El niño que siempre llevamos dentro
:format(webp):quality(40)/https://ecosdiarioscdn.eleco.com.ar/media/2018/08/dianino19.jpg)
Hoy los chicos celebran su día y muchos adolescentes quieren volver a ser niños por lo menos por 24 horas, para recibir el regalito
A muchos nos gustaría volver a ser niños, al menos por un día. Y ese día debería ser hoy, la fecha en que desde 1959 se celebra en nuestro país el Día del Niño. No vaya a ser que nos perdamos el regalito.
“Tengo cuatro hijos, tres de los cuales son adolescentes”, explicó Vanesa Saldaño Slamon. Como toda madre de chicos de entre 12 y 15 años sabe, en estos días ellos quieren volver a ser niños. “El resto del año son adolescentes”, afirmó divertida.
Es un problema común en esta fecha, al igual que en Navidad y Reyes. Entonces los padres se encuentran en una encrucijada: ¿Comprar o no comprar regalos para estos chicos que para otras cosas son adolescentes?
El problema es que ya no se los puede conformar con un juguete. Con los años estos chicos no sólo se han hecho grandes, además se han vuelto exigentes. Ahora quieren cosas más acordes a su edad: tal vez algo de electrónica, ropa de marca o incluso viajes.
Vidrieras para ellos
Y el comercio aprovecha esta dicotomía de niños grandes y preadolescentes. En las vidrieras muchas de las ofertas que se veían la semana pasada no estaban dirigidas precisamente a los más chicos: televisores, equipos de música, costosas consolas de videojuegos, ropa, etc.
Hasta hace unos años los niños de 10 a 12 años recibían por estas fechas juguetes más complejos, juegos de mesa, libros o ropa. Ahora existe tal variedad de productos que para los padres es imposible decir que no encontraron nada que se ajuste a sus gustos.
Y estos chicos grandes no se quedan atrás a la hora de pedir: desde un nuevo teléfono hasta un viaje con amigos o, en el caso de las chicas, algún vestido para salir.
Débora Heim tiene una hija de catorce años que, como muchas chicas de su edad, por estos días vuelve a ser niña. “Sí, ella todavía pide regalos”, afirma Debora.
“Y a esta edad piden ropa o electrónica. Ni hablar de viajes”, explicó.
Como otras madres, Debo se enfrenta a la disyuntiva de regalar o no regalar. “Y cuando veo que está tan grande me agarra un poquito de nostalgia”, afirmó.
Niños grandes
Mercedes Montes de Oca tiene un hijo que también ya entró en la adolescencia, pero que igual quiere su regalo. “A esta edad ellos no piden algo específico pero sí un regalo. Aunque sean grandes quieren igual”, afirmó.
¿Y entonces qué regalarles? “Por ser de una edad complicada ni son niños ni adolescentes”, dijo Mercedes. “Por lo general regalo algo que tenga que ver con la tecnología, algún accesorio para las consolas o celulares o algún juego”, señaló.
Sabe que tal vez este sea el último año que le regale a su hijo algo por el Día del Niño. “A una como mamá le cuesta ver como crecen, pero el niño siempre está, aunque sea en un rincón de esos dos metros de persona. Para nosotras siempre son niños”, concluyó.
Camino a la adolescencia
Más allá de los regalos y del corte netamente comercial de la fecha, este día también sirve como un hito para ir marcando etapas en la vida de nuestros hijos.
El proceso de crecimiento, explicó la psicóloga Ana Cavalcanti, “es singular pero los chicos mismos van marcando el camino”
“Hay niños que dicen que ya son grandes y tiene 5 años. Pero lo que quieren decir que no son más bebés. Lo cierto es que hay que respetar su autoconcepcion. Pero nunca dejar de jugar con ellos y promover el juego”, afirmó.
En tanto, Romina Silva Barni, señaló que el traspaso de la niñez a la adolescencia “hoy por hoy no tiene una edad de inicio marcada ni de finalización. Tiene que ver con una cuestión cada sujeto”.
Tal como la adolescencia parece haberse estirado indefinidamente en algunos casos, también los términos de la niñez se han modificado. “Hoy se ven niños que parecen adultos en miniatura, son niños sobre-adaptados, que terminan ubicándose en un rol adulto, que hablan y se comportan como tales y hasta se visten como ellos”, dijo Silva Barni.
Pero, afirmó, “es fundamental que el niño pueda ser niño” y que ocupen ese rol. Luego, indicó, precisamente “uno de los duelos de empezar a ser adolescentes es la pérdida de esa condición infantil”.
