El futuro es ahora y parece ser de los técnicos
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Es paradójico, pero mientras la ciudad se prepara contar con un parque eólico, recién en unos años egresarán los primeros técnicos en energías renovables formados en Necochea
Aún en una ciudad mediana y alejada de los grandes centros urbanos del país, como Necochea, la tecnología está en todos lados. Tal vez la realidad no se parece a las películas sobre el 2020 que veíamos en la década de los 80, pero la proliferación de dispositivos electrónicos es tan común hoy en día que ya casi no notamos su existencia.
Mientras que hace cuatro décadas en cada casa había un televisor, hoy es común que haya uno en cada habitación. Si en los 70 había que esperar años para conseguir una línea telefónica, hoy cada miembro de la familia tiene su propio aparato telefónico, que además de una computadora personal.
Y si hablamos de computadoras, también están en todos lados. En cualquier hogar hay una ya casi obsoleta PC de escritorio, notebooks y tablets. Pero también están en los teléfonos, en los televisores, en las heladeras, los lavarropas y los autos.
Y si hoy ya parece imposible sumar más dispositivos electrónicos a nuestra vidas, lo cierto es que en los próximos años terminarán por fusionarse prácticamente con toda máquina existente y terminarán por modificar completamente nuestros hábitos. Para bien o para mal.
Algunas personas comienzan a inquietarse por lo que esta proliferación de máquinas puede originar en la economía nacional, provincial e incluso local. Los robots son un fantasma que aparece en el horizonte laboral de muchos trabajadores.
Pero lo que muchos no se han dado cuenta aún, es que los cambios ya están aquí y que el gran problema es que, al menos en nuestra ciudad, no se están formando al ritmo necesario la cantidad de técnicos que demandará mantener toda esa infraestructura tecnológica.
Todo es tecnología
“Hoy está todo basado sobre la tecnología”, afirma el técnico informático Adrián Amoresano. Explicó que no sólo “está descuidado el rubro de los técnicos reparadores de PC, electrónicos y demás. También hay mucha gente trabajando que toda de oído. Falta mucha capacitación, cursos y pasantías”.
Opinó que no se reconoce el rol de los técnicos, que “son los que resuelven los problemas” en un mundo que demanda cada vez más mano de obra especializada, ya que ahora “todo se basa en tecnología”.
Si bien en la actualidad son cada vez más demandadas las carreras vinculadas al desarrollo y mantenimiento de software (es decir, la programación que permite el funcionamiento de los dispositivos electrónicos), no parece existir el mismo interés en los oficios relacionados al hardware (la parte física de esos dispositivos).
Un ejemplo paradójico de esta situación se puede ver por estos días en nuestra ciudad en el interés suscitado por la llegada de los aerogeneradores que permitirán instalar una planta de energía eólica.
Pocos saben que no hay técnicos capacitados aquí para realizar el mantenimiento de esos molinos y que recién los habrá en unos años, cuando surjan los primeros egresados de la orientación en energías renovables de una de las escuelas de educación técnicas locales que comenzará a dictar la especialidad.
Adaptación constante
Gabriel Tucella, a cargo del Centro de Formación Profesional Nº 401 de Quequén y que además es técnico informático, afirmó que “siempre se necesita actualizarse y nuevos técnicos”.
Precisó que en el CFP de Quequén este año no habrá cursos planificados de reparación de PC, pero sí los hay en el CFP 403, donde también se dictará un curso de redes.
En su opinión en la ciudad no hay mayor demanda de técnicos informáticos y electrónicos de los que ya existen y dijo que además existe interés en los chicos que “siempre buscan algún curso nuevo para capacitarse”.
En el caso de Necochea, la mayoría de los técnicos dedicados a la reparación y mantenimiento de aparatos electrónicos y eléctricos surgen de las escuelas de educación técnica y, en menor medida, de los Centros de Formación Profesional.
De estos ámbitos se abastecen las empresas vinculadas a la reparación de aparatos electrónicos, computadoras y otras vinculadas a diversos rubros.
Sin embargo, algunos docentes opinan que esto no es suficiente y que la capacitación siempre va por detrás de la demanda.
Es el caso del ex director del CFP 401, Daniel Argibay, quien opinó que una de las dificultades de los centros de formación profesional para ofrecer capacitación es la falta de equipamiento.
Pero no sólo se trata de contar con el equipo necesario para brindar a los estudiantes las capacitaciones, explicó Argibay, también se presenta la dificultad de encontrar al personal docente para ofrecer los cursos.
Puso como ejemplo algo que le ocurrió cuando era director del CFP de Quequén y le pidieron una capacitación sobre manejo de GPS. Una empresa agropecuaria necesitaba capacitar a varios trabajadores para emplearlos de forma inmediata.
“No pudimos dar el curso porque no encontramos la persona para darlo”, señaló Argibay.
“Es que los tiempos de los empresarios no son los mismos que los de la educación. Un empresario nos pide un curso para formar a sus empleados. Lo necesita para mañana, pero nosotros tardamos meses elevar el legajo y realizar la planificación. Así que hay una desconexión entre la educación y las empresas”, precisó.
