Control a 1.970 alumnos en 46 escuelas primarias del distrito
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De los primeros y sextos años. Se detectaron problemas de visión, auditivos, caries, falta de vacunas y malas posturas. Derivaciones
Desde hace cuatro años el Programa de Salud Escolar (Prosane) se constituye en una verdadera radiografía del estado de salud de la población escolar, y Necochea no es la excepción.
La Dirección de Atención Primaria del municipio, a través de 16 equipos de cinco profesionales cada uno, acaba de completar la revisión de 1.970 alumnos regulares que concurren este año a los primeros y sextos años de 46 establecimientos públicos y privados de nuestra ciudad y zona rural.
El periplo de este nuevo trabajo, cuyos resultados en estos días serán elevados al Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires se inició en el pasado mes de marzo, con el primer contacto del municipio con las autoridades educativas.
En abril se pusieron en marcha los controles en las escuelas, culminando el 16 de agosto. En principio se entregó una planilla clínica a cada familia, para que anotara todos los antecedentes sanitarios de su hijo, como ser cuánto pesó al nacer, qué enfermedades tuvo y otros detalles.
El día del control en la escuela por parte del plantel profesional del municipio, los alumnos presentaron dichas planillas y las libretas sanitarias.
Los 1.970 chicos revisados comprenden al 67% del universo de alumnos en el distrito, y el restante 33% corresponde a alumnos no autorizados por sus padres o ausentismo el día que se fueron a hacer las revisiones.
Lo que se detectó
En referencia a las cuestiones detectadas, en principio se tienen en cuenta las que afectan pedagógicamente al alumno, y en este aspecto volvieron a descubrirse problemas de visión o auditivos y de fonoaudiología.
Fuera del impacto directo para la labor en el aula, también se detectaron problemas de caries y mala postura, considerados planes a más largo plazo.
En cuanto al reciente control en el distrito de Necochea, prevalecieron los problemas de nutrición, con un 32% (por los hábitos alimentarios dentro y fuera de la casa), problemas odontológicos (21%), de visión (13%), falta de vacunas (21%) y traumatología (7%).
En todos los casos los padres de los alumnos fueron notificados del estado de salud de sus hijos, mencionándoles las derivaciones a profesionales que deberían cumplir, o si se los halló en estado óptimo.
Cada centro de salud del municipio llevó adelante la revisión en establecimientos de su radio y en ambos turnos, en una tarea aceitada.
La labor de los equipos sanitarios del municipio tiene una segunda etapa, que es el regreso a las escuelas para constatar si se ha completado las vacunas los alumnos a las que les faltaba y si se cumplimentaron con las derivaciones que se les sugirió.
Vacunación
El Programa hace sumo hincapié el cumplimiento del calendario vacunatorio y en los casos que no sean efectivos se ahonda en las razones, y en el caso de tratarse de una decisión ideológica de los padres, se dialoga con los mismos o se termina derivando a la Justicia, teniendo en cuenta la obligatoriedad de la vacunación, que está establecida por ley.
Analía D´Ascola, coordinadora de programas de la Dirección de Atención Primaria de la comuna, ponderó la mejoría que ha tenido el Prosane con el paso del tiempo, “porque permite un real acercamiento a la población y aceita la relación inter institucional entre municipio y escuelas; se controlan libretas sanitarias y se toma contacto con la familia que hay detrás de cada chico”.
Luego agregó que “en la primera edición, en 2015, sólo se revisó selectivamente a algunas escuelas puntuales, pero ya este año se fue a todas”.
Los equipos concurren con camillas, balanzas y demás elementos para hacer los controles en forma efectiva.
Se eligen los chicos de primer y sexto año, por tratarse de las etapas evolutivas, cuando el chico sale del Jardín e ingresa al sistema primarios y el que está por irse y se halla en plena etapa preadolescente.
Se dejó en claro que en el caso de los chicos a los cuales se les detectó un inconveniente y por ende se los derivó, pueden atenderse en los centros de salud barriales, o en hospitales o por médicos de cabecera privados.