“El problema es que no nos ponemos de acuerdo en cuestiones básicas”
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Para Ariel Ruiz, hay que acordar entre cinco y seis puntos para definir la ciudad que queremos. Planteó su preocupación por la pandemia y la dificultad que tienen todavía varios rubros para trabajar
Julieta Moreno
Redacción
“Soy un convencido de que el problema que tenemos como sociedad es que no nos ponemos de acuerdo en cuestiones básicas. Nos merecemos sentarnos en una mesa y fijar cinco o seis puntos en común que podamos desarrollar independientemente de quien gobierne”, opinó Ariel Ruiz, al tiempo que destacó que “tenemos que definir qué ciudad queremos”.
Ariel Ruiz nació en Necochea y, si bien vivió en otras ciudades más grandes con otras posibilidades laborales, decidió regresar para desarrollar su vida aquí. Al terminar el secundario, se fue a vivir a La Plata para estudiar Contador público, pero al mismo tiempo regresaba todos los veranos para trabajar en la Cadena Yamó. Tras terminar su carrera universitaria, empezó a trabajar en la AFIP en La Plata y después en Buenos Aires, en la Secretaría de Comercio e Industria. Sin embargo, un día fue a la panadería y vio a un chico jugando con su papá a la pelota en el balcón, y tomó la decisión de volver a su ciudad porque no quería esa vida para él ni para sus hijos. Pidió el traslado a la AFIP de Necochea y regresó. En todos esos años, siguió siempre vinculado a la empresa Yamó, hasta que en 2001 compró el boliche. Actualmente trabaja en la AFIP, ya desde hace 30 años, y está al frente de UFA desde hace 19 años.
En diálogo con Ecos Diarios, dio su punto de vista. Se mostró preocupado por el momento que vive el país a causa de la pandemia y las limitaciones que tienen todavía muchos sectores para volver a trabajar. Consideró que hay que desarrollar el aspecto industrial para aprovechar mejor el Puerto y generar mano de obra en toda la región.
Sin perspectiva de futuro
“Veo una ciudad triste por todo lo que estamos viviendo”, lamentó Ruiz y mencionó los avatares que tienen los comerciantes de diferentes rubros. “Estamos sin perspectiva de futuro por la pandemia, la cuarentena y la política que nos desgasta”.
“Es una situación complicada para aquellos que queremos trabajar, seguir para adelante y generar puestos de trabajo”. En su caso, se desempeña en un rubro que está cerrado hace seis meses.
En cambio, consideró que, desde el punto de vista municipal, la ciudad está más prolija. “Se están arreglando los espacios públicos, creo que dentro de las limitaciones se están haciendo cosas”.
Contó que, en parte, él se volvió a Necochea porque pensó que era la ciudad que más futuro tenía de la Argentina. “La vi con mucho potencial, además la quiero”.
Sin embrago, a su entender, “no nos ponemos de acuerdo como sociedad en cuestiones básicas” y agregó que “habría que fijar cinco o seis puntos en común, independientemente de quien nos gobierne”.
Entre los puntos que no deberían faltar en esa lista, mencionó el desarrollo de la ciudad en su aspecto industrial, teniendo en cuenta el Puerto que tenemos. “Sería extraordinario poder fijar estrategias y planes para la región en su conjunto como se hace en otros lados del mundo”. En este sentido, consideró que no se puede depender sólo del turismo porque ha tenido una mutación y se han desarrollado otros polos turísticos. “Tenemos que ser una ciudad de 12 meses y no una ciudad de 45 días”.
Sobre el rol de la ciudadanía, advirtió que “no nos gusta involucrarnos” y, por otro lado, afirmó que “aquellas personas que tienen la posibilidad de llamar a un diálogo a gente que tiene experiencia, no lo hacen” en alusión a cómo se ha comportado la dirigencia política históricamente. “Hay que tener un espíritu de grandeza, pensando en las futuras generaciones y en la ciudad”.
“Yo creo que la persona que abra el juego va a quedar para la historia, tanto a nivel nacional, provincial como municipal”.
“Tengo 55 años y siento que nuestra generación ha fracasado. No hemos podido generar un país con futuro, donde podamos vivir en paz y tranquilos, donde podamos pensar en trabajar y disfrutar. Hoy seguimos pensando en el dólar y tenemos los mismos problemas de siempre”.
Desarrollo comercial
Con respecto al Casino, recordó que lo vio hacerse y, “siguiendo su corazón”, le gustaría que lo recuperen.
“Ojalá puedan reconstruirlo y aggiornarlo a las nuevas realidades para que vengan inversiones”.
Sobre la posibilidad de venderlo, prefirió no opinar porque no está al tanto del tema, pero no dudó en manifestar que “la recuperación debe hacerse con inversión privada porque el Estado no puede hacerlo”.
Sobre el parque Miguel Lillo, cree que tendría que tener un desarrollo más comercial, bajo determinados parámetros de construcción, pero en el marco de un “proyecto consensuado que sea una política a largo plazo”.
Para él, es un espacio que está desaprovechado y su desarrollo podría traer otra clase de público a la ciudad.
Por otra parte, mencionó que, según algunos especialistas, habría que hacer un raleo porque los árboles están muy cerca unos de otros.
“Lo tenemos que cuidar como un patrimonio, pero adentro hay lugares en los que se podrían hacer construcciones comerciales, respetando la naturaleza”.
Por último, se refirió a la gestión del intendente Arturo Rojas y mencionó el momento difícil que le tocó para gobernar. “Hay que acompañarlo independientemente del partido y plantear las cosas que no nos gustan, pero siempre con respeto”.
“La va sobrellevando en la medida que puede y va haciendo experiencia. Hay gente joven que también tiene que aprender y ese costo se paga en las empresas y también en las administraciones públicas, aunque también ha sumado gente de experiencia que es interesante”.
“Hay que apoyarse en las personas que tienen experiencia, consultar a otros sectores, exintendentes, profesionales. Hay mucha gente preparada y que quiere la ciudad”.
Boliches, un sector que hace seis meses que está cerrado
Ariel Ruiz se refirió también a la compleja situación que atraviesa el sector de los boliches, que hace seis meses que están cerrados y no hay certeza de cuándo volverán a abrir sus puertas.
“La apertura va a depender de la evolución del virus y de lo que diga la Provincia, aunque creo que la Municipalidad quiere que la gente pueda trabajar y dar aperturas con protocolos”.
Sobre el regreso de los boliches, contó que va a tener que ser al aire libre, habilitando sólo los patios de los locales bailables. Además, propuso usar una especie de tarjeta magnética para el ingreso para que queden registrados los datos de la persona. También cree que se podrían hacer testeos de olfato, que son rápidos y económicos.
Por último, lamentó que, por un lado, no están habilitados los boliches, pero, por otro lado, hay fiestas clandestinas difíciles de controlar.///