El decano llegó a 105 años
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Rivadavia, el club más antiguo y más ganador de nuestro fútbol
Añorando épocas de esplendor, pero sin bajar la guardia ante las dificultades de hoy, el Club Atlético Rivadavia cumplió el pasado jueves 1 de marzo nada menos que 105 años de vida institucional. El club más antiguo de nuestro distrito es también el más ganador de la Liga Necochea de Fútbol, aunque en su rica historia haya albergado también jornadas épicas de básquetbol, vóleibol, boxeo y billar.
Como tantas otras instituciones, nació de la pasión del fútbol que llegaba de los barcos e inundaba los corazones de los jóvenes argentinos a principios del siglo XX. Sus fundadores optaron entre tres próceres, Rivadavia, Sarmiento y San Martín para bautizar la novel entidad un 1 de marzo de 1913, en un desaparecido hotel que se alzaba en la esquina de la actual avenida 59 y calle 64. EL primer presidente fue Antonio Aggio y la primera camiseta sería azul, con una franja blanca horizontal, hasta que a los pocos años adoptó su actual blaquiazul a bastones.
Larga lista de campeones
Sería el inicio de una larga lista de grandes equipos, victoriosos en los primeros torneos organizados en nuestra región, entre 1920 y 1929, y también erigiéndose como el club más ganador en la Liga Necochea de Fútbol, que lo tuvo como entidad fundadora en 1930. El primer título oficial llegó en 1932, un 2 de octubre, venciendo por 4-2 a Huracán, quien venía de adjudicarse los dos certámenes previos. Rivero, en dos ocasiones, Dlaude y Yolando marcaron los goles del campeón que formó con Martitegui, Gómez y A. Palaez; S. Larraburu, Peralta y Torres; Plana, Romero, Rivero, Delaude y Yolando.
Ese equipo se consagraría tricampeón y en la misma década volvería a festejar en 1936 y 1938. Rivadavia suma un total de 31 títulos en su historia en la Liga Necochea, incluyendo dos pentacampeonatos entre 1955 y 1959 y entre 2007 y 2011, su última vuelta olímpica hasta el momento. El detalle de los 31 títulos es el siguiente 1932, 1933, 1934, 1936, 1938,1942, 1943, 1946, 1947, 1955, 1956, 1957,1958, 1959, 1963, 1966, 1969, 1971, 1972, 1980, 1985, 1987, 1988, 2000, 2003, 2005, 2007, 2008, 2009, 2010 y 2011. Números que no reflejan el esfuerzo de tantos jugadores, técnicos, dirigentes, tardes épicas en la memoria de los hinchas de cada generación.
En Uruguay
Pero Rivadavia, con su fútbol, también quedó en la historia fuera de nuestro distrito, con aquel notable equipo pentacampeón que logró un recordado triunfo internacional, nada menos que ante Nacional de Montevideo, en abril de 1957, con goles del “Gallego” Francisco Alvarez y el “Cholo” Silvestre Calabrese.
El estadio de las “Aguas Corrientes” fue inaugurado allá por un 13 de septiembre de 1936. Hoy devenido en estadio Panamericano tras las reformas por los Juegos de 1995, fue el primero en tener iluminación artificial en nuestra ciudad. El primer partido nocturno se jugó el 28 de febrero de 1959. Cuatro torres con 60 lámparas fueron modernos testigos del empate 3-3 entre el decano y Comercial de Ingeniero White. Por allí pasaron grandes equipos del fútbol nacional como el Boca de Lorenzo, el River de Labruna y el Vélez de Bianchi.
En todos los deportes
Pero es necesario dejar de lado al fútbol. En otras disciplinas también fueron numerosos los campeones surgidos en el club o que vistieron los colores de Rivadavia. Un símbolo de cemento de ello es el Piso de Deportes, el gimnasio multipropósito que recibió al público por primera vez un 13 de mayo de 1966 con una velada que contó con la presencia del entonces campeón mundial de boxeo Horacio Accavallo.
Y a lo largo de los años el gigante de calle 46, entre avenida 69 y calle 61, se ganó un nombre como testigo de grandes momentos de nuestro deporte. En 1980 Osvaldo Néstor “Nene” Gómez se consagraba campeón mundial de casín ante su público, al vencer al italiano Attillio Sessa. Era la primera vez que Necochea era sede de un campeonato mundial de cualquier disciplina, halago que la sala de billares del decano repetiría dos veces más, en 1998 y el año pasado.
En 1985, también el básquetbol hizo vibrar el lugar, con notables espectáculos de Liga Nacional de básquetbol, con la magia de los estadounidenses Leroy Moreno y Neal Robinson jugando para Rivadavia. Primero la alegría del ascenso y luego la participación en la Liga B en 1986 y 1987, años gloriosos conseguidos gracias al ímpetu de José Ignacio “Polo” De Lizaso, dirigente entonces y otra de los figuras surgidas nacionales del club. Hoy Rivadavia se mantiene entre los mejores clubes del básquetbol nacional pero gracias al notable trabajo en la rama femenina.
Cómo no recordar también aquella gran campaña de Luz y Fuerza en el vóleibol, el Piso “a reventar” en las finales de abril de 1998, y la consagración frente a Ferro Carril Oeste, de los brillantes Hugo Conte y Waldo Kantor. Otro gran campeón y medallista olímpico, el “Mono” Esteban Martínez supo vestir los colores decanos a fines de la década del 70, participando en la Liga Marplatense.
El bowling también tuvo sus años de gloria en los 70, en el subsuelo de la sede, con grandes campeones como Tomás Marquez, Héctor Navarro, Jorge Rodríguez y Roberto Jócano. Teresa Marquez llevó el nombre de Rivadavia por todo el país, como gran campeona en bochas, incluso alcanzando el título sudamericano. Las canchas de tenis y el complejo de padel sobre calle 61, entre 44 y 46, fueron cuna de notables jugadores y también la sede social, inaugurada el 12 de octubre de 1953, recibió por muchos años al Club Ajedrez Necochea. Hoy también el club ofrece clases de hockey y cuenta con un moderno gimnasio para la práctica de kick boxing y artes marciales mixtas.
El Parque “Pedro A. Zugazúa”, un lugar que el deporte perdió a fines de los años 90, fue escenario de recordadas carreras de velocidad de automovilismo y motos, y también de actividades ecuestres.
Tantas historias, tantos nombres y tantos años. A los grandes clubes los hacen las grandes comisiones, quizás detrás de las luces. El trabajo en equipo y el sentir el club como propio, como una segunda casa o hasta quizás más, dejando de lado la familia de sangre por otra también especial, la de la pasión.
