El entusiasmo de volver a la presencialidad
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El Centro de Educación Física Nº 17 de La Dulce volvió a la presencialidad y espera recuperar, después del receso invernal, gran parte del movimiento comunitario que lo caracteriza
“Esta semana se conoció una nueva disposición de la Dirección de Educación Física para comenzar con la presencialidad en la franja etaria de 3 a 59 años en forma presencial”, señaló Alejandro Nosek, director del Centro de Educación Física Nº 17 de La Dulce.
Creado oficialmente en 1979, el CEF es una de las instituciones con mayor inserción en la comunidad de La Dulce. Hasta el inicio de la pandemia en la Argentina, en marzo de 2020, concurrían a diario cientos de personas de distintas edades a realizar diversas actividades deportivas.
La cuarentena obligó a la institución a reinventarse, con clases virtuales a través de las redes sociales. Recién este año, con el inicio de las clases en marzo, pudieron volver las clases presenciales.
Por protocolo, sólo volvieron en la franja etaria de 19 a 59 años, mientras que las personas de 3 a 18 años y las de más de 60 años debieron seguir con la virtualidad. Con la vuelta a fase 2, el CEF volvió a cerrar sus puertas hasta hace unos días.
Ahora lentamente el centro comienza a reabrir para recibir a las distintas franjas etarias mientras ya prepara algunas actividades para el receso invernal, aunque las actividades para mayores seguirán por el momento a través de internet.
El próximo viernes 23 se realizará una master class presencial de entrenamiento funcional, ritmo y stretching.
El 27 se realizará una clase de acondicionamiento físico para voley dirigido a adolescentes y adultos.
El 28 se realizará en el Complejo Polideportivo una correcaminata dirigida a adolescentes, jóvenes y adultos.
En tanto, los profes comenzarán a preparar lentamente la vuelta de niños y adultos mayores mediante distintas actividades que se irán organizando desde la institución. Algunas de ellas virtuales y otras presenciales.
En esas franjas etáreas, explicó Nosek, la vuelta será progresiva y con algunas restricciones por el momento.
Fuerte vínculo
Como todos los centros de educación física del distrito y de la región, el de La Dulce pudo mantener un fuerte vínculo a través de las redes, pero mucha gente que estaba acostumbrada a realizar actividad física casi a diario, al no poder ir al CEF comenzó a asistir a gimnasios, que sí estaban habilitados.
“Por eso se nos hizo difícil sostener la actividad”, señaló Nosek, que indicó que espera que cuando termine el receso invernal el centro vuelva a recuperar parte del movimiento que lo caracteriza.
Por las burbujas y las restricciones, el retorno en marzo pasado no fue el esperado, pero el director manifestó el deseo de todas las personas vinculadas de una u otra manera a la institución para que pronto se pueda recuperar en parte el intenso movimiento que caracteriza al CEF desde su creación, hace 42 años.
El centro siempre ha contado con un importante apoyo de la comunidad, ya que no solo es el espacio utilizado por quienes concurren a realizar allí algún deporte o actividad física, sino que mantiene una estrecha relación con clubes, escuelas y la población en general de la localidad.
Eso permitió un constante crecimiento desde su fundación y también llevó a que el 7 de agosto de 2007, tras una década de gestiones, se firmara el contrato para iniciar la obra del natatorio del polideportivo del CEF. En febrero del año siguiente quedó inaugurada la pileta, que era un viejo sueño de toda la localidad.
En la actualidad el natatorio es uno de los espacios bajo la órbita del CEF que más ha sufrido la falta de actividad. Como no se pudo usar la pileta el año pasado, se vio afectada la sala de máquinas y ahora se deberán hacer reparaciones para su puesta en marcha.
Nosek indicó que días atrás el Consejo Escolar visitó el centro para realizar un relevamiento tanto del edificio como del polideportivo.
Aunque la población considera al CEF una institución deportiva, se trata de una de las principales establecimientos educativos de la localidad, ya que cuenta con 99 horas cátedra a cargo de entre ocho y 10 profesores de educación física, además del personal administrativo y auxiliares. “Durante la normalidad, el CEF está abierto de lunes a viernes, de 8 a 21”, explicó Nosek. Por eso, cuando las puertas permanecen cerradas, la comunidad siente inmediatamente el impacto.///