El desafío de los límites en casa y en la escuela: cómo hacer para sostenerlos
El profesor Nacho Ibarguren analizó en Ecos Radio el rol de las familias y los docentes frente a las normas y los acuerdos.
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La autoridad, los límites y el rol de los adultos fueron los ejes de una nueva reflexión del profesor Nacho Ibarguren durante su participación en el programa “Lo dije o lo pensé” de Ecos Radio. En el marco de las reuniones y la revisión de los acuerdos de convivencia para el próximo ciclo lectivo, el docente planteó las dificultades que atraviesan tanto las familias como las escuelas a la hora de establecer y sostener determinadas normas.
“Estamos de acuerdo en que hay una crisis de autoridad”, sostuvo Ibarguren, quien vinculó parte de esta situación con las dificultades que existen en algunos hogares para establecer límites.
“La familia está teniendo una crisis de autoridad, le cuesta poner límites a los chicos y se le está pidiendo a la escuela que por ahí suceda lo que no está pasando en casa”, afirmó.
Para Ibarguren, uno de los puntos fundamentales está en que los adultos puedan establecer acuerdos comunes y sostenerlos. En el aula, una norma pierde fuerza cuando la consecuencia anunciada no se cumple.
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“Si yo te digo que te voy a sacar el celular si molestás, lo hacés y yo no te lo saco, el chico ya entiende que puede manejarse”, ejemplificó.
“Hay un equipo directivo que nos apoya, un protocolo armado, lo cumplimos todos a rajatabla, entonces los chicos entienden que no hay manera de burlar ese consenso”, explicó.
También destacó el acompañamiento de las familias. “Los mismos padres nos piden que pongamos ese límite”, contó, y señaló que algunos adultos incluso reconocen las dificultades que tienen para retirarles el celular a sus hijos.
Autoridad y confianza
Hacia el final de la columna, Ibarguren planteó que autoridad y poder no son lo mismo.
“No hay que confundir la autoridad con el poder”, afirmó, antes de definirla como una construcción basada en la confianza.
“La autoridad en realidad no es una palabra negativa, se sustenta en la confianza y es un contrato que se construye entre las partes”, sostuvo.
Desde esa perspectiva, recuperar la autoridad no significaría simplemente imponer normas, sino que los adultos puedan asumir su lugar como referentes y construir acuerdos que sean claros, conocidos y sostenidos.
“Tenemos que revisitar la autoridad, repensarla y sostenerla para ser modelos para nuestros alumnos”, concluyó el profesor.
El planteo deja así una cuestión central para familias y escuelas: los límites no dependen solamente de establecer una regla, sino también de la capacidad de los adultos para sostenerla de manera coherente.///
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