El recuerdo de un lugar que combinaba tradición y turismo
En la década del 70 el Fortín “Vanguardia” recibía a miles de visitantes. Hoy solo se mantiene en pie el mirador de 25 metros de altura
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RAÚL JÁUREGUI
Redacción
La historia del Fortín “Vanguardia”, que en los 70 generó a través de su propuesta tradicionalista un gran suceso en cuanto a visitantes, fue recordado en el espacio semanal en Ecos Radio, con el archivo de Ecos Diario como fuente principal.
El lugar ubicado en inmediaciones del paraje Las Grutas fue la concreción del sueño juvenil de Fortunato Zabala Vicondo, uno de los herederos de las tierras de la llamada Villa Marítima Zabala, quien creó este sitio inspirado en los tiempos de los gauchos, indios y la Campaña del Desierto.
“No he tratado de hacer un negocio en ningún sentido. Sólo he querido dejar esto para Necochea y sé que significa mucho en el aspecto promocional”, citaba por aquél tiempo a Ecos Diarios Zabala Vicondo, quien al momento de hacer realidad su idea rondaba los 80 años de edad.
Zabala Vicondo fue abogado y también militó en el Partido Socialista Democrático, siendo candidato a intendente en las elecciones de 1973, en las que se impusiera Edgardo Hugo Yelpo.
Asimismo, tuvo un rol participativo en otras cuestiones de la ciudad, siendo el primer presidente de la cooperadora del Hospital “Dr. Emilio Ferreyra”, cuando se creó el 19 de octubre de 1966.
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Gran atractivo
En la columna del programa radial “Desde temprano” se especificó que en los 70, cuando cobró vida el Fortín situado a 5,5 kilómetros de la avenida Pinolandia, eran muy pocas las casas construidas sobre la avenida 10. A su vez el velódromo; las canchas de Díaz Vélez y Villa del Parque; los campings sindicales y los molinos no existían. Solo funcionaba el Vivero Municipal.
En ese lejano lugar, y allí precisamente radicaba uno de sus atractivos, el Fortín “Vanguardia” consistía en algunas construcciones de barro y techo de paja vizcachera que imitaban a la cuadra de la tropa, matera, comandancia, corral para potros y un horno para hacer pan.
Todo el fortín estaba cercado por gruesos troncos y una fosa en todo su contorno, similar a los antiguos fortines para evitar el asalto de los malones de indios.
Sobresalían también la llamada pulpería del “Viejo Vizcacha”, un fortín de palos y el mirador de material “El Centinela del Mar”, de casi 25 metros de altura y una vista circular imponente de la playa y alrededores desde su parte superior, que es lo único que hoy se mantiene en pie aunque deteriorado por el paso del tiempo.
En el sitio también había dos construcciones de grandes dimensiones: una de ellas lo que fuera el restaurante criollo “El Mangrullo”, en una comodidad de 14 por 26 metros, que se inauguró el 4 de enero de 1975.
El mismo estaba ornamentado con motivos gauchescos y contaba con una enorme parrilla giratoria, en el que se cocinaban kilos y kilos de sabroso asado, chorizos, morcillas y achuras. El sitio tuvo su momento de fama, siendo sede de fiestas y cumpleaños.
En la parte trasera, en este caso con una construcción de 11 por 25 metros, existía uno de los mayores atractivos del lugar: el Museo “José Hernández”.
El lugar estaba a cargo de un hombre de gran arraigo tradicionalista: Don Ismael Lescano, y se exhibían piezas criollas confeccionadas a mano, animales embalsamados y otras reliquias gauchescas.
Un parque, pileta de natación y juegos infantiles completaban el predio.
La inauguración
No fue casualidad que para la inauguración del fortín, museo y mirador se eligiera el año 1972, en el centenario de la publicación del “Martín Fierro”, creado por el notable escritor José Hernández, homenajeando al gaucho y el indio con sus sextillas inmortales.
La inauguración tuvo lugar el domingo 12 de noviembre con una notable asistencia de personas de la ciudad y toda la zona, calculadas en unas 4.000.
Rápidamente la concurrencia agotó 4.000 empanadas, otros tantos choripanes y 200 pollos, que se vendían a beneficio del Hospital Ferreyra, además de numerosas bebidas.
Fue una verdadera fiesta tradicionalista, con asistentes vestidos con ropa gaucha y en una jornada de sol y ventosa hubo carreras de caballos, hubo un desfile gauchesco y espectáculos.
La fiesta se extendió hasta el atardecer, siendo su mejor momento el espectáculo- simulacro de un malón de indios del pasado y la defensa del Fortín, terminando entre grandes aplausos, con la firma de una capitulación pacífica entre los defensores y los “caciques indios”.
En la ocasión brindó un mensaje el intendente Alberto Percario, destacando el aporte del Dr. Zabala Vicondo a la oferta turística-cultural de la ciudad; y éste agradeció con emocionados conceptos.
Ocaso y abandono
Durante sus primeros años el lugar fue uno de los sitios a conocer en Necochea por parte de la gran cantidad de turistas que llegaban en esos tiempos, con un promedio de unas 10.000 visitas por año.
La muerte de su ideólogo y el paso de los años fueron menguando el impacto del lugar, que en los 80 empezó a quedar abandonado y a merced de los vándalos.
Hoy solo quedan las ruinas de este centro tradicionalista, aunque el mirador sigue siendo elegido para hacer fotos o videos especiales, como las imágenes que integraron el video filmado en el verano de 2024 por El Plan de la Mariposa, con el fin de anticipar el recital que daría en septiembre de ese año en el Movistar Arenas de Buenos Aires.
La columna radial de este tema se encuentra disponible en el Spotify de Ecos Radio.
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