“El deporte brinda la posibilidad de relacionarse con mucha gente”
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Elena González. En 2013 comenzó a practicar marcha y actualmente es runner
“El deporte tiene el poder de transformar el mundo. Tiene el poder de inspirar, de unir a la gente como pocas otras cosas… “, dijo Nelson Mandela y esta expresión puede definir lo que siente Elena González desde que incursionó en la práctica de marcha para luego comenzar a correr.
Independientemente de los beneficios físicos que el ejercicio le ha producido, ella destaca es aspecto social porque participar de diferentes competencias, tanto a nivel local, zonal y provincial le ha permitido conocer mucha gente y relacionarse con personas de otros ámbitos.
Durante 32 años se dedicó a la docencia y jamás practicó ningún deporte, sin embargo con constancia y dedicación ha ido superando sus temores iniciales y ha llegado a participar en competencias de 20 kilómetros de marcha y 15 de running.
No se considera corredora porque su objetivo es llegar a la meta y no está sujeta a los tiempos no obstante, nota sus progresos y contó que “me inicié porque mi hermano, Eduardo González, es atleta y presidente de la Asociación Corredores Master Necochea Quequén”.
En 2013 lo acompañó en bicicleta a una carrera que se hizo por el camino de sirga, en la margen Quequén “me costó muchísimo porque iba en una playera y ahí me invitó a caminar porque siempre me gustó hacerlo y soy de caminar rápido”, contó.
De este modo, tomó cierta regularidad y algunos días a la semana salían juntos y mientras ella caminaba, su hermano trotaba, “él tenía alumnos de marcha y de a poco me iba iniciando en la técnica que es bastante complicada porque no es caminar ni trotar y siempre hay que tener un pie en el piso”, explicó Elena.
Un año después tuvo su primera competencia en La Dulce en una caminata, y continuó con los entrenamientos por el río y el parque.
Experiencia
En ese sentido, Elena contó que “una vez ellos trotaban adelante mío y empecé a hacer 100 metros trotando y otro tanto caminando”.
Mientras ganaba experiencia siguió participando en campeonatos de nivel nacional de marcha, “fue una experiencia hermosa también fue a provinciales y zonales”, afirmó.
Su rutina de entrenamiento son los lunes, miércoles y viernes que trota 9 kilómetros mientras que los martes y jueves toma clases de yoga.
“Reconozco que no corro, lo mío es un trote rápido y voy hasta donde puedo y mi cuerpo lo permite”, manifestó González.
Su hermano que tiene más de 20 años de experiencia en la actividad ha sido su gran impulsor y un apoyo importante en este camino de crecimiento y aunque no se considera una gran deportista, el sábado anterior pudo completar los 10 kilómetros de la carrera de aventura nocturna que se realizó en la playa local.
Al respecto dijo que “la hice el año pasado y es durísima pero mi meta es llegar”.
Trata de participar en todas las carreras que puede y reconoce que más allá de sentirse bien, el deporte le dio la posibilidad de conocer gente, “te abre a relacionarse con otro tipo de gente”.
Disfrutar lo que se hace
Elena vivió hasta los doce años en el campo, en el partido de San Cayetano y cursó la secundaria en aquella ciudad. Para hacer sus estudios terciarios se trasladó a Necochea y luego de dos años se recibió de maestra, radicándose definitivamente aquí.
Continuó un año más de estudio para convertirse en maestra de nivel inicial. Siempre anheló ser maestra y en el transcurso de la carrera se dio cuenta que tenía más afinidad con los pequeños.
Una vez recibida trabajó un par de años en primaria y luego en algunos jardines de la órbita estatal para hacer 32 años de carrera en el Jardín Danés.
Está casada y tiene dos hijos, de 27 y 26 años.
Se jubiló hace tres años y, si bien no estaba en sala, continuó con el proyecto de huerta hasta el año pasado en que decidió poner fin a la labor.
En su familia hay muchos deportistas, sin embargo a Elena nunca le había despertado curiosidad hacer alguna actividad y se dedicaba a acompañar tanto a su esposo como a sus hijos.
Y hoy entiende que la práctica deportiva, “más allá de lo físico te abre la mente a que uno ni puede quedarse con el no puedo”.
Actualmente tiene 59 años y se mantiene activa y entiende que son muchas las personas mayores que participan en distintas competencias, “lo pueden hacer y para mi es un placer disfrutar lo que uno hace, los tiempos no cuentan”.
González comenzó de a poco, sumando kilómetros y sintiéndose cada vez más segura, “hay que proponérselo y hacerlo” y su proyecto es continuar “si la salud y Dios me lo permite”, expresó.
