“El problema es que somos extremadamente conservadores”
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Carlos Rens consideró que como sociedad tenemos que discutir los temas de fondo y mencionó el Parque, el Casino y el frente costero. “Hay miedo porque hay desconocimiento”
Julieta Moreno
Redacción
“De las ciudades costeras somos la que tenemos el frente costero más chiquito porque el problema es que somos extremadamente conservadores”, opinó el kinesiólogo Carlos Rens, al referirse a una serie de temas que, a su entender, se deben discutir a fondo y mencionó el Parque, el frente costero y el Casino.
“No hay objetivos claros, hay opiniones equivocadas como eso de que ‘el Jardín de Rocas no se toca’ y hay miedo porque hay desconocimiento”.
Carlos Rens nació en Necochea y sólo vivió fuera de la ciudad 12 años cuando se fue a estudiar. Se recibió de profesor de educación física en Bahía Blanca y luego de kinesiólogo en Buenos Aires. En 1991 regresó a la ciudad con la idea de irse afuera del país, pero por esas cosas de la vida se terminó quedando. Trabajó durante poco más de tres años en el hospital Irurzun y en el Ferreyra. Luego abrió un centro de medicina y rehabilitación en sociedad con dos médicos, hasta que en 2004 abrió su propio centro de actividad física, deporte y rehabilitación, al que se dedica actualmente. En forma simultánea trabajó 28 temporadas como guardavidas y lleva más de 30 años como docente. Fue concejal suplente por unos meses en 2009 y director municipal de Deportes de 2011 a 2015.
En diálogo con Ecos Diarios, dio su punto de vista sobre la ciudad. Consideró que no hay una planificación urbana y que somos una sociedad adolescente que no asume las responsabilidades.
“Falta de planificación y decisión”
Para Carlos Rens, “la ciudad hace rato que no tiene un progreso concreto y firme y encima las épocas de bonanzas no las supimos aprovechar”. Como contrapartida, según él, otros distritos han crecido y han tenido una política turística más concreta. “Y nosotros siempre hemos estado debatiendo entre gallos y medianoches y con falta de planificación y decisión”.
Lo primero que mencionó es que la ciudad no está limpia, algo que “no es un problema de esta gestión sino que viene de años”. A esto agregó que las calles “ya no tienen pozos sino cráteres”, los accesos no están iluminados y hay falta de ordenamiento en general.
No responsabilizó a los dirigentes políticos directamente sino que cree que el problema es la sociedad en su conjunto. “La gente no tiene a veces interés y ganas de comprometerse. También se desalienta por los ejemplos de la política en general y de la corrupción que además está en todos los estamentos”.
Sobre los dirigentes en sí, dijo que “a veces a la administración pública llegan muchos funcionarios que no entienden nada del tema y que ni siquiera conocen las leyes”.
A favor de una intervención
Con respecto al Parque, señaló: “Yo les preguntó a aquellos que dicen que no hay que tocarlo, ¿el Parque es una obra de la naturaleza o del hombre?”. En este sentido, afirmó: “El Parque no se formó en forma espontánea, se hizo una manipulación de la naturaleza con objetivitos saludables y sobre todo ecológicos para fijar los médanos” y agregó: “No hacer nada o no tocarlo, es dejar que se incendie”.
En principio, lo primero que hay que hacer, según Rens, es mantenimiento del Parque, es decir, “raleo y escamondo”. “Nadie levanta la pinocha del suelo y eso junto al pasto seco, la resina de los pinos, es nafta. O lo hacen las entidades que se dicen ecologistas, el Estado o el payaso Plin Plin, pero alguien lo tiene que hacer; estamos jugando con fuego”.
También se quejó de esa idea que circula de que “el Jardín de Rocas no se toca”. “En la planificación original, ahí se iba a hacer un hotel y también había planeado unazoológico, una universidad, una pileta ¿de qué me hablan de que el Parque no se toca?”.
Para Rens, si se sueña con hacer algo similar a Cariló o Mar de las Pampas, advirtió que tiene que “haber una planificación urbana, pero respetando el escenario natural”.
En este sentido, agregó que también hay que darles beneficios a los inversores, con concesiones más largas que les permita amortizar la inversión, pero también con plazos de obras claros y sobre todo con control.
“En esto tiene que haber una política de Estado que no la hay y ahí es donde estamos fallando porque sea la administración que sea, tiene que seguir el mismo control”.
Al mismo tiempo opinó que hay que hacer un trabajo de forestación para seguir agrandando el Parque. Consideró que “el tema no aparece en agenda porque no hay objetivos claros, hay opiniones equivocadas y hay miedo porque hay desconocimiento”.
Según su punto de vista, discutir estos temas de fondo permitiría también, por ejemplo, extender el frente costero. “De las ciudades costeras somos la que tenemos el frente costero más chiquito porque el problema es que somos extremadamente conservadores”.
“Tiene que haber una decisión política y romper con el miedo de los costos políticos; no priorizar lo personal sino pensar en los beneficios para nuestro distrito”.
“Un elefante blanco”
Con respecto al Casino, señaló que “es un elefante blanco” y recordó que “fue más un castigo que un beneficio que haya pasado a manos de la Municipalidad”.
Sobre qué hacer en el lugar, se inclinó por una licitación privada o un mix público -privado y consideró que la venta debería ser el último recurso.
Además advirtió que debe darse una discusión de puertas para afuera y, a partir de ahí, tomar una decisión política.
Si bien aclaró que desconoce el estado estructural del complejo, señaló que desde el sentimiento le gustaría recuperar algo del edificio y agregó que “si se va a tirar abajo para hacer otra construcción, hay que discutirlo”.
Para terminar, dijo que no es optimista en el corto plazo porque “somos una sociedad adolescente que no asumimos nuestra responsabilidad y no discutimos los temas de fondo. “Si no tomamos conciencia de dónde estamos y a dónde queremos llegar, estamos ignorando la realidad”.
“Un gobierno más de tantos”
“Es como un gobierno más de tantos que hemos tenido, pero que hasta ahora no ha concretado nada sino que viene trabajando sobre la coyuntura”, señaló Carlos Rens al referirse a la gestión municipal del intendente Facundo López.
A su vez, reconoció que hay problemáticas que se repiten en los todos los gobiernos e hizo hincapié en el problema presupuestario. “Hoy el 52% del presupuesto se va a en salud y estoy de acuerdo de que haya salud pública, pero es un costo muy alto para el municipio”. Por tal, motivo, insistió que los gobiernos municipales tienen que establecer prioridades a la hora de gastar porque primero está la salud, la educación y la seguridad de las personas y después viene el resto.
El Puerto
Durante la entrevista, se refirió a la política portuaria y a la necesidad que la estación marítima le deje algo concreto al distrito. “Nunca nos pusimos a discutir que tenemos que recuperar el valor agregado de la materia prima, tratar de procesarla acá para no seguir con la política de la época de las colonias que vendíamos lana y comprábamos ponchos”.
La idea de agregar valor agregado y hacer un puerto de contenedores, “tiene que ser una decisión nuestra” de la que participen el Consorcio de Puerto Quequén, el municipio, el Concejo Deliberante, la Cámara Comercial, entre otras entidades, y la Provincia.
“Estamos con una política económica de la década del 30 y esto no nos hace progresar”.