El gobierno impulsa una campaña para que se consuma más pescado
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No existe cultura para incorporar con frecuencia los productos de mar y río a las comidas hogareñas. Opiniones de vecinos. Precios y gustos
En una propuesta cuanto menos curiosa, el Ministerio de Agroindustria de la provincia de Buenos Aires lanzó una campaña de promoción del consumo de pescados y mariscos, con el lema “el 19 comé pescado”.
La intención que obviamente ha sido bien recibida por parte de los titulares del sector comercial del rubro, persigue el objetivo de incorporarlos a la dieta hogareña, emparentado con el popular consumo de los “ñoquis del 29”.
Tal cual pudo averiguar Ecos Diarios a través de una ronda de consultas a residentes en nuestra comunidad, resulta una excepción aquellos que comen pescado dos veces en la semana.
Quienes opinaron dejaron en claro que los frutos de mar les gustan, pero también quedó certificado que no existe una cultura de dicho consumo.
Lo puede la carne
El comerciante Oscar Zubía confesó que “como pescado con poca frecuencia y sólo filet de pescado, sin espinas y sólo aprovecho el de los pescadores que venden a domicilio” .
Luego señaló con énfasis que “no desconozco las propiedades del pescado, pero nuestra costumbre es la de un país de carne, y en mi caso es un disfrute seguido el de los asados en familia, donde cocino, y que están acompañados por un buen vino”.
Menos de lo que debería
Con preferencia por el lenguado, la médica Susana Salas reconoció que
“como pescado con menos frecuencia de lo que debería, porque en realidad me gusta. Te diría que sólo dos veces al mes, y suelen darnos en algunas de las comidas del Hospital los días en los que hacemos guardias”.
Una vez a la semana
“Juro que estas cosas que plantea el Gobierno me dan mucha gracia, ¿cómo vas a convencer a la gente de coma algo que no es de su preferencia? “, se preguntó con una sonrisa la propietaria de FM La Radio, Florencia Trobo.
Hablando de sus costumbres, refirió que “trato de comer una vez a la semana, pez palo o palomito. Y si salgo a comer a algún lado por lo general pido algo con pescados no tradicionales en mi casa, como ser calamar, rabas o mejillones”.
“Tengo a los chicos estudiando afuera y cuando vienen piden asado y pescado, pero optamos por lo primero, que rinde más en cuanto a dejar satisfecho el estómago”.
Varias especialidades
El acompañante terapéutico Pablo Paoletti manifestó que “en casa se come pescado muy a menudo, no todas las semanas necesariamente y consumimos preferentemente filet trozado, y cuando se consigue, alguna pieza de mero o pez limón”.
Luego recordó que “por ser inmigrantes en mi casa paterna se consumía mucho pescado y se lo cocinaba en forma variada”.
La herencia vasca
El ex concejal y comerciante Roberto Martínez Lecumberri no renuncia a sus tradiciones vascas a la hora de comer y precisamente cocinar es uno de sus deleites.
En el caso del pescado contó que “comemos dos veces por semana y en la mesa saboreamos abadejo, merluza, chernia, salmón y cada tanto pescadilla, besugo y mariscos”.
En la casa de esta familia priman el consumo de pescados y carne de cerdo por sobre la vacuna.
En ocasiones
La ama de casa Marcela Brugor tiene una contradicción, ya que si bien le “encanta” el pescado, “la verdad que con la dieta que hago y para mi sola no me cocino. Es más fácil un churrasquito a la plancha de carne o pollo…”
No obstante reveló que “cuando voy a comer afuera, muchas veces pido pescado y cuando no estoy sola, sí cocino filet al horno”.
Precios elevados
Si bien no hay rubro que se salve en cuestión de aumentos, no pocos hicieron hincapié en que no compran pescado por “el alto precio”, ya que para la mayoría de las variedades hay que desembolsar de $140 para arriba por kilogramo.