El MICC, la “saladita” y una reglamentación inexistente
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Entidades volvieron a plantear su oposición al Mercado de Cadena Corta tras incidente en la feria “La Salada”
Mientras distintas entidades vinculadas al comercio y vecinos manifiestan una fuerte oposición a la instalación en Quequén de un Mercado de Cadena Corta, se sigue trabajando en una ordenanza que regule la instalación en la ciudad de supermercados y ferias en grandes superficies.
Los incidentes registrados en el Gran Buenos Aires tras los allanamientos y clausuras de puestos en la feria “La Salada”, provocaron la inmediata reacción de diferentes instituciones locales que desde hace un tiempo han manifestado su preocupación por la posible instalación en la ciudad de una “saladita”.
Varias solicitadas publicadas en Ecos Diarios el domingo pasado manifestaron al Departamento Ejecutivo y al Concejo Deliberante el rechazo a la instalación en la zona portuaria de Quequén del Mercado Integrador de Cadena Corta (MICC).
Sin embargo, fuentes consultadas por Ecos Diarios señalaron al respecto que la ordenanza en la que trabaja desde hace un tiempo el Concejo Deliberante no tiene como objetivo habilitar la instalación del MICC, sino que por el contrario busca regular ese tipo de emprendimientos, ya que hasta el momento no existe una norma de este tipo en nuestro distrito.
En un clima de campaña, el Concejo no ha avanzado en los últimos días sobre el tema, aunque existe entre los distintos bloques la misma preocupación que entre los vecinos, comerciantes y empresarios.
Se teme que la feria perjudique al comercio y empresas locales. Debido a ello, la posición de los concejales de los distintos bloques es dispar respecto a la instalación del Mercado de Cadena Corta.
La sombra de la Salada
Desde que surgió la posibilidad de instalación de un Mercado de Cadena Corta en Quequén, en diferentes sectores, especialmente entre comerciantes y empresarios, han existido más dudas que certezas sobre ese emprendimiento.
Algunas instituciones tomaron inmediatamente una posición contraria al MICC y esto se vio reflejado el fin de semana pasado, cuando varias entidades, entre ellas grupos vecinalistas de Quequén, plantearon su oposición.
La postura de los comerciantes se afirma en la posible instalación de una feria similar a “La Salada” y el impacto negativo que esto podría tener en el comercio local.
No obstante, tanto desde el Departamento Ejecutivo como desde el Concejo Deliberante se comenzó a trabajar en busca de una posición conciliadora.
Un reflejo de esto es que los concejales, ante la inexistencia de una norma que regule en el distrito la instalación de supermercados y ferias en grandes superficies, empezaron a elaborar una norma a tal fin.
La nueva norma exigirá el cumplimiento de diversos requisitos a fin de habilitar a los distintos emprendedores que deseen exponer en la feria. Aunque muchos de estos controles y regulaciones exceden al municipio y dependen del Ministerio de Trabajo y de otros organismos provinciales.
Hasta el momento no existe una ordenanza que regule la instalación de supermercados y ferias de semejante dimensión.
Años atrás la inexistencia de estas regulaciones provocó diversos inconvenientes cuando se habilitó un supermercado en la avenida 59 y 38. Ello llevó a que la empresa en cuestión debiera achicar su área de exposición.
Postura de vecinos y comerciantes
Si bien entre un sector existen serias dudas y una abierta oposición al proyecto del MICC, otros vecinos ven este emprendimiento como una posibilidad de reactivación para un sector de la ciudad de Quequén que desde la caída del Puente Ezcurra y el cierre de la empresa Huemul, entró en una franca decadencia.
Entre esos vecinos existe la creencia de que el MICC permitiría poner en movimiento una zona que en la actualidad se encuentra prácticamente en estado de abandono.
Estas personas hacen hincapié en la generación de empleo y en que el proyecto contempla en una segunda etapa la construcción de una torre de oficinas y también un centro de salud para el barrio.
No obstante, la preocupación manifestada por un amplio sector de la comunidad ha sido escuchada por el gobierno municipal, que hace meses ya planteó que se realizará un estudio socio-económico y del impacto comercial que podría generar el MICC.