El día que cuatro necochenses salvaron su vida de milagro
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2023/07/barco-1.jpg)
Se averió el motor del barco pesquero en el que iban y cuando los remolcaban les entró agua y tuvieron que evacuarlo
Con la participación de buzos, bomberos, personal de remolcadores y pescadores, lograron evitar la pérdida de un buque pesquero y salvarle la vida a once tripulantes, entre ellos cuatro necochenses, que llegaron junto al barco a Puerto Quequén sanos y salvos. Sin embargo, fueron momentos de mucha tensión.
Todo ocurrió hace cuarenta años exactamente, cuando en julio de 1983 el pesquero de altura “Madre Divina”, que tenía su asiento natural en Puerto Quequén, se hallaba pescando a 240 millas náuticas de nuestra estación marítima, frente al Golfo San Matías.
Era un sábado, a las once de la mañana, la pesca era variada de costa y sobre una capacidad total de 1000 cajones, habían completado 100, cuando se produjo una emergencia.
Un sonido y el repentino detenimiento del motor alertó de la rotura del cigüeñal a la tripulación, lo que hizo que el operador de radio se vea obligado a solicitar ayuda de inmediato, para no quedar varados en el mar por mucho tiempo, porque éste se ponía cada vez más más movido.
Ayuda fallida
El pesquero marplatense “Ana Cristina” fue el primero en acercarse, porque estaba a pocos kilómetros, procediendo a dar inicio al remolque de la embarcación dañada.
El mar se ponía cada vez más agitado y un nuevo inconveniente se desataba: una filtración de agua en la sala de máquinas que era imposible de revertir por la tripulación de manera manual. Cuando quisieron prender las bombas de achique, notaron que los generadores no funcionaban y la cosa se complicó aún más.
Muchas horas habían pasado desde que todo el problema había comenzado y, siendo las tres de la madrugada del día domingo, el comandante del pesquero, Vicente Mannarino, tomó la decisión de resguardar la integridad física de la tripulación y abandonar el barco en una balsa, para dirigirse al pesquero “Ana Cristina”.
En el momento, ya con todos a salvo, decidieron esperar a que salga el sol para continuar con el remolque, acercándose a Puerto Quequén a las diez de la noche.
Más problemas
No obstante, los problemas no terminaban allí, porque el pesquero que llevaba a todos los tripulantes y a la otra embarcación averiada de tiro, se quedó sin propulsión al engancharse una cuerda de acero en la hélice.
El remolcador “Bio Bio” parecía ser la solución a todos los problemas, por lo que se acercó a auxiliarlos pero también tuvo problemas, quedando las tres embarcaciones sin funcionar en el río.
Finalmente, fue el remolcador “Triunfador” el que rescató al “Madre Divina” y un equipo de buzos desató los calabrotes atascados en las hélices.
Las peripecias terminaron a la 1.10 del día lunes y las once personas, entre las que había seis marplatenses, uno de Buenos Aires y cuatro necochenses, se salvaron.
El pesquero “Madre Divina” en ese momento tenía solo diez años de haber sido botado, encontrándose al día de hoy todavía activo en la zona de Puerto Madryn y San Antonio Oeste.
En el 2019 el pesquero volvió a ser noticia cuando su tripulación capturó un «pez sapo» entre sus redes, en el golfo San Matías, lo que generó interés en la comunidad de científicos marinos porque si bien se habían capturado individuos en escasas oportunidades, éste era de una talla mayor a lo habitual, además de que es un ser de aguas distantes.///