El infame robo a una trabajadora
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En la edición de ayer de Ecos Diarios, se dio a conocer un hecho delictivo que, por sus características, no fue un robo más. El grado de violencia al que recurrieron los delincuentes para amedrentar a la víctima es preocupante y exige que todas las autoridades involucradas en la seguridad del distrito se ocupen de esclarecer el hecho y de trabajar en conjunto para evitar que no se repitan en el futuro.
El domingo pasado, a las 6.45, Claudia Carbajo fue interceptada por dos delincuentes en moto en el sector de 32 y 111. Ella estaba trabajando, repartiendo el ejemplar de Ecos Diarios, y también iba en moto. Con los rostros semitapados con capuchas, se abalanzaron sobre ella para robarle y el delincuente que iba en el asiento trasero, la golpeó primero en el casco y luego en la zona de las costillas. Los golpes fueron tan contundentes que durante la agresión le quebraron la muñeca del brazo derecho, pese al pedido de la mujer de que no la siguieran golpeando. Finalmente, con la víctima totalmente indefensa, se llevaron la moto y la dejaron tirada. Ahora deberán operarla de la muñeca.
Además del dolor físico, a Claudia le quedó el miedo y la impotencia por lo que le hicieron. “Fue muy cobarde lo que hizo conmigo (por el delincuente) porque no hay otra palabra para calificarlo”, le dijo a Ecos Diarios, tras relatar el hecho.
Por el nivel de agresión y de violencia, queremos remarcar que no es un hecho más. Atacaron a una mujer a las 6.45 mientras estaba trabajando, la golpearon violentamente sin ninguna necesidad porque la moto se la hubieran podido sacar igual y en un sector (111 y 32) muy poblado y supuestamente más seguro que otros o, por lo menos, no peligroso.
¿Qué medidas preventivas van a tomar para que no vuelva a ocurrir lo mismo? ¿Qué están haciendo para esclarecer el hecho? Las respuestas siempre son las mismas: “Se está trabajando, pero….” y ese “pero” incluye que los efectivos no alcanzan para hacer una buena vigilancia de toda la ciudad, que no hay móviles suficientes, que el combustibles es escaso, que justo en ese lugar no había una cámara de seguridad … y sigue la lista. También, en casos como éste, aparecen las promesas de más recursos, de más efectivos, más cámaras, pero lo cierto es que los hechos siguen sucediendo y lamentablemente, en este caso, con una violencia desmedida.
Tampoco se puede dejar de mencionar que más allá de las respuestas inmediatas que se necesitan para proteger a los ciudadanos, tanto en lo que respecta a prevención para evitar los robos como a investigación para esclarecer los hechos, se requiere la decisión política de los gobiernos nacional y provincial para avanzar en cuestiones de fondo que permitan revertir a mediano y largo plazo una realidad cada vez más compleja. Decisiones que, por supuesto, brillan por su ausencia porque, si se toma alguna medida, son todos paliativos para calmar los reclamos y seguir adelante.
Entre algunos de los temas que forman parte de la problemática, podemos mencionar la falta de efectivos y móviles que sufren los municipios, entre ellos el nuestro, la necesidad de mayor capacitación para la Policía, el estado lamentable del sistema carcelario en toda la Provincia con calabozos en pésimas condiciones, funcionarios judiciales tapados de causas y nombramientos que no se concretan, escasos recursos para investigar, y así se podría seguir detallando una larga lista de temas que forman parte de esta situación tan compleja y de la que pareciera que nadie se ocupa.
También por supuesto no hay que perder de vista el deterioro que ha sufrido la sociedad en las últimas décadas, con un sector de la población cada vez más marginado y excluido y de esto también hay que ocuparse. Y, en este caso, como en el resto de los temas no se ven verdaderas políticas públicas nacionales y provinciales, que apunten a cambiar algo sino todo lo contrario.
Es de esperar que este hecho violento convoque a todos los actores involucrados a trabajar en conjunto de una vez por todas. Desde la Policía, pasando por la Justicia y la Municipalidad y, sobre todo, se exija a la Provincia un mayor compromiso si se quiere empezar a trabajar para revertir los niveles de inseguridad, no solo en el corto plazo, sino con una mirada hacia el futuro.///