El estrés tras un hecho traumático
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El daño psicológico ocasionado deja huellas marcadas en quienes sufren un asalto a mano armada o abuso sexual, pero también se da en aquellos que presencian un episodio de tal magnitud
Los hechos de asaltos o robos con violencia generan en las personas que lo sufren un daño psicológico y estrés postraumático, pero estas situaciones pueden darse también en aquellos que presencian episodios de tan magnitud.
Además, en las víctimas de estos casos aumenta el riesgo de sufrir enfermedades futuras, tales como problemas cardíacos, después de sufrir o presenciar un delito, y tiene efecto acumulativo.
Estas situaciones que se dan a menudo en el ámbito local y golpean a la tranquilidad social, provocan huellas psicológicas que suelen convivir de por vida con quienes son protagonistas de estos hechos de inseguridad.
La Fiscalía General del Departamento Judicial de Necochea dispone de un Centro de Atención a la Víctima que funciona desde hace tiempo y está conformado por psicólogos, asistentes sociales y abogados.
Estos profesionales tienen a su cargo una labor de acompañamiento y contención para quienes lo necesiten, especialmente, aquellos que sufrieron algún hecho de violencia contra la integridad física.
Por otro lado, se dispone de otro recurso que es el asesoramiento jurídico para aquellas personas que precisen efectuar diligencias en cada caso o que hayan sido víctimas de violencia sexual intrafamiliar y alguno de los mayores sea el imputado o imputada.
Huellas psicológicas
Es indudable que ante los frecuentes delitos en los que queda sumergida la tranquilidad social, las huellas psicológicas dejan sus marcas en la salud física de las personas y muchas veces hasta deben convivir de por vida con estas situaciones.
La recuperación del estrés postraumático depende de muchos factores, entre ellos, el apoyo social, la asistencia terapéutica, las estrategias de autorrecuperación, creencias religiosas, la valoración personal de la realidad y las experiencias previas.
Los especialistas en psicología coinciden en señalar que es muy difícil encontrar y confirmar efectos directos entre el estrés generado por un evento traumático y las enfermedades orgánicas, pero estudios previos demostraron que el estrés postraumático afecta principalmente al sistema inmune.
La acumulación de las tensiones que genera ser protagonista de un episodio de robo violento o también de un caso de abuso sexual, podría debilitar a largo plazo las defensas del organismo.
Las víctimas denuncian los casos y luego regresan a su casa con angustia por la experiencia atravesada. Esas secuelas pueden luego derivar en problemas físicos y psicológicos con el transcurrir del tiempo.
Un pico de estrés
Una vecina días atrás fue víctima del robo de su cartera en la vía pública, la cual contenía varias pertenencias y como consecuencia de ese episodio, debió ser trasladada al Hospital Municipal porque sufrió un pico de estrés.
Estas situaciones se dan a menudo en la ciudad con personas mayores y menores que luego de vivir un caso de violencia por robo u otro delito, deben recibir apoyo psicológico y contención durante un cierto período de tiempo.
Asimismo, según indican los especialistas en asistir a las personas con traumas provocados por un delito, se ha dado que estas situaciones luego originen la aparición de patologías que afectan la salud de esas víctimas. ///