El grupo Marea Misionera cumplió con su solidario viaje
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Los alumnos del Colegio Capuchinos estuvieron una semana en Lote La Cañada, recorrieron hogares y organizaron juegos con los niños
Por segundo año consecutivo el grupo Marea Misionera, de la comunidad educativa del Colegio Capuchinos, visitó la localidad de Lote La Cañada, en la provincia de Santiago del Estero.
El lema de este año fue “Salir al encuentro” y con el objetivo de ir en busca de los hermanos que más los necesita, salieron de nuestra ciudad el jueves 5 del mes en curso y regresaron el 14.
En esta ocasión fueron de la partida un total de 20 alumnos, de primero a sexto año, que estuvieron acompañados de las coordinadoras Maru Pane y Laura Negueloaetcheverry.
Cabe destacar que se trata de la quinta misión que realizan alumnos del establecimiento, el pasado llegaron hasta Lote La Cañada donde hicieron el primer contacto con sus habitantes y visitaron unas 25 familias. Este año hicieron una tarea similar, “volvimos con el corazón y el alma llenas. Tanto ellos como nosotros nos sentimos tristes al despedirnos pero esperamos volver el año próximo”, afirmó Laura.
Esta experiencia se convierte en inolvidable para quienes forman parte de la delegación y, a poco de volver a nuestra ciudad, ya están pensando en regresar.
Según se pudo establecer, todo salió de acuerdo a lo previsto. Por las mañanas visitaron a las familiar y por las tardes compartían una merienda y juegos con los más chicos.
Proyecto
“Ya terminamos de visitar a todas las familias, el año próximo será el último y la idea es refaccionar la capilla, pintarla, arreglar los baños y dotarla de mayor iluminación para dejarlo de regalo a la comunidad”, dijo Negueloaetcheverry.
La actividad de convivencia con las familias que residen en este pueblo ubicado a 100 kilómetros de la capital santiagueña y en la zona de monte, es de gran valor espiritual para todos y sobre el particular, la alumna Martina Tieftrunk relató que “las primeras horas del viaje de vuelta fueron un poco tristes por lo que dejábamos atrás pero más que satisfecha con la semana que los misioneros pasamos con la comunidad”.
En todos los casos se puso de relieve la calidez con la que fueron recibidos en los hogares y cómo los pequeños se acercaron a jugar, “para mí misionar es muy importante, me hace bien y lo necesito. Ellos me brindaron más de lo que esperaba”, destacó la joven.
El grupo Marea Misionera compartió mates, tortillas y diferentes vivencias con los miembros de la comunidad y las coordinadoras expresaron que “una misión más que cumplida y una de las mejores porque no hubo nada que lo empañara. Todo fue muy lindo”.
Vale mencionar que desde el año pasado no hay frailes de la orden Capuchina en el lugar y el grupo local fue acompañado por el fray Gonzalo, de Villa Gobernador Gálvez que se hace presente con cada misión de los colegios de la orden.
Simples
Maru Pane, animadora del grupo Marea Misionera, señaló que “coincidimos que fue una misión muy linda donde Dios se hizo presente en las cosas simples, en las familias que nos recibían, en la escuela que visitamos, con los chicos, los maestros y el director Osvaldo”.
También agradecieron la labor y acompañamiento de las monjas y la presencia del padre Mario y anhelan poder volver para poder embellecer la capilla, “aunque nosotros somos solo un instrumento estamos agradecidos de lo mucho que recibimos”.
Marea Misionera va sembrando y como acostumbran a decir quienes forman parte, son ellos los que vuelven misionados. Para Mateo Carrizo fue una experiencia hermosa y no duda que lo volvería a hacer por todo lo que compartió con el grupo y con la comunidad, “volvemos con el corazón lleno y deseando volver el año que viene porque estoy agradecido por todo el amor que nos brindaron”.///