El presidente de Adepa, destacó el medio de suscripción a la web de Ecos Diarios
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El titular de la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas, Daniel Dessein, en la cena de fin de año se refirió al pasado, presente y futuro de los diarios
La reunión de la entidad que nuclea a editores de todo el país contó como invitados a la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal y del jefe de gabinete Marcos Peña.
El presidente de Adepa, Daniel Dessein, en su discurso de despedida del año hizo un amplio balance del pasado, presente y futuro de los diarios, trayendo como referencia experiencias de su reciente viaje a EE.UU. Señaló en su alocución, entre otras amplias consideraciones, que: “Los diarios suelen ser asociados con las peores connotaciones del pasado. Con lo caduco, con lo anacrónico. Lo cierto es que están ligados a algunas de sus mejores facetas. La democracia es hija de Gutenberg y de sus productos; los libros y los diarios. La Argentina fue diseñada por hombres de diarios, por intelectuales como Alberdi, que debatieron sobre sus proyectos de país en los diarios. Por tres presidentes, los primeros tres, Mitre, Sarmiento y Avellaneda, que no solo debatieron en diarios sino que los fundaron y dirigieron. La Argentina fue pensada, y sigue siendo pensada, en los diarios. Fueron diarios y revistas los que se convirtieron, durante décadas del siglo XX, en el mayor faro periodístico de habla hispana; los que cambiaron la forma de hacer periodismo en la región; los que prendieron la mecha del boom latinoamericano. Los diarios, actualmente, después de dos décadas de extraordinaria expansión de internet en nuestras vidas, superaron los innumerables certificados de defunción que se les expidieron. Hoy, en la Argentina -y también en el mundo-, los diarios generan la mayoría de los contenidos periodísticos. La mayoría y los mejores. Son amplificados y circularizados por múltiples canales pero son producidos por las redacciones tradicionales.
Un posible futuro para la industria de los diarios lo prefiguran ejemplos como el del New York Times. Su apuesta digital a un público fiel y al contenido de calidad, que ya lleva más de un lustro, este año está siendo replicada con éxito por diarios como Clarín y La Nación. También por diarios chicos, de ciudades con menos de 100.000 habitantes, como Ecos Diarios de Necochea. Y se disponen a seguir ese camino otros como La Voz del Interior, La Gaceta, La Nueva e, incluso lo analizan, diarios nativos como Infobae.
La Argentina cuenta con las dos redacciones más modernas e impactantes de América latina. Y con diarios que pelean palmo a palmo por el primer lugar en el volumen de audiencia de todo el espectro de la web habla hispana. Nuestros diarios tienen un pasado, un presente y un porvenir posible mucho más robustos de lo que muchos creen.
Pero también, la posibilidad de un futuro auspicioso, está minada por múltiples obstáculos y acechanzas. Los diarios sufrieron profundas distorsiones y ataques que socavaron sus bases. Los medios padecen corsets normativos y otros condicionamientos retrógrados. La prensa se debilita ante la imposibilidad de proteger los derechos de autor de sus contenidos. Todo emprendimiento periodístico corre el riesgo de naufragar en un ecosistema publicitario que baila exclusivamente al ritmo de los clics. El periodismo tiene un valor y un costo.
El periodismo agrega valor a una sociedad. Constituye la mejor vacuna contra los arrebatos antidemocráticos. La elaboración periódica de esa vacuna requiere recursos que permitan la transformación de su modelo productivo para mantener su potencia. Estamos en eso”.