El problema de las colillas de cigarrillo en la playa
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Las colillas de cigarrillo generan contaminación y se desechan en cantidad durante el verano en la playa. ¿De qué sirve una reglamentación como la de Pinamar?
Ayer se dio a conocer con bastante repercusión la noticia de que el Concejo Deliberante de Pinamar había aprobado una ordenanza que prohíbe fumar en sus playas, con la finalidad de preservar las zonas costeras y evitar ese tipo de contaminación.
Algunas personas empezaron a comparar dicha actitud de los ediles pinamarenses con los locales y a decir que se debería copiar la misma iniciativa.
Sin embargo, la realidad es que la normativa que parece innovadora no lo es tanto y pese a que mucha gente cree que Necochea debería hacer lo mismo, muchos no saben que dicha ordenanza ya existe desde el año 2017 en nuestra ciudad pero que nunca fue reglamentada y, por lo tanto, no se aplica.
Además, más allá de que se pudiera reglamentar en el futuro dicha ordenanza en Necochea, no se podría aplicar tan fácilmente, ya que los controles serían bastante difíciles de efectuar en una playa tan amplia.
La solución es entonces, más allá de cualquier prohibición que se pueda hacer, tomar conciencia de lo perjudicial que es el cigarrillo no solo para el fumador y quienes lo rodean, sino también para el medioambiente cuando las colillas se arrojan en cualquier parte. Más aún cuando es tan cerca del mar.
Los cuidados deben empezar primero por los residentes locales, que deberían cuidar las playas y exigir a los fumadores que no arrojen sus colillas a la arena, haciéndoles ver que es una actitud errónea en el mismo momento en que se los observa tirarlas. Solo de esta manera, viendo que hay toda una sociedad que condena estos actos al igual que arrojar cualquier otro tipo de basura, puede empezar a combatirse el problema desde su raíz.
Algo similar fue ocurriendo con la prohibición de fumar en espacios cerrados, que de a poco la misma gente que asistía a bares, restaurantes, cafés o cualquier oficina, empezaban a exigir que se cumpla con esta medida y hoy estaría muy mal visto un fumador que prenda un cigarro en cualquiera de estos lugares. Pero no deja de ser una cuestión de tomar conciencia colectiva.
Contaminación
Tuvo bastante trascendencia en su momento el caso de un balneario de nuestra ciudad que en enero del 2017 lanzó el “Plan de Canje Verde”, mediante el cual le entregaba un licuado a quien entregue un vaso con colillas de cigarrillos recogidas en la playa. Esa temporada entregaron más de 500 vasos de jugo de frutas.
Además, en el censo de basura realizado por la ONG Surfrider, en la zona comprendida entre la escollera Sur hasta el barco hundido (unos 90.000 metros cuadrados) se encontraron 256 colillas de cigarrillo, sin revolver arena. Solo visibles en la superficie.
En algún momento, alguna empresas y ONG ofrecían conitos plásticos que se pueden enterrar en la arena para tirar allí las colillas pero no han sido muy populares entre los fumadores. Hasta el día de hoy se pueden comprar en algunos comercios pero no son tan comunes.
Todos estos datos hacen ver que la contaminación que hay en las playas locales es considerable, por no tomar conciencia sobre lo que estas actitudes hacen con el medio ambiente.
El tabaco tiene unas 4.000 sustancias químicas reconocidas. Entre ellas, la nicotina, el alquitrán, el amoniaco y el polonio 210, todas ellas cancerígenas e influyentes en la muerte de más de seis millones de personas al año, según estima la Organización Mundial de la Salud (OMS). El filtro de los cigarrillos es de acetato de celulosa, su elemento de más rápida evaporación. La combinación de componentes de la colilla hace que su tiempo de degradación oscile entre uno y diez años.
De hecho, un informe de la ONG Ocean Conservancy reveló que las colillas de cigarrillo son el residuo más contaminante de las costas y océanos ya que pueden llegar a dañar entre 8 y 10 litros de mar.
Se estima que se desechan en el mundo 4,5 trillones de colillas por año.
¿Qué dice la ordenanza local?
El artículo 8 de la ordenanza 9359/17, aprobada por el Concejo de Necochea en 2017, se establece que “dentro de los espacios públicos concesionados para la explotación de balnearios turísticos la prohibición de fumar en el 50% de los espacios abiertos y carpas del área concesionada”.
No obstante, en el artículo 9 de la mencionada normativa municipal también indica que el departamento Ejecutivo, mediante la reglamentación de la ordenanza debía delimitar “los espacios públicos denominados ‘Sector de Playa’ no otorgados en concesión, creando espacios ‘libres de humo’, pudiendo designar hasta 200 metros lineales y paralelos a la línea de marea de cada una de las localidades”. Esta reglamentación nunca se hizo ni se colocó la cartelería necesaria dentro de los sectores de carpa.