El Ejecutivo analiza variantes para reducir los accidentes
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Preocupación. A partir de relevamientos del Observatorio Vial, se determinaron los puntos críticos. Demarcaciones, dársenas y mayor control
A partir del relevamiento que desde hace años lleva adelante el Observatorio Vial Municipal sobre la siniestralidad vehicular en las calles de la ciudad y sus posteriores sugerencias para ir solucionando la problemática, el Ejecutivo evalúa una serie de medidas en pos de morigerar la problemática.
Según los relevamientos de dicha área dependiente de la Secretaría de Gobierno, los principales puntos críticos en la ciudad se encuentran en algunas intersecciones de avenidas, en especial la 58, en el tramo comprendido entre 63 y 75. Y en este sentido se ha comprobado que, aún con semáforos, como en los cruces de calles 67 y avenida 75, se han producido colisiones en las que han sido atropellados ciclistas.
Otras “esquinas calientes” por su repetición de accidentes son las de la avenida 42 y sus cruces con calles 69, 71 y 81. En el caso de la segunda esquina en breve se colocarán semáforos. También se han repetido colisiones en las intersecciones de la avenida 74 con calles 53, 65 y 71; mientras que en Quequén preocupa la situación en el tramo de avenida 554 comprendido entre el puente Dardo Rocha y la sede del Club Ministerio.
Respecto a este último sector se hizo un estudio de la circulación vehicular y se está analizando qué hacer para mejorar la situación. En tal sentido podrían construirse dársenas de estacionamiento en la parte central de la avenida, de manera de descongestionar los laterales de rodados estacionados.
Otro de los sitios que preocupa, por la alta velocidad en el tránsito, es la avenida 91 en el tramo de 42 a 58, siendo el cruce de calle 50 donde se han producido varias colisiones. Al respecto se estudia aplicar algún paliativo.
En la avenida 75 aún no se ha definido la prohibición de los giros hacia la izquierda de los vehículos que circulan por la misma, siendo la esquina de calle 62 en la que más accidentes se producen.
El Observatorio Vial se nutre de datos provistos por la Policía Científica, ya que se cuantifican los accidentes donde se registran heridos o fallecimientos. En tal aspecto, pese a que durante la pandemia la circulación vehicular estaba casi anulada, en 2020 se produjo una alta cantidad de accidentes, con varios motociclistas fallecidos.
Considerando que en la información oficial sólo se contempla las colisiones con heridos, surge que las colisiones diarias son muchas más.
Siguiendo con la estadística de siniestros, el promedio anual de accidentes es de entre 360 y 380.
Propuestas
Reducir la velocidad es para las autoridades el punto clave. Y en al sentido ya está en carpeta bajarla a 30 kilómetros por hora en calles de la ciudad (actualmente es de 40 km/h).
Al respecto se supo la medida ya rige en varias ciudades y su aplicación es potestad de cada municipio, aunque el respectivo proyecto deba pasar por el Concejo Deliberante.
Entre las propuestas del Observatorio Vial aparecen las que denominan obras “calmadoras” de la velocidad. Se trata de intervenciones como estrechamientos en las esquinas (penínsulas delimitadas por borlados), incluyendo una sobreelevación de la calzada. En tal sentido la de 58 y 73 sería una especie de prueba piloto.
En virtud de la erogación que las mismas significarían en primera instancia, se ha sugerido realizar una demarcación solo con pintura, que igualmente oficiarán como advertencia para los conductores.
A su vez el pintado de sendas peatonales y colocación de carteles preventivos en distintos puntos de la ciudad, son mejoras que el municipio ha ido aplicando últimamente.
Se supo que si bien es una de las medidas preventivas más pedidas por los vecinos, en el Ejecutivo no hay gran interés por sumar en gran número reductores de velocidad, conocidos también como “lomos de burro”, ya que demandan la colocación de varios carteles que vayan advirtiendo a los conductores de su existencia, y así evitar accidentes o roturas de los vehículos; a la vez que los de hormigón requieren de pintura arreglos con asiduidad. En carpeta está seguir pintando las bajadas de esquinas para personas con discapacidad motriz.
Más factible de aplicar en lo inmediato la educación vial en las escuelas es una herramienta que empezó a aplicarse ayer en la Escuela Secundaria Nº 3. Es de esperar que la política se mantenga en el tiempo.
Mayor control
Una falencia que viene de largo tiempo y a la que el Ejecutivo pretende imponerle más fuerza es la del control, tanto de la velocidad como del alcoholismo.
Para ello se requiere de más personal y de aparatos de medición, como de alcoholímetros homologados y calibrados debidamente. De esto último se supo que se está a la espera de un par de equipos que se adquirieran meses atrás.
Las autoridades saben que es necesario reforzar tales controles en la vía pública, entre ellos del uso de celulares al momento de manejar o el estacionamiento en doble fila, ambos causantes de accidentes.
Asimismo, con la pandemia hubo un notable crecimiento en la cantidad de repartidores en motos (deliverys), que circulan a altas velocidades, poniendo en juego sus vidas y las de terceros. En este sentido se prevén charlas de concienciación con dichos protagonistas.///