“El equilibrio perfecto entre la ciencia y la producción cultural”
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Melina Riabis. Es especialista en restauración y conservación de libros antiguos
El trabajo en equipo con colegas y amigos resulta enriquecedor para Melina Riabis, especialista en restauración y conservación de libros antiguos, documentos y obras planas sobre papel, porque entiende que su trabajo puede ser técnico y solitario y de ahí la importancia de la labor transdisciplinar, para conectarse con otras ramas.
Además, hace varios años comenzó con la docencia en la restauración, espacio donde encontró “una nutrición profunda en este modo de proceder para mi profesión”, indicó Riabis.
Es oriunda de Necochea pero reside en la Ciudad de Buenos Aires, trabaja en su taller particular de forma autónoma y también en forma de cooperativa, a través de alianzas con colegas vinculados a la encuadernación, conservación fotográfica y enmarcado de obras de arte, lo que le permite estar en continuo aprendizaje.
Contó que, dada su afinidad con la química y la biología, empezó la carrera de Medicina en la UBA pero luego cambió, “encontré el equilibrio perfecto entre la ciencia y producción cultural. Específicamente, me aboqué a la intervención del papel”.
Por medio del trabajo en equipo continúa nutriéndose de otras disciplinas como la ciencia, historia, archivística y algunas ramas del arte, porque se conecta con muchas profesiones y oficios.
Difusión
Hace un tiempo comenzó a transitar el camino de la docencia y tiene previsto seguir formándose y formar, así como colaborar con instituciones que albergan patrimonio público, “sobre todo difundir las tareas de salvaguarda de material bibliográfico y documental”, algo que elige seguir haciendo a largo plazo, a través de encuentros, congresos, capacitaciones, etc.
Viajar e intercambiar le resulta enriquecedor, y espera volver a hacerlo una vez superado el contexto de pandemia; mientras tanto, cambió los viajes por investigación y escritura.
Considera de fundamental importancia la difusión para dar a conocer esta profesión -que es relativamente joven- por lo que usa activamente las redes sociales para conectar y compartir acciones de protección patrimonial.
Su campo de acción es bastante amplio, porque papel con valor documental, histórico, económico, legal o artístico-cultural hay en todos lados, y le permite generar proyectos de conservación en lugares diversos aunque los espacios y concursos para profesionales son escasos.
Melina también trabaja de forma voluntaria, ad-honorem, en algunas instituciones que no tienen medios para cuidar su material y sobre el particular dijo que “en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires existen grandes instituciones nacionales de valor patrimonial, por lo tanto el campo de acción es muy grande, y el material es muy abundante y diverso”.
Tiene un particular interés por la descentralización y en los últimos años viajó por el interior del país, también a Uruguay, Paraguay y Perú “para generar vínculos, intercambio y capacitación en este campo”, indicó.
Apertura
Le gusta romper con la rutina y ubicarse en lugares desafiantes, eso le provoca una mayor apertura de posibilidades y variedad de material, por lo que trabaja en simultáneo de forma particular y con instituciones, afirmando que “en general las instituciones públicas nacionales mantienen colecciones de los siglos XVIII, XIX y XX, y los coleccionistas y libreros anticuarios pueden tener material mucho más antiguo y raro”.
En su rol de autónoma sigue brindando talleres aunque la cuarentena frenó su actividad en instituciones y voluntariado y sobre el particular destacó que “en este contexto se acentúan las malas condiciones de los acervos de muchas instituciones públicas porque han quedado detenidas las inspecciones, controles y monitoreo ambiental de los lugares de guarda”.
La falta de limpieza, ventilación y de mantenimiento de las instalaciones pone en peligro ese valioso patrimonio y mencionó otro dato significativo, “no están reconociendo como esenciales a los trabajadores de museos, bibliotecas y archivos y nuestro patrimonio está en riesgo”, puntualizó Riabis.///
RETRATO
Buscar el equilibrio
Melina nació en Necochea, cursó sus estudios primarios y secundarios en el Colegio Danés. Estudió en la Universidad Nacional de Arte (UNA) la carrera Restauración y Conservación de Bienes Culturales.
Tiene 37 años y reside en la Ciudad Autónoma y, aún tiene familia en nuestra ciudad a la que visitaba periódicamente antes de la pandemia y cuando viene a la ciudad también se acerca al Archivo Histórico Municipal “la gente que trabaja allí tiene muchas ganas y capacidad; y pocos recursos, me encanta lo que hacen para avanzar y ofrecerlo a la ciudad”.
El año pasado participó como ponente en el 1º Encuentro de Archivos Históricos en la CABA, que tiene como impulsores al director del Archivo de Aysa y el Archivo Histórico de la Ciudad. En esa ocasión contó el trabajo en equipo del Museo de Farmacobotánica FFYB-UBA en el Archivo Bonpland y, este año, la invitaron a ser parte de la organización.
Esta iniciativa es una red que propone la conexión, el intercambio y aportes de forma pública y gratuita a quienes estén en contacto con material de archivo. El evento ocurrirá entre el 16, 17 y 18 de noviembre de forma virtual y es posible ponerse en contacto a través de Facebook e Instagram como RedArchivosHistoricos.
Le gusta vivir en CABA aunque también comprende que ha cumplido un ciclo de algo que había soñado y afirmó que “haber crecido cerca del mar me hace extrañar la naturaleza y mi conexión con ella, siento que moverme y viajar me permite negociar ese equilibrio y, seguramente, ese será mi siguiente capítulo”.
Su actividad profesional se puede seguir a través de las redes, en Facebook e Instagram como Melina Riabis y en https://www.youtube.com/channel/UCx7oKuNqgRQzLqwt6zOFFTA.///