El obispo Mestre presidirá a misa por San Cayetano
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A la medianoche. Mañana habrá una procesión
Este miércoles se celebra el día de San Cayetano, patrono del pan y el trabajo, festividad que convoca todos los años a decenas de personas que se acercan a la capilla, de 102 y 79, para pedir y agradecer.
A la medianoche en punto (00.00 hs), el obispo Gabriel Mestre presidirá una misa, que se repetirá a las 12 del mediodía. En tanto, la procesión será a las 15 por las calles del barrio 9 de Julio.
Luego de la procesión será la misa central y a las 19, se oficiará otra, bajo el lema “San Cayetano, caminemos juntos con la audacia del Espíritu”.
Vale recordar que el templo permanecerá abierto todo el día, se bendecirán los objetos religiosos, habrá confesiones y se rezará el Rosario.
Al mismo tiempo se invita a expresar la solidaridad acercando un alimento para los hermanos que más necesitan., además funcionará una santería y bufet a beneficio de la capilla.
La vida del santo
Todos los 7 de agosto se celebra el Día de San Cayetano, el patrón al que los fieles le piden pan y trabajo. La vida de este Santo se caracterizó por ayudar al prójimo, por su entrega a las personas más necesitadas y, sobre todo, se destacó por su manera austera de vivir, entregando todo lo que tenía.
El origen de esta celebración se remonta al 7 de agosto de 1547, el día de la muerte de San Cayetano. El presbítero italiano nació en el seno de una familia acomodada, pero desde joven supo que su objetivo era ayudar y servir a los demás.
San Cayetano fue hijo de los condes de Thiene, su padre, el Conde Gaspar de Thiene y su madre María di Porto, y estudió derecho en la Universidad de Padua. Recién terminada la carrera fue nombrado protonotario apostólico en la corte del papa Julio II, en Roma y, a partir de ese momento, comenzó una vida de reflexión y filosofía.
Fue el creador de la asociación «Del amor divino», cuyo objetivo era enseñar a los socios a llevar una vida de ayuda a los demás, sobre todo hacia las personas enfermas y a todas aquellas que no se valían por sí mismas. Luego, en Venecia, creó un hospital para los enfermos terminales que sin tener ningún tipo de esperanza de vida, los cuidaba hasta el final de sus días.
A lo largo del tiempo se desprendió de todos sus bienes entregándoselo a los más pobres y no quiso ningún tipo de reconocimiento ni de honores, cuando miles y miles de personas lo estaban pasaban muy mal. San Cayetano fue un convencido de que la Iglesia debía servir a los más pobres y que el clero debía tenía como objetivo renovar el espíritu y la labor misionera de los sacerdotes.///