El primer campeón quequenense
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El Club Ministerio de Obras Públicas cumple 95 años. Semillero de nuestro fútbol, sigue creciendo en lo deportivo sin descuidar su aporte social
Adrian Stolarczuk
Redacción
La expresión futbolera más antigua de Quequén estará cumpliendo este jueves sus 95 años de vida. Jefes, operarios y empleados de Ministerio de Obras Públicas fundaban el club un 22 de julio de 1926. Semillero de nuestro fútbol, el decano sigue creciendo en lo deportivo sin descuidar su aporte social.
Tomó como primeros colores el blanco con una franja azul que aún llevan la camiseta y las banderas que siguen uniendo a generaciones bajo el mismo sentimiento.
Las primeras reuniones que gestaron el club se realizaron en la casa de Justo R. Neira, quien sería el primer presidente. Precisamente en ese domicilio funcionaba la casa de telégrafo. La primera comisión la completaban Casimiro Slovinsky, como vicepresidente; Juan Farrich, tesorero; Constantino Zanatta, protesorero; Raúl Arsuaga, secretario; Joaquín Arsuaga, prosecretario; y vocales: Esteban Michelena, Lázaro Arregui, Antonio Di Lucca, José Mondino, Herminio Castro, Delfín Ponce de León, José Nicolosi, Mariano Larramendi, Nicasio Rojas y Pedro García; revisores de cuentas: Fausto Ottini y Carlos Devizia: presidentes honorarios: el entonces jefe de navegación y puerto; Humberto Canale, y el jefe de Puerto Quequén, ingeniero Carlos Erranupe
Es el club quequenense con más historia y fue animador del primer torneo oficial de la Liga Necochea en 1930, alcanzando el subcampeonato detrás del Club Huracán.
Primer título
El Club Ministerio de Obras Públicas también sería subcampeón en 1936 y finalmente en 1939 se convertiría en el primer club de Quequén en consagrarse en la máxima categoría de la Liga Necochea de Fútbol. Fue tras una apretada definición con Huracán de Necochea con el que igualó en puntos tras la campaña que incluyó victorias ante Almagro, Boca, Rivadavia, Ameghino y Jorge Newbery. En el desempate, el 21 de julio, venció al “Globo” por 4-1 con goles de Dal Molín, Mattei y Rodea. Formó con Comaschi; Gallo y Mattei, Latuberza, López y Arregui, Taberna, Rodea, Dal Molín, Almada y Liodi. También jugaron Georgetti, Mondino, Correa y Ricci.
No hubo renovación para esa gran camada de jugadores y debió esperar mucho tiempo para volver a dominar nuestras canchas, alternando en el torneo de Ascenso, a donde bajó por primera vez en 1959. Con el actual torneo unificado, Ministerio cuenta con una marca difícil de superar: es el club con más títulos en el Ascenso con cinco: en 1960, 1968, 1973, 1986 y 1997.
Renacer
Un notable trabajo en las categorías formativas generó un renacer futbolístico que se plasmó en el último título de ascenso en 1997 y después en la máxima categoría. Fue clave también el espaldarazo institucional, construyendo en un nuevo predio su cancha y dotándola de cada vez más comodidades.
Ministerio tuvo su primera cancha sobre avenida Machado y calle Del Valle, a unos pocos pasos de la histórica sede, en la actual esquina de 554 y 521. Su actual reducto, también sobre avenida Machado, pero entre calles 541 y 545, fue inaugurado el 3 de mayo de 1998. Con el correr de los años se sumaron las tribunas, se mejoró la zona de vestuarios y se construyeron las cabinas de transmisión. El año pasado se acondicionó una segunda cancha auxiliar la cual ya cuenta con un servicio de iluminación que pronto la dirigencia encabezada por Mario Wilgenhoff intentará inaugurar formalmente, si la pandemia lo permite.
Bicampeón
Sin que muchos de los pioneros pudieran verlo, quizás la hora más gloriosa del club se vivió en el comienzo del nuevo siglo. Con una base de jugadores surgidos de las exitosas divisiones menores del club, un 23 de diciembre de 2001 se cortó la espera de más de 60 años para gritar campeón. Después de consagrarse ganador del Torneo Clausura, venciendo en los penales a Mataderos en Barrio Norte, doblegó en la final del año a Villa del Parque, campeón del Apertura. Fue 1-1 el partido de ida en el estadio Panamericano (gol de Martín Domínguez) y 1-0 en la revancha en Quequén, con una inolvidable media vuelta de Ariel Chiarle cuando se jugaba tiempo de descuento. El equipo, dirigido técnicamente por Miguel López, formó aquella tarde con Fernando Chaparro; Marcelo García, Martín Domínguez, Víctor Escudero y Roberto Martín; Walter Espende, Matías Mansilla, Claudio Basigalupe y Néstor Vázquez; Marcelo Cepeda y Gastón Lofrano. Ingresarían Luis Merlo, Esteban Guerrero y el autor del gol, Ariel Chiarle.
Al año siguiente, también con Miguel López en el banco, repetiría los laureles tras una campaña con más altibajos, pero que incluyó una recordada goleada 6-1 a Estación en el clásico y dos triunfos en las finales a Rivadavia. En la ida fue 3-1 en Quequén y en la revancha 3-2 en el Panamericano. El tercer y último título hasta aquí en la historia del club llegó un 3 de noviembre de 2002 con un equipo formado por Chaparro; Roberto Martín, Escudero, Martín Domínguez y Néstor Vázquez; Pablo Vázquez, Sergio Vázquez, Espende y Mansilla; Cepeda y Santiago Simón. Luego ingresaron Diego Merzario, Marcos Zampallone y Esteban Guerrero. Como corolario, en ese mismo 2002, llevó a cabo una histórica participación para el club en el Torneo Argentino B, logrando atravesar la primera ronda por sobre equipos de la Liga de Mar del Plata.
Protagonismo
Aunque desde entonces se le ha negado la vuelta olímpica, siempre ha presentado equipos competitivos. En 2006 fue subcampeón del Torneo Apertura y alcanzó las semifinales en 2011, 2012 y 2017. En 2018 recuperó su presencia a nivel regional, participando en la primera fase del Torneo Federal C y en 2019 fue el ganador de la Zona B, llegando a los cuartos de final del último torneo organizado por la Liga.
A pesar de sufrir como muchos otros clubes una ola de robos y vandalismo en su cancha, en los últimos años las gestiones de Lisandro Fernández Guerrero, primero, y Mario Wilgenhoff, después, han podido poco a poco sanear la economía del club y volver a darle beneficios al socio. Se mejoró la sede social, que recuperó su salón para fiestas, y también el predio de la cancha.
En pandemia, el club ha acentuado su presencia social, organizando colectas de juguetes, ropa y también alimentos en su sede social, que fueron donados a merenderos, comedores, entre otras entidades de bien público en Quequén. Además de ceder su sede para que funcione uno de los vacunatorios de covid más importantes del distrito.
Así en la cancha como en el barrio, Ministerio moviliza pasiones que siguen más vivas que nunca, ahora rumbo al centenario. ///