“El dolor y la tristeza siguen vigentes en todos nosotros”
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Expresó Blanca Camaño, la madre del motociclista que fue atropellado por un automovilista en el ingreso al Puente Dardo Rocha. El acusado de “homicidio culposo” continúa prófugo
“No puede ser que nadie de la policía ni INTERPOL encuentre al asesino de mi
hijo, que lleva un año y medio prófugo”, sostuvo ayer Blanca Camaño, la madre de Darío Ezequiel Burgos (27), el motociclista que murió hace tres años.
La mujer acotó que “este individuo deambula entre Chile, Brasil y la Argentina, pero nadie lo puede atrapar, aunque tengo confianza que en algún momento caiga preso”.
Se trata de Cristino Peralta Gómez (39), quien está imputado de “homicidio culposo agravado” y desde el 5 de junio del año pasado, tiene pedido de “captura nacional e internacional”, solicitado por la Fiscalía Nº 30 de nuestra ciudad.
El Juzgado Correccional Nº 1 había dispuesto la fecha del viernes 30 de junio del 2017 para el comienzo del debate oral por la muerte de un joven motociclista de Quequén, pero el imputado se burló de la Justicia y hasta el momento nada se sabe de su paradero.
“La tristeza y el dolor siguen vigentes entre todos nosotros, la familia de mi hijo, nada me va a devolver la vida de Darío, pero al menos si se hubiera podido hacer el juicio a este sujeto, tal vez, estaríamos un poco más aliviados”, puntualizó Blanca Camaño. Durante el diálogo con Ecos Diarios, la madre de la víctima reconoció que “mañana (por hoy) le llevaré unas flores a mi hijo y teníamos pensado colocar una placa en el Puente Dardo Rocha, pero este último tiempo tuve problemas de salud”.
Desobediencia judicial
El acusado de “homicidio culposo” fue beneficiado en dos ocasiones con la medida de arresto domiciliario y salidas laborales, pero las dos veces incumplió el compromiso asumido con la Justicia.
El 5 de junio del 2017 fue la última vez que compareció ante la Justicia para manifestar que esta respetando la morigeración de la prisión preventiva, bajo la responsabilidad de una mujer que en su momento prometió a los jueces camaristas que el imputado cumpliría con el arresto domiciliario.
Finalmente, el hombre oriundo del Paraguay desobedeció a los funcionarios judiciales que le otorgaron ambos beneficios con salidas laborales y desde hace un año y medio se mantiene en carácter de prófugo, según indicaron voceros judiciales consultados.
Tres años de impunidad
El trágico accidente de tránsito ocurrió alrededor de la 1 de la madrugada del 22 de diciembre de 2015. Darío Burgos guiaba una moto marca Motomel, de color negro y circulaba en dirección a Quequén junto a un amigo que viajaba en otra moto.
Ambos jóvenes trataban de ingresar al Puente Dardo Rocha, sobre la margen de nuestra ciudad, cuando en sentido contrario se desplazaba el automóvil Peugeot 307, al mando de Cristino Peralta Gómez.
El vehículo de mayor porte impactó contra la moto de Burgos y el joven golpeó pesadamente contra el piso. Sufrió heridas gravísimas, que minutos después determinaron su deceso cuando era trasladado en ambulancia al Hospital Municipal Ferreyra.
El amigo de Burgos no experimentó lesiones.
Lo detienen
Según la investigación judicial y policial, luego del accidente el vehículo Peugeot 307 continuó su marcha e impactó contra un árbol existente en el separador central, frente al Puente Dardo Rocha.
Después, el conductor habría abandonado el coche y se alejó de la zona, pero vecinos y agentes del Comando de Patrullas lo atraparon en la esquina de avenida 59 y calle 32.
El caso fue investigado por la Fiscalía Nº 30, a cargo en su momento de Roberto Mirada, quien luego recibió el beneficio jubilatorio.
Según peritos en accidentología de la Policía Científica, el vehículo Peugeot 307 que colisionó contra la moto de Burgos circulaba a más de 80 kilómetros por hora por el Puente Dardo Rocha, aquella madrugada del 22 de diciembre de 2015.
Por otro lado, se conoció que el hombre que guiaba el auto registraba un grado de alcohol en sangre no permitido para estar al frente del volante. La pericia de alcoholemia efectuada oportunamente arrojaría un resultado de 1,78 gramos de alcohol por litros de sangre.