El Jardín de Rocas: un espacio en un sector estratégico, a la espera de definiciones
El ingeniero civil Gustavo Galván resaltó que Necochea requiere “una planificación seria, sustentable y de acciones concretas”
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El ingeniero civil Gustavo Galván hizo consideraciones sobre los espacios turísticos de la ciudad que siguen a la espera de definiciones por parte de las autoridades, y sintetizó que “Necochea requiere de una planificación seria, sustentable y de acciones concretas que la lleven al lugar que merece en el contexto de las ciudades costeras turísticas de la costa atlántica”.
El profesional fue subsecretario de Planeamiento en la gestión del exintendente José Aloisi, y en ese cargo tramitó la donación provincial y la posterior escrituración a favor del municipio de las 660 hectáreas que conforman el Parque Miguel Lillo, el cual originariamente pertenecía a la familia Díaz Vélez y fuera expropiado a través de la Ley Nacional 3928 de 1927 titulada “Ensanche del ejido de Necochea”, y de la Ley Provincial 5.429 del año 1949.
Dentro de una planificación Integral de ciudad, Galván sostuvo que “debe replantearse el espacio lindero al Casino, denominado Jardín de Rocas, el cual llega hasta la avenida Pinolandia y delimita con la prolongación de la calle 4 bis. Dicho macizo posee en su exterior un cordón rocoso y verde de tamariscos utilizados para la fijación de la duna de origen, y en su interior se encuentra con una extensión muy grande de pasto, que podría destinarse a un importante paseo turístico que permitirá extender el frente costero de la ciudad.
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Importante antecedente
Se recordó que en el año 1994 por ordenanza del Concejo Deliberante se formó una comisión integrada por un representante de cada colegio Profesional (Ingenieros, arquitectos, técnicos y escribanos), un representante de cada bloque del deliberativo; mientras que el ingeniero Galván era la persona que estaba a cargo de coordinarla representando al Departamento Ejecutivo.
Dicha comisión de planificación costera recomendó la Intervención del espacio de aproximadamente seis hectáreas denominadas Jardín de Rocas, las cuales se desafectaron del Parque mediante la ordenanza 3110/94.
La misma establecía un estricto Código de Edificación articulado en base al código vigente en Cariló, de manera de respetar el medio ambiente, las rocas y árboles existente, estableciendo políticas de cuidado en cuanto a los materiales de construcción que podían utilizarse, permitiendo en el interior del Jardín de Rocas la posibilidad de desarrollar un centro comercial, un complejo no invasivo.
A su vez se sugería disponer equipamiento urbano y locales similares a los que existen en los centros comerciales de Mar de las Pampas y de Cariló. Lugares donde el turismo y los residentes pueden interactuar con la naturaleza, mirando el mar, sectores con desniveles, muelles, escaleras de madera, miradores, que integren también actividades recreativas y culturales para los residentes, y para los turistas que nos visitan.
Ese código de edificación y los indicadores urbanísticos que se aprobaron para el sector tendía a construcciones livianas, realizadas en ladrillos, placas y en madera, edificadas sobre muelles, de una altura cuidada, tal que no superaba a la del Casino lindero, y que permitía integrar el entorno natural, con actividades turísticas y recreativas.
Observar y reflexionar
Gustavo Galván puntualizó que “debemos observar lo que está sucediendo en otros lugares de la costa atlántica, que compiten con Necochea, y como nuestra ciudad se ve desmejorada frente a ellas. Sin alejarnos tanto, la costa de Quequén se amplía constantemente y hoy está mucho más atractiva, más bella que la de Necochea”.
Luego añadió que “nuestra ciudad presenta la imagen de un frente costero pequeño, con edificios antiguos, descontextualizados con las construcciones más contemporáneas y a ello se agrega que tenemos un Casino que está implosionando por falta de inversiones. Así, la postal que brindamos a los turistas no es la mejor, y mucha gente que nos visitaba, hoy opta por otros destinos turísticos”.
En ese sentido resaltó que “incluso nuestros vecinos más próximos como San Cayetano y la zona del Moro, en Lobería, no detienen su crecimiento y embellecimiento, mientras que la costa urbanizada de nuestra localidad parece salida del túnel del tiempo, con edificios de hace 60 años atrás, y está en manos de los necochenses aggiornarla y ponerla en valor”.
Finamente, el profesional sostuvo que “tímidamente, en las costas del partido de Necochea, también se observan algunos espacios públicos que han recibido inversiones privadas, que han permitido que el turismo pueda disfrutar de sectores implantados en cercanía con la naturaleza, por ejemplo la cafetería Los Pinos sobre avenida Pinolandia, el Parador desarrollado en Monte Pasubio y un grupo de paradores desarrollados en la costa de Quequén”.
Extender el frente costero
El ingeniero Gustavo Galván hizo foco en la necesidad de extender el frente costero y de un modo cuidado.
Para ello, sugirió que “hay que efectuar una planificación seria e invitar a la actividad privada para poner en valor al sector del Casino, que también espera definiciones, y al sector lindero denominado Jardín de Rocas”.
Luego enfatizó que “los terrenos en esos sectores tienen valores millonarios en dólares y podrían dotar a la ciudad de los recursos que requiere para renovar cañerías antiguas y ampliar las redes de agua corriente y cloacas, y además dotar al Parque de los elementos de prevención de incendios que requiere tales como apertura de calles de cortafuegos, adquirir camiones hidrantes, construir redes cañerías de provisión de agua para prevención de incendios con válvulas para tomas de provisión de camiones hidrantes para bomberos, etc”.
“En estos últimos años hemos sido testigos de parques que se han incendiado afectando a más de 106.000 hectáreas (Parque Traslatierra en Córdoba, Bosques del Sur como el parque Nacional Lanín, Parque Nacional Los Alerces, Parque Nacional Nahuel Huapi, etc), y reflexionando sobre ello, deberíamos también planificar medidas a largo plazo, para proteger a nuestro Parque Miguel Lillo”, culminó Galván.///
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