El largo camino del guitarrista
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Estudió arquitectura pero su pasión por la guitarra lo llevó a Buenos Aires, donde realizó la carrera de instrumentista y comenzó a tocar con algunos de los grandes del tango

Sergio Crotti nació en Tres Arroyos pero ya en la infancia venía todos los veranos a Necochea con su familia. Su padre era un recordado fotógrafo de playa que un día decidió radicarse definitivamente en nuestra ciudad.
“Cuando era chico repartía fotos e incluso llegué a ser uno de los últimos fotógrafos de playa”, afirmó Sergio, hoy reconocido como uno de los más talentosos guitarristas de locales.
Aunque fue en Tres Arroyos donde, a los ocho años, comenzó a tomar clases de guitarra. “A mis viejos siempre les gustó la música y notaron que a mí me llamaba la atención ver tocar a los músicos. Ahí fue que decidieron mandarme a estudiar”, explicó.
Le enseñaban guitarra clásica, pero a él lo deslumbraba el rock y particularmente Vox Dei.
A pesar de su profundo vínculo con la música, cuando terminó el secundario decidió seguir una carrera que nada tenía que ver con su pasión: la arquitectura.
Sin embargo, aquel fue un tiempo de cambios para la familia, ya que su padre decidió radicarse en Necochea, más cerca de Mar del Plata, donde Sergio iba a estudiar.
En la Universidad comenzó a tocar algo de rock y en los veranos se empezó a vincular con músicos de nuestra ciudad. Ya conocía a los hermanos Matar, hijos de otro recordado fotógrafo de playa, que tenían un grupo.
“La banda primero se llamó Contrabandista y después Diluvio. Para mí era lo más.
Cuando pude me compré una guitarra eléctrica y empecé a tocar con ellos”, explicó Sergio.
La vocación
En 1981 Sergio se graduó de arquitecto, se asoció con uno de sus compañeros de la universidad y decidió radicarse en Necochea. Sin embargo, se le acabó la prórroga que había pedido al Ejército para estudiar y debió hacer el servicio militar.
Fue incorporado con la clase 63 y si bien fue movilizado, su batallón sólo llegó hasta a Bahía Blanca. Aún así, debió hacer 12 meses de conscripción y volvió a Necochea en el verano de 1983, cuando se podía percibir en el aire el espíritu alegre del regreso de la democracia.
Sergio comenzó a tocar con algunos músicos amigos e incluso integró la Jazz Brass Ensamble.
Pero aquel período también trajo incertidumbre económica y Sergio no tenía trabajo como arquitecto, así que decidió irse a Buenos Aires a estudiar música.
“Ahí empezó otra historia para mí”, explicó. Comenzó a estudiar particular con Juan Carlos Cirigliano, un pianista que integró el octeto de Astor Piazzolla.
Luego decidió ingresar en la Escuela de Música Popular de Avellaneda, donde cursó la carrera de instrumentista y tuvo como profesores a maestros como Rodolfo Mederos, Hugo Romero, Chocho Ruiz y Aníbal Arias.
A pesar de que su intención era volcarse al jazz, el trabajo lo llevó por un camino diferente. “Empecé a tener laburo en el ámbito del tango y obligadamente me tuve que poner las pilas para tener un repertorio de 80 a 100 tangos para trabajar”, explicó.
Pronto Sergio se comenzó a hacer conocido en el ámbito de los músicos de tango, motor de una oferta turista que atrae a miles de extranjeros fanáticos de este género musical rioplatense.
Formó parte del Cuarteto de la Ochava, con el que grabó un disco. Fue convocado por Aníbal Arias para integrar un conjunto que revalorizó el rol de la guitarra en el tango. Incluso viajó a Europa con el quinteto La Típica Mina y trabajó por su cuenta en España.
También grabó su propio disco, “Sonidos de Buenos Aires”. Según Crotti el título de ese disco marcó el inicio de un distanciamiento de la gran ciudad, ya que poco después decidió volver a Necochea.
El regreso
Su padre estaba enfermo y Sergio volvió a Necochea con la idea de seguir vinculado a Buenos Aires si surgía algún trabajo interesante.
“Hice algunos trabajos pero ví que era muy difícil viajar”, explicó. Y fue así que comenzó a asentarse y adaptarse nuevamente a los ritmos de nuestra ciudad.
Aquí volvió a tocar con músicos amigos e hizo pareja con Isabel Matar, hermana del baterista e hija de recordado fotógrafo de playa.
Precisamente con Adolfo está preparando ahora un dúo muy particular, ya que será de batería y guitarra.
“Tocamos un verano con un tecladista y fue una experiencia que gustó mucho. Después lo dejamos en dúo y empezamos a trabajar no solo tango sino algún tema de música brasileña”, explicó Sergio.
“Intentamos hacer un repertorio que incluya el tango, pero que no sea únicamente tango. Por eso también añadimos algún tema de la época que yo tocaba clásico”, afirmó.
Por otra parte, Sergio es docente de la Escuela Provincial de Artes, donde tiene a cargo clases del profesorado y la tecnicatura en instrumentista.
“Para mí es maravilloso”, dijo Crotti en referencia a poder enseñar algo de todo lo aprendido en su extensa trayectoria como guitarrista.
Perfil
Lugar de nacimiento: Tres Arroyos, 1958
Estudios: Guitarra clásica desde los 8 años, arquitectura e instrumentista en música popular
Recuerdos: Comenzó a venir a Necochea en la infancia y su padre era fotógrafo de playa. El incluso llegó a ejercer ese oficio en los 70
Gustos particulares: Rock, jazz y tango