El primer triunfo de “Jhonny”
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Se cumplen 40 años de su bautismo ganador en el Turismo Carretera, con Dodge, en el circuito de Pergamino
Adrian Stolarczuk
Redacción
Ya había estado cerca en ese año, con dos podios consecutivos en La Plata y también en Pergamino, en las últimas fechas del Campeonato 1980/81, el último bianual que tuvo el Turismo Carretera. Finalmente el 22 de noviembre de 1981, Juan Antonio De Benedictis, que ya era simplemente “Jhonny” para todo el mundo del automovilismo, alcanzaba su primer triunfo en la máxima categoría del automovilismo nacional.
Fue en el circuito de Pergamino, en el marco del petit torneo que se organizó para ocupar el bache del último cuatrimestre del año y retomar a los campeonatos anuales a partir de 1982. Se denominó Torneo Especial Lizeviche-Galíndez, en homenaje al piloto Antonio Lizeviche y a su ocasional copiloto, el exboxeador y campeón mundial de esa disciplina, Víctor Galíndez, ambos muertos durante el desarrollo de “La Vuelta de 25 de Mayo” en 1980, siendo los primeros decesos en la historia de la ACTC.
El torneo contó con apenas cinco fechas, una de ellas en octubre en Necochea, que marcó entonces el regreso del TC a nuestra ciudad tras 14 años. En la cuarta carrera se concretaría el esperado triunfo del piloto necochense.
Fin de semana soñado
Un total de 38 máquinas habían quedado habilitadas el sábado para ser de la partida en las dos baterías clasificatorias. Poco después de las 9.30 se puso en marcha la primera donde el hombre de Chacabuco, Francisco Espinosa, tomó el comando de las acciones, arribando así al banderazo final. Suárez debió conformarse con el segundo, puesto y los escoltaron Sasso, Mouras y Oscar Aventín.
La segunda batería marcaría un poco lo que después iba a resultar la final. Satriano salió adelante y «Jhonny» a partir del segundo giro se decidió a no dejarlo distanciar, como «tanteándolo» para la final. Así recorrieron prácticamente los seis giros y finalizaron detrás de ellos, Antonio Aventin, Attauri y Juan Alberto Occhionero. Otros dos necochenses participaron en la prueba, quedando lejos en las series: Jorge Reynoso en la primera clasificó 11º y Omar Ortiz, que participó en la restante, ocupó la 12º posición.
La carrera
En el inicio de la final, Satriano tomó la punta y con el paso de las vueltas parecía querer distanciarse de la «sombra verde» que representaba el auto del necochense. En algunos tramos acortaba “Jhonny”, en otros sectores el de Chivilcoy era quien tomaba nuevamente distancia, pero a medida que iban pasando las vueltas, De Benedictis se fue afianzando en su posición y luego de los primeros diez o doce giros se fue decididamente a la caza de quien hasta ese momento se perfilaba como el más seguro ganador. Esa acometida dio sus frutos al cumplirse el giro 17, donde luego de recorrer una larga recta prácticamente a la par, el auto verde Nº 12 pudo tomar distancia y se fue en busca de la bandera a cuadros. Satriano pagó caro ese magnífico duelo ya que un pistón dijo basta y lo obligó a abandonar.
Del demoledor ritmo impuesto a esta final, habla bien a las claras el promedio logrado finalmente por el ganador al emplear 1h02’32″ 14/100, con una media horaria de 179,883 Kmh superando incluso su propio récord de la prueba anterior ya que en la sexta vuelta giró a un promedio de 181,274.
Octavio Suárez y Osvaldo Sasso escoltaron a De Benedictis en el podio y luego arribaron tras las 20 vueltas Aventín, de Arzabe y Nanni. Jorge Reynoso, que había largado en las últimas filas, arribó finalmente en séptimo lugar y Omar Ortiz que había largado detrás del anterior, ocupó el 11º puesto. Occhionero, luego de perder dos vueltas al entrar a boxes para solucionar algunos inconvenientes, terminó 15º.
La fiesta
El festejo no se detuvo en el podio pergaminense, sino que se intensificó a su arribo a nuestra ciudad, donde “Jhonny” fue recibido por una larga y ruidosa caravana, en la noche de aquel domingo. Lo mismo para su acompañante Eduardo Domínguez.
Luego de recorrer las principales avenidas de la ciudad, el recorrido culminó en el taller de Domínguez Hermanos, donde se preparaba su Dodge verde, un auto totalmente «hecho» en nuestra ciudad, por el grupo que encabezaba “Chiche” Fernández.
Después de los innumerables abrazos, tuvo la deferencia de dialogar con Ecos Diarios reconociendo que en aquel inolvidable día «lo más emocionante fue el recibimiento de la gente. Algo que impactó. En relación al auto le puedo decir que siempre anduvo bien y en otras carreras no se nos dio, por esas cosas del automovilismo, nada más.»
Para finalizar agregó: «Las últimas tres vueltas de la carrera no terminaban nunca. Tal es así que el último giro ni lo vi. Ahora cuando terminó llorábamos todos de alegría. Fue algo muy lindo”, agradeciendo también el apoyo incondicional de la peña «Los Audaces».
Tras el triunfo en Pergamino, quedó tercero en las posiciones del petit torneo, detrás de Roberto Mouras y Jorge Martínez. Cuarto se ubicaba Antonio Aventín. El certamen concluiría el 6 de diciembre en el semipermanente de Ayacucho, un circuito que el Turismo Carretera visitaría por primera y última vez, debido a otro trágico accidente. En la tercera vuelta, el Dodge de Miguel Atauri sufrió la rotura de un neumático y su auto sin control atropelló a 10 personas, de las cuales dos murieron en el acto. Antonio Aventín se quedó con el triunfo con apenas cinco giros y terminó siendo el campeón.
Pero para De Benedictis aquel cierre de 1981 fue sin dudas especial. A los 26 años, iniciado en nuestras Cafeteras y Mar y Sierras, recibía por primera vez la bandera a cuadros como ganador, iniciando un camino que más allá de los triunfos que vendrían, los subcampeonatos y los infaltables sinsabores, lo posicionarían como uno de los máximos ídolos deportivos de nuestra ciudad, respetado por sus pares y por aquellos que quizás no lo han visto correr, los más jóvenes, que lo conocieron en su etapa como preparador de motores. Nacía en lo deportivo un embajador de nuestra ciudad. ///