El peligro de bajar de peso a cualquier precio
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Los riesgos para la salud por apelar a “fórmulas mágicas” buscando rápidos resultados
Falta poco menos de 30 días para que comience la primavera y, con los primeros días de sol, se puede advertir mucha gente que abandona la “pasividad” del invierno para realizar intensas caminatas por el parque la playa, así también se incrementa la matrícula en los gimnasios, grupos de entrenamiento y las consultas al nutricionista.
El objetivo es claro, perder peso y recuperar la figura luego de varios meses de sedentarismo y una inadecuada alimentación.
A pesar de conocer el riego que implica querer rápidos resultados, hay quienes recurren a alguna dieta milagrosa para bajar de peso.
Está comprobado que no existen las “fórmulas mágicas” y que la pérdida acelerada de peso resulta perjudicial para la salud, además que, muchas de las dietas propuestas no tienen un fundamento científico.
Además, para que sea saludable, el plan alimentario debe ir acompañado de una actividad física adecuada y progresiva.
Según publicaciones científicas, las “dietas milagro” promueven desequilibrios calóricos nutricionales que pueden implicar a largo plazo graves riesgos para la salud. Su efectividad es temporal puesto que las adaptaciones fisiológicas a la pérdida de peso favorecen la ganancia de más peso del que se había perdido.
Por tanto, adoptar un estilo de vida saludable es la mejor estrategia para la prevención del sobrepeso.
Regimenes
Cabe resaltar que los regímenes restrictivos que incluyen la privación de ciertos grupos de alimentos, no producen más que deficiencias orgánicas, pérdida excesiva de líquido y masa muscular y cansancio. Además del conocido “efecto rebote”, que hace que los kilos se recuperen con la misma velocidad con los que se lo perdió.
Al riesgo de comer mal, se puede añadir la ingesta de laxantes y diuréticos que producen la pérdida de potasio, los tratamientos “pseudo homeopáticos” y las “mágicas” pastillas.
Vale destacar que las dietas tan estrictas tienen un impacto para la salud, pero se puede destacar como positivo que, todos terminan abandonándolas.
También hay que ser muy cuidadoso con toda la oferta de regímenes de adelgazamiento y productos que ofrece la televisión y revistas, que además de peligrosos, son un fraude.
Lo referido a la actividad física también merece mucha atención, porque muchos comienzan a hacer ejercicios compulsivamente sin un programa adecuado a sus posibilidades y termina con lesiones.
Ropa
Cuando llega el tiempo de usar ropa liviana, exponer el cuerpo en el club o en la playa muchos buscan soluciones rápidas y que no requieran esfuerzo.
En ese sentido, una nutricionista de nuestro medio marcó las diferencias entre una dieta, como las que se realizan en esta época del año, y un plan de alimentación. “La primera es restrictiva, tiene un comienzo y un final mientras que el plan alimenticio es adecuado a cada persona, necesita cambios paulatinos, progresivos y sostenibles en el tiempo para desarrollarlo y alcanzar un peso saludable, sostenible que repercuta en un buen estado de salud general, acompañado con actividad física adecuada, sostenible y programada”.
Los meses claves
Durante agosto y septiembre aumentan considerablemente las consultas a nutricionistas buscando deshacerse de, los pocos o muchos, kilos acumulados, “el riesgo es no caer en sugerencias que están poco ligadas a la salud”, señaló una nutricionista de nuestro medio.
En la actualidad, aparecen dietas con títulos llamativos o asociadas con personajes conocidos que a través de blogs o Instagram brindan dietas o sugerencias para bajar de peso pero “cada uno tiene una biología y una realidad, se necesita un plan de alimentación para que el cambio sea paulatino y no repercuta en la salud”.
El pensamiento mágico nos lleva a sucumbir a la tentación de vernos bien con poco esfuerzo pero esto conlleva un peligro porque las dietas muy bajas en calorías les faltan grupos de alimentos y nutrientes, se pierde peso rápidamente y también masa muscular que el cuerpo tiene a recuperar.
En la actualidad la gente conoce más acerca de la importancia de tener hábitos saludables pero el ritmo de vida los hace caer en comidas grasas y calóricas aunque también están aquellos que lo solucionan con servicio de viandas.
Es necesario planificar la alimentación y para cuidar el peso hay que hacer actividad física programada, constante y paulatina “porque los milagros no existen”.
Detrás de toda esta cuestión estética subyace el problema de los que padecen obesidad y ante el fracaso de estas dietas engañosas ven deteriorada no solo su salud sino también su autoestima.