Y opinó que la instalación de un parque eólico en nuestra ciudad será “todo un desafío” para el sistema educativo local, ya que deberá dar respuesta a la demanda de personal capacitado para el mantenimiento y reparación que exigirá esa iniciativa.
El futuro es ahora
“El futuro es ya, es inmediato”, afirmó Norberto Cafiel, un técnico electromecánico que en los últimos años con sus alumnos del curso de electricidad del Centro de Formación Profesional Nº 402 realizó algunas instalaciones de iluminación alimentada con energía solar que demostraron la potencialidad de esta tecnología.
Los alumnos de Cafiel realizaron obras de iluminación en el paraje Energía, en el Hospital Irurzun y en otros sectores de la ciudad.
Cafiel señaló que este tipo de iniciativas son posibles si los actores se proponen “salir del estado de confort”.
Destacó así el trabajo que se realiza desde la Escuela Modelo Argentina, que cuenta con un sistema único de energía solar, y la apuesta de la Escuela Técnica Nº 1, de la que saldrán los primeros técnicos en energías renovables de la ciudad.
“Tenemos un desafío. La vida es movimiento, es cambio permanente. El futuro que veíamos en las películas en nuestra adolescencia, es hoy. Tenemos una posibilidad fantástica”, afirmó Cafiel, quien cree firmemente que responder a las demandas de este mundo cada vez más tecnificado será posible sólo si los docentes toman el desafío de adaptarse y cambiar.
Otros horizontes
Es de conocimiento común que los profesionales de «tecnología» son muy buscados en el mercado laboral argentino. Sin embargo, hay otras profesiones que también están en gran demanda.
Sistemas
Por lejos, las profesiones más demandadas por las empresas. Es un segmento donde rige el pleno empleo, consecuencia de una demanda que excede por lejos la oferta de profesionales.
Este grupo incluye todas las variantes de carreras asociadas al mundo de las tecnologías de la información: Licenciados en Sistemas, en Ciencias de la Computación, en Informática y los Ingenieros en Sistemas, Informática o Electrónicos.
Las ofertas de empleo se distribuyen en los segmentos de Desarrollo, Infraestructura, Funcionales y Big Data.
Ingenieros
La demanda se enfoca en los especialistas: además de los Electrónicos (con mayormente demanda para Sistemas), Ingenieros Electricistas, Mecánicos, Electromecánicos y Químicos. En determinadas industrias, las empresas necesitan no sólo Ingenieros sino también niveles con formación terciaria.
Desde una mirada estratégica y de largo plazo, la Argentina tiene una notoria falta de especialistas de estas carreras que acompañen y soporten el crecimiento económico de aquellas economías con ventajas comparativas (Oil&Gas, Minería, Energías Renovables).
Contadores
Es una de las carreras tradicionales, cuya oferta laboral se encuentra amesetada hace años. Si bien algunos auguran que puede ser de las carreras amenazadas por la evolución de la tecnología, lo cierto es que hoy en nuestro país los contadores jóvenes tienen pleno empleo.
Este fenómeno se potencia si aquellos poseen un conocimiento avanzando del idioma inglés, ya que son muy demandados por Centros de Servicios Compartidos, que muchas multinacionales han desarrollado en nuestro país.
Geólogos/Geófísicos
La industria de Energía y Petróleo tiene una gran potencialidad que requiere de profesionales específicos de ese segmento. Además de los mencionados, se requieren Ingenieros en Reservorios, en Perforación y en Petróleo.
Proyectos como el de Vaca Muerta sin dudas pueden encontrar cuellos de botellas en los recursos humanos.
Enfermeros
Con poca prensa, es una industria análoga a la de Sistemas, donde hoy rige el pleno empleo, por la falta de profesionales (tanto Licenciados como Técnicos), originado por el abrumador desbalance a favor de una demanda que excede la oferta.
Más robots, más empleo
Un artículo publicado en The Wall Street Journal el 30 de noviembre se titula «Verificación de la realidad de los robots: crean riqueza y empleo». . En él dice Christopher Mims que que hay cada vez más demostraciones de que los trabajadores llevan todas las de ganar con la robotización. Cuantos más robots tenga un país, más subirá su PBI y más ricos serán sus habitantes. Por otro lado, los países que se resistan a la automatización perderán no sólo creación de riqueza sino también muchos empleos nuevos.
Esto podrá parecer una locura dado el entendible temor de que las computadoras, los robots y la inteligencia artificial podrían eliminar la mitad de todos los empleos en los próximos 20 años. También podría parecer insensato desde la perspectiva de los líderes de empresas porque no todos los robots son adecuados para todos los trabajos y un robot subutlilizado es más caro que un trabajador humano contratado para una temporada.
La mayoría de los economistas dice que la automatización, en última instancia, crea más empleos. Lo cierto es que elimina empleos en el corto plazo, algo doloroso y con consecuencias que pueden ser permanentes. Pero para la economía en su totalidad la automatización baja los precios de los productos y servicios. Los seres humanos, hasta ahora, han demostrado una inventiva ilimitada sobre formas de gastar dinero extra. Eso lleva a la creación de nuevos negocios…. Y a más empleos.