El orificio en el cráneo no es producto de un disparo de arma ni tampoco de un golpe
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Los antropólogos forenses descartan que se trate de restos arqueológicos y se reafirma la teoría que se trate de una mujer
Los antropólogos forenses que analizan los restos óseos hallados en un médano de Costa Bonita consideraron que el orificio en el cráneo no es producto de un disparo de arma de fuego ni tampoco se relaciona con un golpe con algún objeto contundente.
La teoría coincide con la postura adoptada por parte de un médico forense del Equipo de Antropología de la Nación y un neurocirujano de nuestra ciudad, quienes estudiaron la calavera encontrada en bolsas de nylon junto a otras piezas de un cadáver casi completo.
Por otro lado, se refuerza la hipótesis que se trata de una mujer de contextura física robusta, de entre 1,64 y 1,71 metros de altura. De una edad estimada entre 30 y 45 años, que habría sido sometida a una intervención quirúrgica en la cabeza ante la presencia de un coágulo de sangre.
Los investigadores consideran que la persona falleció durante la cirugía que pudo ser practicada en algún centro asistencial local o a posteriori.
Los antropólogos también aconsejaron solicitar los registros de este tipo de cirugías en los hospitales municipales y la clínica privada, no dejando de lado alguna documentación que pudiera obtenerse de la ex clínica Regional.
Estudios complementarios
Cabe señalar que desde que se produjo el macabro hallazgo de los restos humanos en el médano, a unos 30 metros del camino costero que une Quequén con Costa Bonita, los antropólogos forenses analizaron cada pieza.
Los especialistas del Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas) llevaron a cabo la labor de excavación, recolección y clasificación de los distintos elementos, además del resguardo y la preservación de los mismos.
En el informe preliminar que será incorporado a la causa abierta en la Fiscalía Nº 3, a cargo de Guillermo Sabatini, quedan varias conclusiones del trabajo realizado en el gabinete de la Universidad de Quequén.
Los integrantes del equipo de antropología forense, encabezado por Ricardo Guichón, entienden que deberían efectuarse otros estudios complementarios en laboratorios químicos de orden privados, lo que demandaría un costo económico para la Procuración de la Provincia de Buenos Aires.
Ese tema, seguramente, será materia de examen por parte de los instructores, el fiscal del caso y la propia Fiscalía General del Departamento Judicial de Necochea, cuya titular es Analía Duarte, para establecer si se solicita apoyo a la Procuraduría bonaerense.
Una cirugía
Los facultativos Luis Bossio y Silvio Gustavo Ottaviano, del Equipo de Antropología Forense nacional y neurocirujano de nuestro medio, respectivamente, entendieron que el orificio que presenta el cráneo hallado enterrado en las arenas del médano, no es producto de un proyectil de arma de fuego.
Tampoco se trataría de un golpe con algún elemento contundente, más bien, los facultativos consideran que es propio de una cirugía practicada a la persona hace más de 20 años. Y la intervención se debió a un posible coágulo de sangre acumulado en el cerebro.
Y el deceso de la mujer se habría producido durante la labor de los médicos u horas después de la neurocirugía. Y la fecha de la muerte dataría de no menos de 20 años, según la consideración del doctor Ottaviano. ////