El ex policía Pablo Porcu pidió que lo trasladen a otro penal
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Condenado por agredir a Romina Benavidez. Teme por su vida, luego de mantener un incidente con otro recluso en la Alcaidía Nº 44, de Batán, en el pabellón destinado a ex integrantes de fuerzas de seguridad que cumplen sentencias
El ex policía Pablo Martín Porcu, condenado por la brutal agresión a Romina Benavídez durante una fiesta estudiantil en un boliche bailable, teme por su vida, tras protagonizar un incidente con otro recluso y pidió ser trasladado a otra unidad penal.
El condenado por la Justicia local se encuentra en la Alcaidía Nº 44, de Batán, donde habría mantenido un altercado con otro ex agente de la fuerza de seguridad que también cumple una sentencia.
A pesar de tener familiares directos en Mar del Plata, de donde es oriundo, Porcu solicitó que lo deriven a otra cárcel de la región, tras recibir presuntas amenazas de otro detenido con quien comparte el pabellón destinado a ex oficiales con problemas con la ley.
Cabe recordar que en octubre del 2013, la Cámara de Casación de la Provincia de Buenos Aires que analizó el fallo de la Justicia de Necochea, le bajó a 15 años la condena dictada por los jueces del Tribunal Criminal Nº 1.
El 5 de diciembre de 2011, los miembros del Tribunal Mariana Giménez, Jorge Balbi y Ernesto Juliano, sentenciaron a 16 años y 8 meses de prisión al ex integrante de la Delegación de Drogas Ilícitas provincial en nuestra ciudad.
Pablo Porcu fue detenido horas después de balear en la cabeza a Romina durante la madrugada del 7 de junio de 2007, en el baño de mujeres del local nocturno denominado “Guest”, que luego cambió de nombre, en calle 87 casi 4, de la Villa Díaz Vélez.
Prisión condicional
En consecuencia, el sentenciado por la Justicia local lleva diez años encerrado en la cárcel de Batán y estaría dentro de los plazos legales para requerir el beneficio de la prisión condicional.
Fuentes consultadas señalaron que el ex policía luego de ser condenado comenzó a estudiar Derecho dentro de la Alcaidía de Batán, pero durante lo que va del 2017, no se habría presentado a rendir exámenes.
Sentencia firme
Durante octubre de 2013, la Cámara de Casación de la Provincia notificó a las partes que había confirmado la sentencia de quince años de prisión para Pablo Martín Porcu, por lo que dicha medida quedó firme.
En el dictamen de los jueces del Tribunal de Casación también dieron a conocer la decisión de disminuir el castigo otorgado por los magistrados locales, es decir, dejar de lado los 16 años y 8 meses por 15 años de cárcel.
Acerca del pedido de traslado a otra unidad penal de la zona, aún no se ha tomado una decisión al respecto y la solicitud está siendo analizada por funcionarios judiciales intervinientes.
Festejo y horror
En la madrugada del 7 de junio de 2007, la celebración estudiantil a la que asistieron Romina y su hermano Leandro Benavídez terminó en un verdadero horror: la joven de 16 años resultó herida a quemarropa en la cabeza.
El proyectil salió del arma reglamentaria del integrante en aquel momento de la Delegación de Drogas Ilícitas de nuestra ciudad, el teniente Pablo Martín Porcu, quien ingresó “chapeando” al local nocturno.
El oficial no debió estar en ese encuentro de estudiantes menores de edad y muchos menos armado, aunque prometió a los guardias de seguridad “portarse bien”, como se ventiló durante el desarrollo de los dos juicios orales a los que fue sometido.
El escenario de la brutal agresión, fue el boliche bailable “Guest” (hace años desaparecido), de calle 87 casi 4, de la Villa Díaz Vélez.
Tras ser baleada en la cabeza, Romina luchó día a día por seguir viviendo. Estuvo tres meses en estado de inconsciencia y el milagro se produjo, a través de la notable actuaciones de los profesionales de la salud que la atendieron.
Las graves heridas sufridas en el cráneo tuvieron sus consecuencias. La chica tiene medio cuerpo paralizado y desde aquél momento no ha podido tener una existencia normal.