“El folclore es pura pasión, es para todos y me encanta bailarlo”
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Nora Villalba. Es profesora de Artes Folclóricas y desde muy chica supo qué era lo que la apasionaba
Por María Cecilia Gotta
Redacción
Parecería que el folclore ya estaba en su ADN desde muy chica y hasta el día de hoy, sigue intacta esta pasión porque a Nora Villalba se le ilumina la cara y su voz cambia por completo cuando habla delas danzas folclóricas y en este sentido, expresó “el folclore es pura pasión, es para todos y me encanta bailarlo”.
Con siete años le pidió a su mamá que la llevara a aprender folclore, ya que le gustaba ver los bailes y escuchar folclore.
“Comencé en el club de Cañuelas, luego fui a una peña folclórica “La telecita” de la cual formé parte 17 años y en aquel entonces en la década del ’60 era furor el folclore”, dijo.
Con el tiempo Nora formó familia pero siguió vinculada al folclore haciendo presentaciones, aprendiendo las danzas y durante dos años aprendió malambo y zapateo.
Hace muchos años está radicada en nuestra ciudad, pero en cada viaje a Cañuelas donde está su familia pasa a reencontrarse con sus compañeros y amigos de la juventud y de toda la vida.
Nora enseña folclore para adultos en la Escuela Municipal de Artes de Quequén, “poder enseñarlo es pura pasión, soy Nora Villalba cuando bailo, a mi me encanta bailar, lo disfruto, me hace bien, me ha sacado de momentos de angustia y ha sacado al resto de momentos de angustia”.
Ella también destacó la importancia de nuestras raíces, “no se tienen que perder las danzas folclóricas argentinas, por eso a mis alumnos les cuento la historia de la danza, de donde se origina, sus instrumentos, la música y demás detalles”.
Si bien tiene un grupo de alumnos consolidado, las puertas están abiertas a todo el que quiera sumarse. “Cualquiera puede venir y sumarse, yo voy al tiempo de cada uno; además considero que el folclore no es para los virtuosos, sino para todo el mundo que lo quiera bailar y aprender. Realmente se genera un lugar de encuentro donde se pueden vincular, hacer amistades, y pasamos un muy lindo momento”.
En las fechas patrias van a los colegios y lo pasan hermoso, “Siempre somos muy bien recibidos y es importante que los chicos vean como se baila un gato o una chacarera, son danzas que no se suelen ver y nosotros las recreamos”.
Camino recorrido
Nora tiene un largo camino recorrido en lo laboral. Primero logró entrar a trabajar en el Jardín Maternal Evita como auxiliar y con el tiempo fue transitando por diferentes áreas.
“Estuve 10 años en el maternal Evita, después pase a la dirección de Cultura, un poco por el teatro y después decidí quedarme en la Escuela municipal de Arte de Quequén, que para mi es mi segunda casa, me siento muy cómoda y tengo un excelente trato con mis compañeros y además me dio la posibilidad de dar el taller de folclore desde hace cuatro años”, indicó.
Nora estudió folclore de forma privada, se recibió y está muy feliz por ese logro.
“Realmente paso un muy bien momento cuando enseño y los alumnos también”, dijo.
Al mismo tiempo, al mirar para atrás y todo su camino recorrido remarcó que fue maravilloso. “Empecé en el Evita con la limpieza, seguí por la cocina y terminé en la sala con los niños, es maravilloso porque ellos te aportan una energía impresionante, además el trato con las familias, la contención que necesitan las mamas, fueron años maravillosos de mi vida”, aseguró.
Por otra parte, Nora apuntó que la gastronomía siempre estuvo muy presente en su familia y recordó cuando llegaron a Necochea desde Cañuelas.
“Cuando llegamos yo tenía 21 años y mi padre tuvo una sucursal de panadería, llegamos en plena guerra de Malvinas y en el invierno se hizo difícil, porque no nos conocía nadie y no era fácil conseguir trabajo, hasta que finalmente mi papá puso una rotisería y empezó toda la familia a trabajar. La familia siempre estuvo unida, hasta que después yo me logré hacer mi casa y decidieron volver a Cañuelas”, relató.
Sin lugar a dudas esa etapa de su vida, y los primeros aprendizajes en la cocina se los debe a sus padres. “Cuando me llamaron del jardín maternal para trabajar en la cocina, todo lo que había aprendido en la rotisería me sirvió mucho para saberme manejar en una cocina como ayudante. En la familia somos todos cocineros y la comida nos sacó a flote. Es una tarea que requiere de esfuerzo, trabajo, sacrificio, elaboración, entrega, amor al otro porque uno está preparando la comida para otras personas, pero también hay enojos y peleas, pero todo es aprendizaje”.///
RETRATO
Viajar y conocer
Nora en un momento tuvo el sueño de escribir un libro pero hoy en día tiene como meta viajar y conocer lugares.
“Necochea es maravillosa, no la cambio por nada porque nos ha brindado muchos placeres de la vida, armar mi familia, haber progresado con nuestros trabajos, pero ahora me gustaría viajar a lugares que no conozco como el Festival de Jesús María, Cosquin, a Jujuy, ver el cerro de los Siete colores, donde vive la música folclórica”.