El problema de la vivienda
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El mercado de alquiler de inmuebles cada vez está más complicado por la situación económica y la inflación creciente a lo que se suma una ley de alquileres que no dio ningún resultado positivo para nadie.
Cada vez hay menos casas y departamentos en alquiler porque al propietario no le es rentable y, por otro lado, más personas buscan inmuebles para alquilar, pero no llegan a cumplir los requisitos o directamente no pueden pagar lo que se pide. Ante esta situación, hay una oferta cada vez más acotada y una demanda que sigue creciendo.
Quienes están ya alquilando una propiedad sufren encima los aumentos que quedaron establecidos según la nueva normativa. Según la ley, el valor mensual debe actualizarse anualmente utilizando un índice, conformado en partes iguales por las variaciones del índice de precios al consumidor (IPC) y la remuneración de los trabajadores estables (RIPTE), que publica el Banco Central. Esta regulación rige para los contratos celebrados desde el 1° de julio de 2020.
El último aumento es de entre el 48% y el 57% para los contratos que haya que renovar en octubre, un índice que complicará a más de uno y que seguramente obligará a algunas familias a salir a buscar otras propiedades para alquilar.
A esto se suma que no hay crédito hipotecario y la clase media sigue sin poder acceder a comprar su casa propia, por lo que la única opción para muchos sigue siendo alquilar. Situación que no es tan fácil hacerle frente con un poder adquisitivo que sigue cayendo frente a la inflación desorbitante que el Gobierno no sabe cómo controlar.
Quienes tuvieron la suerte de acceder a su casa propia durante el gobierno anterior a través de los créditos UVA, ahora están con serias dificultades para hacer frente a la cuota y, en muchos casos, quieren vender las casas, sin mencionar a todos los que directamente han tenido que dejar de pagar. Ante esta situación, el gobierno nacional sigue mirando para otro lado, pese a las promesas de buscar una solución para las más de 100.000 familias afectadas en todo el país.
El tema de la vivienda en nuestro país sigue siendo un problema sin resolver. Las personas de menos recursos, en muchos casos, viven en casas precarias, hacinadas o en condiciones paupérrimas, mientras que la clase media tiene dificultades para alquilar y no puede ni soñar en tener su casa propia porque no hay créditos ni facilidades.
Un tema como tantos otros de los que nadie se ocupa y, que pese a ser una necesidad básica, no aparece como prioritario.