Toda la vida
Vanesa Saldaño Slamon asegura que tres de sus cuatro hijos, que ya son adolescentes, quieren volver a ser niños tres veces al año: Día del Niño, Navidad y Reyes.
“El resto del año son adolescentes”, dijo Vanesa, que se toma la situación con humor. Pero dijo que en esas fechas le regala a la más chica, que tiene 7 años.
“Al resto les declaró la adolescencia todo el año, ya que siempre son los que piden. Si no es para una salida al boliche, es para una previa con amigos . Son los que más piden, a diferencia de la pequeña”, aseguró.
“Igual para una madre siempre son niños, ya que uno nunca admite que crecen. Toda la vida van a ser nuestros niños”, explicó. “Yo siento que el mejor regalo nos hace sentir nuestros niños de por vida”.
“Un simple detalle a ellos les alcanza. desde decirles feliz día hasta hacer sus comidas preferidas. Yo trato de que todo los años no pierdan esa inocencia de ser niños y no importa la edad, importa que son nuestros hijos y como mamá siempre vamos a estar”, concluyó Vanesa que se siente “orgullosa de los cuatro hijos que la vida me dio”.
Sesenta años celebrando el Día del Niño
Este año se cumplen 60 años de la formación de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete. Fue en 1958 cuando los fabricantes de juguetes nucleados en la CAIJ comenzaron a pensar en la necesidad de crear un día para conmemorar la infancia, la fraternidad y la comprensión de los niños.
Así surgió la Primera Comisión Día del Niño en la cámara, la cual coordinó la entrega de juguetes donados por sus asociados a los niños más necesitados.
Fue a partir de 1959, gracias a la iniciativa de la CAIJ, que se comenzó a festejar en la Argentina el Día del Niño en el mes de agosto.
Esta iniciativa se proponía impulsar el juego como una actividad fundamental en la vida de cualquier niño. En él, pueden estimular sus sentidos, responder a todo tipo de estímulos, aprender a seguir las reglas del juego, compartir un momento en familia, entre otros. Es importante apostar al juego diario y a la diversión para dejar una infancia cálida en cada niño.
Nunca es tarde
En los últimos años, mientras algunos niños se autodefinen como grandes y la adolescencia se extiende indefinidamente, entre los adultos han surgido muchos hobbies que permiten disfrutar de aquello que en su momento no se pudo. Nunca es tarde y más si se cuenta con los recursos para comprar aquel juguete que se deseo, aquella inolvidable figurita o el invaluable ejemplar de esa revista de historietas.
Si bien existe la discusión en el mundo de la psicología sobre el llamado síndrome de Peter Pan, muchas veces no se trata de un complejo, sino simplemente de nostalgia por un tiempo pasado.
La existencia de casas de antigüedades, comiquerías y grupos de coleccionistas se basa precisamente en la atracción que muchos objetos ejercen sobre personas que hace muchos años dejaron de ser incluso adolescentes, pero que aún conservan al niño en un rincón de su corazón.
Que no falten golosinas
El Día del Niño se festeja en todo el mundo y una costumbre común en todos los países es regalar una golosina.
Turquía fue el primer país en celebrar a los niños, pues para ellos es signo de un futuro mejor y desde hace muchos años, el 23 de abril se convirtió en un día de fiesta nacional, a los niños se les regalan los “Lokum”, también conocidos como “Delicias Turcas”, elaboradas con almíbar, una mezcla de avellanas y pistaches cortados en cubos para finalmente ser cubiertos con azúcar en polvo.
Cuba
Cada año, el tercer domingo de julio, los niños de la isla están de fiesta, se les celebra regalándoles juguetes o dulces típicos como los “cascos de guayaba con queso crema” y los “buñuelos de yuca”.
Alemania
En este país ocurre algo muy curioso, esta fiesta se celebra en dos días distintos, los que viven en el oeste suelen celebrarlo el 20 de abril, fecha que la ONU promulgó; mientras que en el oeste lo celebran el 1 de junio, esto se debe a que anteriormente estaba dividido el país y la costumbre se quedó.
En cuestión de gastronomía, Alemania es conocida por sus “brezel”, panes horneados mundialmente conocidos como “Pretzel”, tienen una peculiar forma de lazo, los hay tanto dulces como salados.
China
En el país oriental celebran a los niños cada 1 de junio, durante ese día todo el país está de fiesta, “suelen ofrecer dulces como la “Barba de Dragón”, un caramelo elaborado a mano que se puede encontrar relleno de frutos secos. Otro muy famoso es el “helado frito”, es una bola de helado congelada a una temperatura más baja de lo normal que se reboza en huevo crudo y se cubre con galletas trituradas, una vez hecho esto, se fríe durante algunos minutos.