El regalo más grande, ser padres
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2018/06/bolado17.jpg)
La paternidad produce un cambio trascendental en la vida del hombre. Hoy celebrarán junto a sus hijos esa experiencia indescriptible
Siempre hay un antes y un después en la vida de todo hombre y ese momento de cambio trascendental es cuando se convierte en padre.
Recién entonces muchos hombres entienden aquello que les decían sus propios progenitores: “Cuando tengas tus hijos me vas a entender”.
Es que la paternidad es una parte fundamental en la vida de todo hombre. Un viejo refrán señala que la plenitud de la vida está en “plantar un árbol, escribir un libro y tener un hijo”.
Por eso hoy, en el Día del Padre, muchos padres se sentirán agradecidos y felices por recibir algún regalo, pero en lo más profundo disfrutarán del mayor obsequio que le brindan sus hijos: la paternidad.
La nueva experiencia
Martín Palacios dijo que cuando supo que iba a ser padre se sintió “sorprendido y feliz” y preparado para descubrir esa nueva experiencia.
“A partir de ese momento, todo lo pasas hacer para tus hijos”, explicó Martín, padre de Camila y Guadalupe. “Ya sólo vivís para ellos, para su bienestar y para darle lo mejor, para que puedan desarrollarse en sus vidas”.
Explicó que sólo a partir de la paternidad comenzó a entender mejor a su propio padre. “Entendí muchas cosas que no entenía hasta ese momento. El clasificó dicho ‘cuando tengas tus hijos me vas a entender’, era así, totalmente”, afirmó.
Extremadamente feliz
Marcelo Bolado estaba a horas de ingresar al quirófano para colocarse un stend cuando recordó qué sintió al enterarse de que iba a ser padre. “Quedé impactado y a los pocos segundos me sentí extremadamente feliz. Por mi forma de ser, comencé inmediatamente a organizar en mi mente todo lo que vendría, aunque después me di cuenta que la cosa es el día a día”, afirmó.
A partir de la llegada de su primer hijo, todo cambió. “Con Rosana, mi señora, comenzamos a transitar el camino de la vida con los mejores acompañantes que podíamos tener. Además cada acción, cada decisión, todos los objetivos eran y son realizados con mis cuatro hijos en mente”, señaló.
“Llenan de orgullo no solo por el rol que socialmente ocupan con sus actividades, sino porque en el seno familiar se complementan más que bien y más allá de discusiones habituales siempre están el uno para el otro”, dijo Bolado.
“Hasta la mayoría de edad trato de criarlos como hijos, con premisas, límites y respeto para con todo y todos, ahora ya encaminados como adultos creo que los tengo de amigo.
Creo que con ellos aprendí que no puedo cambiar el mundo, ni mi comunidad, ni mi vecindario, si primero no fortalezco este pequeño núcleo de la sociedad”, afirmó.
Su hijo Cristian, tiene 25 años, Aitor 23, Agustín 20 y Tobías 12.
Un vínculo irrompible
El periodista Daniel Pereyra recordó la felicidad al enterarse de que sería padre, también los controles médicos y los cuidados antes del nacimiento. “Hasta el momento del parto estábamos pendientes de saber si era una nena o un varón. Fue el 1° de setiembre de 1987 y se llama Gonzalo Ariel. Fue una revolución en la familia”, señaló.
“Luego, en 1990, el 23 de octubre, nació Gerardo David; el que desde hace dos años me dio la felicidad de mi primer nieto, Francisco”, dijo Daniel. “Debo recordar, también, la tristeza de la muerte Jesús, mi segundo hijo; aunque como siempre se dice que hay que mirar para adelante, existen momentos donde se cruzan los recuerdos”.
Pereyra explicó que todo cambió en el preciso instante de ser padre. “Junto a Susana (mi mujer, que falleció siendo muy joven) los educamos con sentido de responsabilidad”, afirmó.
“Gerardo, a los 11, y Gonzalo, a los 15 años, se aferraron mucho como hermanos luego de la muerte de su madre y esto me posicionó de otra manera como padre”, señaló Daniel, muy orgulloso por la responsabilidad con que sus hijos terminaron sus estudios.
Gonzalo y Gerardo también acompañaron a sus padres como camarógrafos de su programa de televisión. “Lo hacían con tantas ganas que contagiaban a todos por su extrema responsabilidad”, indicó.
La paternidad también le permitió a Daniel entender a su propio padre, que falleció hace ocho años, pero que recuerda en miles de anécdotas que comparte con sus hijos.
Inclinando la balanza
Marcelo Monti vivía en Italia junto a Tatiana cuando por una cuestión médica la pareja debió apurar la búsqueda de su primer hijo. Fue así que llegó Valentina, para cambiar definitivamente la vida de la familia.
Entonces Marcelo comenzó a preocuparse por entorno, por la distancia con la Argentina y por lo que su hija no tendría en Europa.
Si bien para cuando nació Dante, su segundo hijo, Marcelo se sentía más seguro, la pareja no tardó en volver a la Argentina y a radicarse en Necochea.
Monti dice que ahora puede entender mejor a su padre: “Ahora me toca estar del otro lado”.
Y asegura que “ahora no me imagino una vida sin mis hijos”.
“No me entra en la cabeza cómo sería. Están presentes todo el tiempo. En cada pensamiento, inclinando la balanza”, comentó.
En el calendario
La celebración de hoy, es un homenaje dedicado a los padres de familia. Se honra con ello la paternidad y la influencia del hombre en la vida de sus hijos. En general, la tradición católica europea lo conmemora el 19 de marzo, día de San José, padre de Jesús.
Sin embargo, varios países europeos (como Francia o Reino unido) y la mayoría de países iberoamericanos, adoptaron la fecha estadounidense y tomando como ejemplo de hombre y vida a San José, dejan para el 19 de marzo la celebración del Día del Hombre, que internacionalmente se celebra el 19 de noviembre.
En Argentina el primer festejo se realizó un 24 de agosto de 1958, en honor a José de San Martín, considerado el Padre de la Patria. En honor al Libertador de América se había elegido la fecha del nacimiento de Mercedes Tomasa de San Martín y Escalada, 24 de agosto de 1816, para homenajear a todos los padres.
Pero en la década del ’60, la fecha se modificó y se comenzó a realizar el tercer domingo de junio, tal como se celebra en Estados Unidos, donde en 1909 una mujer llamada Sonora Smart Dodd, homenajeó a su padre, Willian Jackson Smart, quién era veterano de la guerra civil.
En la actualidad se celebra el tercer domingo del mes de junio.///