El goleador que prefiere jugar con sus amigos
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Esteban Pueblas promedia dos goles por partido para Taponazo en el torneo amateur de fútbol y rechaza las pretensiones de los mejores equipos de la Liga Necochea
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Vistiendo los colores de Taponazo de Quequén, Esteban Pueblas lleva 26 goles en 13 partidos en el Torneo Apertura de la Liga Independiente Amateur. Los números sorprendentes, promediando dos goles por partido, no lo son tanto para aquellos que sábado y domingo lo observan en la cancha de Vialidad o de Defensores de Puerto Quequén. A los 36 años, Pueblas es un apellido con trayectoria en el fútbol local pero lejos del “radar” de la Liga Necochea. “Dejé de jugar en Primera a los 18 años. No me gustaba el ambiente, no me daban el pase y me aburrió. Voy donde me siento cómodo y me dediqué a jugar con amigos, en los comerciales…”, explica Esteban con cierto “pudor” pero feliz de su elección.
Propuestas no faltan
Ofrecimientos para volver a la “vidriera” de la Liga Necochea en todos estos años no le han faltado, lo mismo que elogios cuando se cruzó en algún amistoso con jugadores de un nivel más competitivo. Esteban Novillo, DT de Taponazo y quien lo “convenció” para que dejara un poco de lado los torneos comerciales o los “nocturnos” de fútbol cinco para sumarse a la Liga Amateur hace dos años, recordó al respecto que “en 2015, Abel Coria, que entonces dirigía a Villa del Parque, nos llamó para jugar un amistoso. Primero ellos nos pusieron mayoría de suplentes y en el primer tiempo, Esteban les clavó tres goles. Después ellos pusieron a la primera y terminamos 3-2. Y Coria le gritó ‘Negro, venite a jugar acá, qué haces jugando en Taponazo’”. Y siguió: “Este verano jugamos con Estación y cuando llegamos vimos que estaban llenos de figuras. Nos meten 20 pensé, pero íbamos ganando 1-0 y terminamos empatados”, aclaró destacando el buen nivel de Taponazo, uno de los líderes del actual Torneo Amateur.
También Novillo apunta que “Mataderos lo fue a buscar, lo mismo que Ministerio. “Incluso de Alumni de Orense y de un equipo de Tapalqué”. Tocado por sus claras negativas, Pueblas rápidamente se justificó diciendo que “me ofrecieron trabajo y casa, pero yo no me puedo ir. Yo hago plomería y tengo una cadena de trabajo acá (por Necochea). Quizás vas allá y no sabés cuánto podes estar. No conocés a los compañeros. Yo hasta que no veo el grupo, no se si encajo. Estoy cómodo donde estoy”.
En la Liga Amateur, aunque los jugadores ponen su compromiso, las prácticas no son tan “rigurosas” y los horarios son mucho más laxos para poder acomodarse a las necesidades de los jugadores que mayormente trabajan en otra cosa. Y vale aclarar que Pueblas también sobresale entre los propios jugadores que hoy están en Primera en la Liga Necochea, cuando estos se suman a torneos comerciales nocturnos, sobre todo en el verano. “En la Liga Costasur, donde juegan Hugo Iragüen o ‘Fechu’ Rodríguez, lo han marcado Federico Hernández o Diego Giménez, y llegamos a la final con Esteban como goleador y perdimos por penales”, recordó Novillo. “Dijo Ferchu Rodríguez que es el mejor ‘9’ de Necochea… que lo diga él es importante… no lo digo yo. El “Pirata” (Andrés) Trobo me vino a hablar para que lo convenza a Esteban para que juegue para ellos”.
Mal recuerdo
Pero Pueblas no quiere, a esta altura de su vida, tomar responsabilidades en un equipo que no conoce y para avalar su decisión pone en el tapete su mala experiencia siendo muy joven, cuando llegó desde Mar del Plata para jugar en Gimnasia y Esgrima: “Nos venimos para acá con mis hermanos por cuestiones familiares y como tenía parientes ahí, el primer club que fui fue a Gimnasia. Estaban Héctor Estuarte y Sebastián Davico, y me llevaron un año, para jugar en la sexta división. Pero como mis hermanos estaban en Palermo, al otro año me fui ahí y fuimos campeones en cuarta división”. Sin embargo, el lógico salto a primera, fue su alejamiento: “No me sentía cómodo. No me gustó el ambiente. Siempre tenés dos grupos y nunca podés llegar a nada. No hay compañerismo y creo que es fundamental para cualquier actividad deportiva. Dejé y me fui al fútbol comercial, donde juego hasta el día de hoy. Siempre me gustó el fútbol y donde me invitaban, iba”.
También de joven tuvo la cancha de probarse en las inferiores de Lanús, pero nuevamente optó por otros caminos: “Era pibe pero yo estaba trabajando, tenía a mis viejos separados, mis hermanos y un poco todo eso me hizo quedar. Siempre necesitás a alguien mayor que te hable. Yo soy muy callado, no lo tuve y (la oportunidad) pasó”.
A Taponazo, si
Con la reflotada Liga Amateur, hace cuatro años, se generó otro interesante “mercado” de jugadores que además de jugar en los comerciales, se pusieron la camiseta de instituciones de antaño, algunas casi desaparecidas, otras nuevas y otras que se refundaron, como el caso de Taponazo de Quequén. Pero Pueblas reconoce que no fue tan fácil converserlo para sumarse: “El (por Novillo, el DT) me vino a buscar cuando empezó la Liga. Y después de algunas idas y vueltas…porque soy complicado…terminé jugando”, reconoció el goleador que finalmente se sumó en 2015. “Lo hice por un amigo, el arquero Gonzalo Palmieri, con quien siempre jugué a todos lados donde iba. Dije bueno, vamos a probar. Si no iba con él, quizás no iba. Hoy armamos un buen grupo que uno no quiere dejar”. El club agradecido también por su aporte en la hinchada: “Somos nueve hermanos, todos grandes, y va toda la familia a verme a la cancha”, comentó Pueblas y Novillo se jactó entre risas de que su delantero tiene “hinchada propia”.
Y su llegada a Taponazo fue con rotundo éxito. Fue campeón en el primer torneo que disputó con el elenco quequenense en la Liga Independiente Amateur, en el Apertura 2015 y repitió en el Clausura 2016 y en la final anual, siempre como goleador del equipo. Pueblas no le resta mérito a sus compañeros: “Los chicos me conocen… las diagonales que tiro, las jugadas”. Y valoró las asistencias de “Juan Saravia y de Palmieri”, el propio arquero. Novillo aporta que “teníamos una jugada preparada y los pases de los goles se los daba el arquero. Se la tirábamos larga al 8 que corría y le tiraba centros perfectos. De hecho la mitad de los goles que tiene en este torneo también fueron de cabeza”.
Lejos de ser un “tapado”, todos saben lo que Pueblas puede rendir en la cancha, pero aún así hace la diferencia. “Jugando con Chacarita, me pusieron dos marcas, jugadores grandotes. Pero yo no me quedo quieto, bajo a los costados, trato de juntar a los centrales y se terminan chocando entre ellos… Iba a tomar agua y me acompañaban”, bromeó sobre el cuidado que le tienen. Aún así, sus 26 goles en 13 partidos este año, relucen. Pero a Pueblas no lo cambian. “Me siento cómodo así. Jorge Poulsen debe ser uno de los que más me conoce, me ha visto jugar mucho, y siempre me dice que es una lástima. Pero es lo que me tocó. Hice muchos amigos en el fútbol y estoy contento igual. Con eso me basta, si el técnico me pone…”