer el estado de situación de la víctima, su amigo se había retirado del centro asistencial.
Héctor Navarrette murió en la madrugada del 20 de setiembre de 2016, como consecuencia de las graves heridas sufridas producto de los proyectiles que ingresaron a su cuerpo.
Poco después, se ordenó la detención de un individuo identificado como Diego González, quien permaneció prófugo hasta principios de noviembre, cuando se entregó a la Policía y a la Justicia.
Pedido de justicia
Mari Herrera, la pareja de Héctor “Pepo” Navarrette, en todo momento solicitó justicia en este caso. “Expreso mis sentimientos que no cambian y ya los he manifestado, espero justicia y mi dolor sigue intacto”, ante la muerte del joven de 30 años.
Cabe consignar que durante el debate oral en el recinto del Tribunal Criminal se escucharán varios testimonios previstos por las partes intervinientes: la Fiscalía, a cargo de Silvia Gabriele, y el abogado defensor de los imputados, Lucas Tornini.
Otra versión de los hechos dio un imputado
Tras la detención, González dio su propia versión de los hechos ante la fiscal del caso, Silvia Gabriele y dijo que una motocicleta apareció desde el interior del barrio Fonavi por calle 65 cuando él transitaba por la avenida 98.
Luego de circular entre 50 y 60 metros, el rodado tomó en sentido contrario y uno de los individuos comenzó a ejecutar balazos contra el auto en el que viajaban Diego González y otras personas.
González aseguró que tras los tiros, descendió del auto y disparó “al voleo”, dando a entender que actuó en defensa propia. Este será el planteo que hará la defensa del imputado durante el juicio oral que comienza mañana.
Pericias al auto
Cabe señalar que se hicieron pericias en el automóvil marca Volkswagen Bora que guiaba González, pero los resultados de esas diligencias no habrían favorecido a la hipótesis que pretende desarrollar el abogado que representa al acusado de efectuar los disparos mortales.
Cabe señalar que el vehículo fue hallado días después del crimen de Navarrette en una cochera de la avenida 59 entre 70 y 72, y se le practicaron diversas pericias por parte del personal de Policía Científica, informe que figura en la causa judicial.
A partir de mañana se ventilarán otras cuestiones que hacen a este crimen cometido en el medio de una violencia irracional que está metida en muchos barrios de la ciudad.
Un condenado
Por otro lado, vale recordar que Jonatan Pinnavaría fue detenido al día siguiente con dos armas de fuego en su poder, durante un procedimiento realizado por agentes del Comando de Patrullas.
El operativo se desarrolló en la zona de calles 47 y 50, en cercanías a una estación de servicio, y los efectivos secuestraron dos armas de diferentes calibres.
El joven declaró que tenía las armas por defensa propia y en virtud de algún posible ataque contra él de parte de los acusados de participar en la balacera del día anterior frente al barrio Fonavi.
Pinnavaría en ese momento fue detenido y trasladado luego a la Unidad Penal de Batán, mientras que tiempo después su abogado defensor acordó con la Fiscalía un trámite de juicio abreviado por la causa iniciada de las armas en su poder.
Ahora, para la Fiscalía, el joven será un testigo muy válido, teniendo en cuenta la situación que le tocó vivir con los que fueron agresores la noche del 19 de setiembre de 2016.