El helicóptero, el cordero y la pileta: broma pesada y repudio en las redes
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2020/01/5e1f7bc95c0e11579121609.jpg)
Un gran revuelo ser armó luego de que se viralizara un video en redes sociales en el que se ve cómo un cordero cae desde un helicóptero a la pileta de una casa en Punta del Este. Tanto la imagen como el hecho resultan absurdos y desconcertantes. ¿De qué se trató? ¿Quiénes intervinieron?
El cordero cayó en la casa del empresario textil argentino Federico Álvarez Castillo, dueño de la marca «Etiqueta Negra». En tanto, luego del debate y la viralización de las imágenes, confirmó que el video fue registrado por él, desde adentro de la vivienda, y expresó que no estaba al tanto de lo que estaba sucediendo.
El video se difundió el martes por la tarde pero el episodio ocurrió el 9 de enero. Con el correr de las horas, «Etiqueta Negra» se convirtió en trending topic en Twitter como consecuencia de las críticas a este repudiable suceso. Más tarde, la marca textil difundió un comunicado firmado por su dueño. «Quiero repudiar este hecho de vandalismo del cual fuimos víctimas mi familia y yo», indicó, y agregó: «Al momento del hecho nos encontrábamos dentro del hogar cuando sentimos un fuerte ruido en el jardín; al salir percibimos el acto aberrante que nos llevó a un gran desconcierto por una broma de muy mal gusto».
Por su parte, la esposa de Álvarez Castillo, la modelo Lara Bernasconi, se refirió al episodio en el mismo sentido en redes sociales y en una entrevista para el programa Los Ángeles de la Mañana. «Nosotros somos las víctimas», subrayó.
Una «broma»
Según trascendió en portales de espectáculos, todo resultó ser un chiste de un amigo del empresario, su colega Eduardo «Pacha» Cantón, quien vive en Uruguay desde hace varios años y según allegados «siempre se mueve en helicóptero». «Juntémonos, hagamos un cordero, quedate tranquilo que yo lo consigo y te lo mando en Uber», habría prometido Cantón, quien consumó la promesa tirando el cordero desde el aire a la pileta de la familia.
No obstante, Álvarez Castillo no hizo referencia a la veracidad de esa versión y pareciera existir un pacto de silencio entre los dos amigos sobre lo ocurrido.
El chiste, no obstante, llegó a la Dirección Nacional de Aviación Civil e Infraestructura Aeronáutica (Dinacia) y las Fuerzas Armadas uruguayas iniciaron una investigación de oficio.
De esta manera, un fiscal ordenó tomarles declaración a los involucrados y envió a una delegación de oficiales a corroborar si el cordero estaba en la casa donde se lo vio caer. Además, el dueño de la aeronave podría recibir fuertes sanciones y el piloto podría quedar inhabilitado para volver a volar en territorio uruguayo.
Eduardo Cantón tiene un antecedente poco feliz en su haber, ocurrido en febrero de 2012: él iba al mando del yate de bandera uruguaya que embistió una canoa en el Delta de San Fernando, episodio en el que murieron una niña de 2 años y su madre de 26.